El mundo está envejeciendo. Para 2050, la población mundial de personas de 80 años será tres veces mayor que la actual. Según el Stanford Center on Longevity, la mitad de todos los niños de 5 años que viven actualmente en los Estados Unidos pueden llegar a los 100 años. El investigador de envejecimiento de la Escuela de Medicina de Harvard, David Sinclair, sugiere que la primera persona en vivir hasta los 150 años ya ha nacido.
Es demasiado pronto para predecir si la esperanza de vida más larga cambiará la sociedad, pero al menos un sector es que está empezando a hacer algunas conjeturas. Los desarrolladores, diseñadores y operadores de viviendas para personas mayores están pensando y planificando cómo estos cambios demográficos afectarán los servicios que prestan.
Parece obvio que en el diseño de alojamientos para las futuras generaciones de personas mayores se deberán tener en cuenta aspectos que hasta ahora no se han tenido, como por ejemplo, pensar que técnicamente, estas viviendas, deban dar servicio durante más de 40 años a personas mayores. De alguna manera, el tipo de ocio asimilado a la persona mayor válida como pueden ser los campos de golf o los bingos, se prevé que se modifiquen a otros elementos diferentes con el objetivo que las personas puedas estar saludables y activas el mayor tiempo posible.
La vivienda para personas mayores ya es un sector diverso, los puede haber para personas no muy mayores con servicios de ocio específicos y otros enfocados en la atención médica para el envejecimiento, incluidos los desarrollos de vida asistida que tienen niveles moderados de atención en la comunidad o en el hogar, y las instalaciones de cuidado de la memoria que tienen personal residente. Incluso hay un número creciente de las llamadas comunidades de planes de vida que ofrecen todos los niveles de independencia y atención dentro del mismo espacio.
Una cosa que no parece muy lejana es poder encontrar una persona de 100 años viviendo en el mismo entorno que otra de 80 y otra de 60 que podrían ser de la misma familia perfectamente. Este tipo de situaciones serán más comunes en aquellas partes del mundo donde las personas viven más años. Como todos sabemos, España es uno de los países más longevos del mundo, junto con japón. Se cree que esta longevidad viene por varios motivos, como el clima, el tipo de alimentación más saludable con productos frescos y naturales, y a la actividad física moderada.
Los centros para personas mayores que se han construido hasta ahora, están pensados para un poder adquisitivo relativamente alto y se han diseñado en entornos rurales con grandes espacios verdes. Un grupo de casas o apartamentos distribuidos en entornos naturales con un centro neurálgico donde hay tiendas, restaurantes y servicios comunes. Este tipo de centros los hemos podido visitar en Atlanta con Inforesidencias.com en el último viaje que pudimos hacer antes de la pandemia, en septiembre de 2019.


Pero este modelo es el que estamos poniendo en crisis, pues la futuras generaciones de personas mayores no nos parece que puedan disponer de los recursos que les permita pagar este tipo de alojamientos. Por tanto, volvemos a tener un reto mayúsculo que será, cómo crear alojamientos a precios razonables para que un gran número de nuevas personas mayores pueda disponer de lugares con los servicios necesarios para vivir plenamente su vejez.
Por otro lado, debemos trabajar para que este tipo de viviendas pueda ser construido en las ciudades y no solo en entornos rurales. Por ejemplo, Sol on Park es un proyecto de vivienda asequible para personas mayores de 200 unidades que se espera que se abra en 2027 en la ciudad de Nueva York. Es un proyecto de Magnusson Architecture and Planning. En este proyecto está pensado para que haya personas que vivan en él entre 20 y 30 años en lugar de 5 o 10. Trata de diseñar espacios como los pasillos de tal forma que permita la interactuación entre los diferentes usuarios.

Como se puede apreciar, existen diferentes espacios exteriores en diferentes niveles. Es un edificio que se construirá en el barrio del Bronx de NYC a precios asequibles debido a la colaboración público-privada, cosa que se hace en muchos países en especial en los nórdicos. Más información sobre este proyecto: https://www.maparchitects.com/news/blog-post-title-one-trwnz-djlfd-n8byb-edx7e
Se trata de un proyecto parecido a lo que estamos intentando poner en práctica en España. Tanto en vivienda senior, como en residencia asistida, los espacios comunes no hace falta que estén siempre en planta baja. A veces, colocar los espacios comunes en plantas altas con posibilidades de buenas vistas o de terrazas exteriores, dan a las personas lugares más agradables donde socializar. Esto último lo he visto en el viaje que he realizado con informesidencias.com a Helsinki. Se trataba del edificio de vivienda senior Kotisatama donde algunos de los espacios compartidos estaban situados en planta altas con unas vistas magníficas.

Este sistema de espacios comunes fragmentados en senior living conducen a la posibilidad de disponer dentro del edificio de diferentes unidades de convivencia compuestas por un número reducido de viviendas con espacios comunes propios. Un sistema parecido a lo que hacemos en las residencias asistidas, pero para personas válidas, lo que permite, sin duda, poder hacer edificios más grandes de mayor capacidad sin crear grandes espacios impersonales.

Espacio común en planta alta con vistas.
Las nuevas promociones de senior living en los estados unidos ya no piensan en el Golf o el Bingo como elementos centrales para el ocio de los mayores, sino que se empieza a basar en aspectos centrados en la afinidad entre las personas. Con quién conectamos y cómo creamos estos entornos activos y vibrantes con personas que comparten mismos valores e intereses. Salas de meditación, de yoga, bibliotecas etc.
La población envejece progresivamente, el porcentaje de personas mayores será, en un futuro muy cercano, mucho mayor que el de personas jóvenes, y vamos a necesitar viviendas diferentes para atender una demanda cada vez mayor para un tipo de personas mayores con necesidades diferentes de más larga duración y con poderes adquisitivos más bajos. En BTA Arquitectura hace tiempo que trabajamos en este tipo de vivienda preparando futuras promociones que, más pronto que tarde, será necesario implementar. Ejemplos como los que exponemos en este artículo nos enseñan un camino que debemos adaptar a nuestra cultura y economía como hemos hecho con las residencias asistidas que ya estamos construyendo.
Marc Trepat Carbonell
Arquitecto
BTA Arquitectura
www.bta.cat