Comienza en el Centro de Salud Plaza de Dins de Alcoy (Alicante) la primera fase de pilotaje del programa Domi-Equifar, el nuevo modelo de atención farmaceútica domicilaria diseñado por la Conselleria Sanidad Universal y Salud Pública en colaboración con la de Igualdad y Políticas Inclusivas y con los colegios oficiales de Farmacia de Alicante, Castellón y Valencia. El objetivo de este programa, en el que participan 12 oficinas de farmacia, es mejorar la calidad de la atención farmacéutica de las personas dependientes con cuidador o cuidadora no profesional.
El pilotaje durará un año, comienza en Alcoy, y se extiende a Castellón (Departamento de Vinaròs) y a València (Departamento de Salud Arnau-Llíria) donde comenzará a principios del año que viene.
Según Carmen Montón, consellera de Sanidad, "se trata de mejorar la calidad y seguridad de la farmacoterapia de este colectivo de personas, que son dependientes, crónicas y polimedicadas, a través de un plan individualizado de mejora de su medicación, diseñado por un equipo multidisciplinar y que cuente con la participación activa tanto del paciente como de su cuidador/a".
En concreto, la Generalitat calcula que el proyecto beneficiará a 30.000 personas de toda la Comunitat que son consideradas dependientes y que están bajo los cuidados de un cuidador no profesional, no siendo personas que se encuentren en centros residenciales.
El 96,2% de las personas son pacientes crónicos y el 26,1% de las personas dependientes son pacientes crónicos de alta complejidad. Además, un 72,7% son pacientes polimedicados, es decir, tienen cinco o más tratamientos activos, siendo la media de ocho tratamientos por paciente.
Un equipo multidisciplinar liderado por el Servicio de Farmacia de Atención Primaria del Departamento de Salud, revisará de forma integral e individualizada todos los tratamientos del paciente para detectar y resolver problemas en la utilización de los medicamentos con el fin de mejorar su seguridad, su adherencia e incrementar el conocimiento y optimizar las actitudes que tienen los pacientes y cuidadores respecto al manejo de su patología y medicación.
De tal forma que los farmacéuticos y farmacéuticas del Servicio de Atención Primaria contactan con las personas dependientes y sus cuidadores o cuidadoras para proporcionarle toda la información sobre el programa y sus beneficios y en caso de aceptar el paciente es incluido en el programa.
Los profesionales del equipo multidisciplinar (médicos, personal de enfermería, farmacéuticos de atención primaria y farmacéuticos de oficina de farmacia, y otros profesionales según las necesidades del paciente) realizan una revisión farmacoterapéutica y definen un plan de mejora de la medicación del paciente, incluyendo en este medidas encaminadas a mejorar el conocimiento y utilización de los tratamientos.
Por otro lado, se identifica el grado de adherencia de los pacientes a la medicación, a través de los test de Haynes-Sackett y el Test de Morisky-Green, para valorar si toma la medicación tal y como se le ha prescrito y conoce para qué sirve cada una. Con el resultado obtenido, se valorará la necesidad de disposición de sistemas personalizados de dispensación.
Un proceso que requiere, tras cada nueva prescripción o modificación de tratamiento, un seguimiento farmacoterapéutico y una revaloración continua del plan individualizado de mejora de la medicación del paciente, adaptándose por tanto a las necesidades actuales del paciente y del cuidador no profesional.
Finalmente, se valora en función del grado de dependencia y de la situación de su cuidador o cuidadora la necesidad de dispensación de la medicación en el domicilio, y en caso de requerirlo se dispensa a través de las oficinas de farmacia.
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