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¡Feliz Año Nuevo! Si nos dejan...

jueves 30 de diciembre de 2021, 21:32h
Javier Cámara, director de Dependencia.info.
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Javier Cámara, director de Dependencia.info. (Foto: Dependencia.info)

Pues tampoco termina el año bien para el sector de las residencias. Está mucho mejor que hace un año, recordarán, cuando se empezaba a vacunar a las personas mayores después de una pandemia imposible de olvidar. Pero es muy difícil luchar contra esa manía de los políticos de decirle a los que saben de verdad, porque están al pie del cañón, porque llevan años haciendo bien su trabajo, cómo tienen que hacerlo a partir de ahora.

Se les ha metido en la cabeza cambiar el modelo residencial como sea y la última ocurrencia es limitar el tamaño de los centros. Lo triste es que amenazan con no acreditar a los nuevos centros que no cumplan y, además, proponen aumentar también las inspecciones. Uno de los presidentes de las patronales siempre dice: "¿Inspecciones a las residencias? Bien, vale, pero a todas, a las privadas y a las públicas y con los mismos criterios para todos y conociendo quiénes son los inspectores y todas las actas que levantan. ¿Transparencia? Pues transparencia, pero para todos". ¿Qué se apuestan a que no será así?

Y todo, siempre es lo mismo, sin pensar en que las cosas cuestan dinero. Piden y piden, aumentan los requerimientos de más personal y muchos más servicios, pero nadie dice con qué se paga eso. Se ha destinado más dinero a la Dependencia, pero está por ver si sirve para costear todo lo que se pide. Una cosa es escribir una lista de profesionales que son necesarios para una residencia y otra, muy distinta, hacer frente a la nómina de todos estos trabajadores.

Porque con la correcta y suficiente financiación no morirían más de 43.000 personas en un año esperando en la lista de la Dependencia. Banalizamos, no damos importancia ya a los datos y no nos paramos a pensar que ese número, que sale de carrerilla, son 130 personas al día. Personas con las que el Estado no ha cumplido su promesa de atenderlas porque lo necesitan y porque así lo dice la Ley.

El caso es que uno se prepara para cerrar el año tranquilo, pensando en la Navidad, en cómo van los residentes a celebrarla con sus familias o con los trabajadores del centro en el que viven y, ¡maldito covid!, tampoco este año te dejan en paz. Nuevas restricciones que, aunque menos, no terminan de dejarle a uno vivir como se espera que hay que hacerlo.

Y parece que subirán las pensiones, pero ya verán como no lo suficiente, y dicen que habrá estrategias para la salud mental y contra la soledad, pero tampoco habrá la financiación necesaria, y todos piden calidad y no siempre la hay, y queremos que se nos oiga, pero las administraciones no escuchan, y pedimos que pare el edadismo, la discriminación, el menosprecio, pero las noticias "más interesantes" sobre residencias son cuando hay brotes y mueren personas. Y eso sí, vamos a echarles la culpa porque la mayoría de residencias y los grandes fondos de inversión quieren ganar dinero (como si usted no quisiera ganar dinero) a costa de los ancianos. ¡Ay!, no tantas...

Pues lo que digo, que uno quería escribir unas palabras de agradecimiento y esperanza para un tiempo en el que hay que disfrutar de la fiesta, de la familia, del nacimiento de Jesús (el que lo entienda así) y solo salen ayes y lamentos. ¡Maldito coronavirus, sí, y malditas tantas cosas!

Pero podemos ser positivos, darle la vuelta a la tortilla o a la moneda y hacer frente a lo que viene disfrutando mucho de estos días sin olvidar que hay que seguir manteniendo las debidas precauciones ante la nueva variante ómicron. Descansen, relájense, pásenla bien, pero con cuidado. Lo más importante es que el bicho no entre en la residencia porque, aunque casi todo el mundo tiene ya tres dosis, no se puede dejar de tener en cuenta que es el colectivo de población más vulnerable.

No sería mala cosa que los que mandan, los que dirigen los designios de todos, valoraran la posibilidad de hacer obligatorio el uso del pasaporte covid para entrar a visitar a un familiar a la residencia. Se ha demostrado su eficacia al controlar mejor el estado de cada uno y obliga a vacunarse. Y oye, todo lo que ayude...

Lo dicho, sigan disfrutando las fiestas, que se lo han ganado, y feliz Año Nuevo. 2022 será mejor...

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