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EL RINCÓN DEL DIRECTOR

Cámaras e incidentes

Cámara de seguridad.
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Cámara de seguridad. (Foto: Pixabay)
Por Josep de Martí

“Lo malo de tener cámaras es que alguien tiene que mirar lo que han grabado, si no, de poco sirven”. Esto es lo que te ronda la cabeza después de que, tras una entrevista con los familiares de la Señora Clementina Usoz que vive en la residencia Las Marismas, de la que, por cierto, eres directora, te pasaras un buen rato visionando las imágenes grabadas por una cámara de uno de los pasillos de la residencia.

Las imágenes son bastante claras. Como no hay sonido resulta difícil entender todo, pero se ve como Doña Clementina y otra residente, Doña Alba Ameida, parecen hablar cuando la segunda le agarra del pelo y tira hacia ella, la zarandea y se va. Doña Clementina se queda quieta durante unos segundos y también sale de la imagen. Sigues comprobando otras imágenes y ves que vuelve a una de las salas, de la que había salido antes.

Eso pasó hace tres días. Nada aparece apuntado en el libro de incidencias y cuando hablas con las auxiliares que estaban de turno ninguna recuerda nada especial. Doña Clementina está bastante bien y, como casi siempre, está un poco despeinada porque ella misma suele tocarse bastante la cabeza.

Doña Clementina llegó a las Marismas hace ahora seis meses. Vive con una demencia que le imposibilitó seguir haciéndolo en su casa. Fueron sus hijas quienes buscaron la residencia y se encargan de casi todo. Y fueron ellas la que ya te habían dicho que cuando venían de visita su madre señalaba a Doña Alba y les decía “esa es mala”.

Doña Alba Almeida es mayor que Clementina y lleva en la residencia cuatro años. Es soltera y decidió ella misma ingresar en el centro porque ya venía antes a visitar a una amiga. Alba tiene un carácter fuerte pero nunca habríais pensado que pudiera atacar a otra residente.

Las hijas de Doña Clementina pidieron hablar contigo para decirte que su madre había empezado a decir señalando a Alba: “esa me pega, es mala”. Como a pesar de la demencia, a ellas, las hijas, las reconocía, y también parecía reconocer a algunas auxiliares y a otros residentes, decidieron comentarte lo que les decía su madre. No le daban mucha importancia, pero, por si acaso preferían comentártelo.

De ahí vino que visionases las grabaciones y descubrieses lo que había sucedido.

Repasando las cosas y hablando con unos y con otros has ido descubriendo que Clementina a veces ha tenido momentos de tensión con Alba, como una vez que le cogió la rebeca de su silla y Alba se la quitó de las manos gritándole; u otra en la que Clementina repetía una frase y Alba le gritó que se callase. A parte de esto y de que casi todas las auxiliares la consideran una persona algo antipática, Alba es una residente más con su historia, que participa en algunas actividades y vive su vida.

Has hablado con Alba y le has preguntado qué pasó hace unos días con Clementina, ella te ha dicho que nada; que es muy pesada y que a veces le ha gritado, pero intenta no coincidir con ella y ya está. Cuando le has preguntado si le ha tirado del pelo ella lo ha negado taxativamente.

Ahora estás pensando qué es lo que deberías hacer.

El punto de partida es que, a pesar de que no ha habido lesiones, lo que ves en la grabación parece claramente una agresión y te molesta mucho que algo así pueda suceder y pasar desapercibido.

Las cámaras han ayudado en alguna ocasión a determinar cómo se había producido una caída o a confirmar que durante la noche hay actividad de atención cuando alguien lo ha puesto en duda. En este caso, tener cámaras sin que se visualicen todas las imágenes parece girársete en contra.

Te preocupa que nadie se haya dado cuenta y que, si dejas a los familiares ver las grabaciones pueda haber consecuencias negativas para la residencia.

También te preocupa pensar qué más pueden contener las grabaciones de la última semana, ya que éste es el tiempo que guarda el disco duro a partir del cual se va grabando, sustituyendo lo anterior.

Tienes la opción de no decir nada de la grabación e intentar tomar medidas sobre la convivencia de ambas residentes.

Ahora mismo sólo tu sabes lo que contienen las imágenes, podrías hacérselas ver al equipo interdisciplinar y conocer su opinión, pero te preocupa que se difundan rumores.

Total, que aquí estás, hecha un mar de dudas, deseando que hubiese un lugar en el que pudieras explicar lo que te ha pasado y que otras directoras y directores de residencia te pudiesen dar su opinión o explicarte cómo han afrontado situaciones similares.

¿Qué harías tú?

Nota: Si alguien quiere enviar una opinión elaborada y nos la quiere hacer llegar a info@inforesidencias.com podemos publicarla de forma separada, no como comentario.

Autor: Josep de Martí. Perfil de Linkedin

Jurista y Gerontólogo. Director de Inforesidencias. Profesor del Máster en Gerontología Social y Postgrado de dirección de residencias en las universidades UB, UAB.
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