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AUMENTA EL 12% EN EL SECTOR SOCIOSANITARIO

Luis Méndez (CEIM) y el absentismo laboral: "Es sorprendente la cantidad de gente que no va a trabajar y su empresa ni siquiera le pide un justificante"

La presidenta de AMADE, Pilar Ramos, y el director de Asuntos Laborales en CEIM, Luis Méndez.
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La presidenta de AMADE, Pilar Ramos, y el director de Asuntos Laborales en CEIM, Luis Méndez. (Foto: JC/Dependencia.info)
jueves 01 de febrero de 2024, 01:10h

"Este es un sector, el de la Dependencia, en el que todos estamos viendo un nivel de absentismo ya de dos cifras y tenemos que empezar a ponerle voz a lo que esto significa y a los costes que está suponiendo para un sector en el que el 60-70% son gastos de personal", afirmaba en su presentación la presidenta de AMADE, Pilar Ramos.

La problemática del absentismo laboral en el sector de la Dependencia era el eje central del seminario organizado por esta patronal madrileña en la sede de la Confederación Empresarial de Madrid (CEOE-CEIM) a cargo de Luis Méndez, director de Asuntos Laborales en CEIM, que tras analizar las causas, los factores y las posibles soluciones a este desafío creciente tiene claro que "hay un problema estructural en los sistemas públicos de salud que hay que abordar para que sean conscientes del coste que tiene para las empresas ser laxos en el tema de las bajas y en su duración".

Igualmente, opina que "las mutuas pudieran tener un papel más importante a la hora de poder adelantar pruebas diagnósticas, al menos en en patologías traumatológicas muy frecuentes". Como tercera conclusión, Méndez hizo especial hincapié en que las empresas tienen también un papel importante en la negociación colectiva "para hacer presión sobre que no existan complementos al menos al cien por cien en estos casos".

Y es que el dato al que hacía referencia Pilar Ramos sobre el absentismo laboral es que ha experimentado un preocupante aumento del 12% en el ámbito sociosanitario en nuestro país. Luis Méndez apuntaba que el absentismo es un asunto nuclear ahora mismo en la Confederación de Empresarios y están "intentando trasladar a los diferentes órganos de la Administración lo que cuesta y qué repercusiones tiene esta laxitud desde la Administración con este problema".

Autobajas sin control


El director de Asuntos Laborales en CEIM, Luis Méndez, no ve con buenos ojos la iniciativa de la ministra de Sanidad sobre las autobajas para no saturar los servicios de salud. Medida retirada, pero con promesa de volver a retomarla en un futuro próximo.
Méndez no cree que sea una buena idea:
"Pues la verdad es que con el absentismo tan disparado que tenemos en nuestro país no parece la medida más adecuada para reducir esta lacra que tenemos.
Si hay problemas de gestión en los sistemas públicos de salud o sobresaturación hay que buscar otras herramientas para que todo esto sea más eficiente.
Pero ahora mismo, el tema de las autobajas en nuestro país, teniendo en cuenta la falta de control que habría sobre ello, no es muy adecuado".

Especialmente, incidía, "cuando hay muchos indicadores de productividad y muchos costes laborales al margen de éste que suben constantemente y, por tanto, merman la capacidad de que nuestros negocios sean rentables y sean creadores de empleo, que, al fin y al cabo, la creación de empleo debería ser la prioridad política". Opina que "esta manera tan ligera de no abordar este problema o de esconderlo es un coste laboral también".

Tirón de orejas a las propias empresas

El director de Asuntos Laborales en CEIM, repasando las causas del elevado absentismo laboral, recordaba que venimos de una de una configuración de las relaciones laborales donde el contrato de trabajo se basa en la buena fe de las dos partes: "Implica que no se puede hacer un control radical, constante, de cada una de las actuaciones que hacen los trabajadores, pero sí que también tenemos los empresarios y las empresas el deber de controlar que efectivamente el trabajo se hace de buena fe".

Y dentro de la buena fe contractual está el hecho de controlar por qué la gente no va al trabajo, señalaba, para lamentarse: "Es sorprendente la cantidad de gente que no va a trabajar y su empresa ni siquiera le pide un justificante. Hay que empezar por que una de las causas que puede aumentar el absentismo también es que en nuestro centro de trabajo confundamos la creación de un clima laboral muy satisfactorio con el descontrol absoluto del tiempo de trabajo e incluso con el control de quién asiste y no al puesto de trabajo y cuando llega y cuando sale... Controlar las bajas es absolutamente esencial".

Bajas por criterios médicos, no sociales

Otra cuestión que no se aborda adecuadamente en los Centros de Salud y por las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas es que "las bajas y su duración deben obedecer estrictamente a criterios médicos y no a criterios sociales, como qué es lo que le pasa en casa a esta persona", sostiene Méndez, que pone el foco en "el aspecto social que tienen las bajas cuando los médicos de atención primaria, en ocasiones, empiezan a ponderar las circunstancias sociales del trabajador y extiende la baja más como un capítulo de protección social generalizada sobre las circunstancias familiares del sujeto en lugar de las circunstancias médicas".

El representante de las empresas lo tiene claro: "Este es un asunto que no podemos tolerar. Desde luego no somos una ONG y tenemos que tener rentabilidad porque, si no, cerramos. Nosotros no somos como la Administración, que puede tener un 113% de deuda y seguir funcionando, ya que puede recaudar impuestos y subirlos. Nosotros, si tuviéramos un 113% de deuda año tras año habríamos cerrado".

Reconoce, sin embargo, algunos aliados en esto de la lucha contra el absentismo y "el principal es que cuando deja de pagar la empresa las cotizaciones, es decir, cuando el trabajador llega a los 365 días de duración, empieza entonces el Instituto Nacional de la Seguridad Social a preocuparse y ocuparse del asunto porque puede dar lugar a una incapacidad permanente y habrá pensión vitalicia".

Inoperancia en el control de la baja

Solo entonces, insiste el experto en laboral, es cuando el INSS entra a conocer del asunto: "Y, efectivamente, están espantados por el volumen ingente de personas que llegan a 365 días de baja. Volumen absolutamente desconocido y que no tiene ningún tipo de criterio ni causa médica, sino simplemente es la inoperancia del control previo durante esos 365 días". "Si las cifras de enfermos son las mismas que desde 1990, entonces por qué hay muchísima más gente que llega a los 365 días sin trabajar, quién les está dando la baja y por qué causas", se pregunta.

Luis Méndez continuaba resaltando la falta de control médico y también administrativo de la baja: "Se dan bajas de todo tipo por cuestiones músculoesqueléticas, por dolores sin localizar, por depresión… cuestiones que en 1990 jamás llegaban a 365 días de duración de una baja. Otro aspecto es que también se dan las bajas a personas muchísimo más jóvenes que antes".

"Por eso el INSS da a las CCAA de las cotizaciones sociales de las empresas unos incentivos para que intenten controlar las bajas e intenten adecuar su duración exactamente a lo razonable en función de la patología", destaca.

¿Qué consideramos como absentismo?

En este punto, el director de Asuntos Laborales en CEIM quiso aclarar qué se entiende por absentismo porque no siempre se tiene claro: "Muchas veces se confunden o absorben varias cosas distintas dentro del absentismo, como las vacaciones, los periodos de huelga, los permisos, la incapacidad temporal, por supuesto, o el hecho directamente de no ir al trabajo de forma injustificada".

Avisa a los empresarios que no pueden hacer nada contra los periodos de permisos, por ejemplo, por los nuevos permisos de conciliación. Tampoco por unas vacaciones o una huelga, ya que "son permisos absolutamente legales, no hay ningún problema, lo que sí que tenemos que hacer es controlar que, efectivamente, la causa es esa".

Méndez no termina de entender porqué tanto absentismo por razones de salud: "La incapacidad temporal por enfermedad común sí es la que estamos intentando reducir, esa es la que se ha disparado de forma exagerada un 12% el año pasado con respecto a 2022. Un 12% que no tiene una causa médica real. No es posible entender que en 2023 la salud de los españoles haya empeorado un 12%, no hay ningún tipo de evidencia científica que nos lleve a esa conclusión".

"Entonces, si hay un 12% más de bajas es porque hay una estructura de control de las bajas deficientes. Por tanto, lo que desde CEIM se está trasladando a la Comunidad de Madrid es que tenemos un problema estructural de control de las bajas médicas", termina.

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