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Desayunar en el dormitorio o en el salón

Por Josep de Martí
Desayuno en la cama.
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Desayuno en la cama. (Foto: Pixabay)

El último ingreso en la residencia Las Marismas de la que, por cierto, eres directora, está haciendo que os planteéis algo que hasta ahora no os había preocupado.

La señora Carlota Rivera ha ingresado porque hace unos meses, a causa de una caída se rompió la pierna, la operaron y no ha acabado de quedar bien del todo. Siente dolor al hacer algunos movimientos y necesita ayuda para vestirse y asearse. Mantiene la capacidad cognitiva y, aunque tiene dos hijas que se encargan de sus cosas, ella decide casi todo.

Una de las cosas que os ha pedido el primer día de estancia en la residencia es que, ya que tiene una habitación individual, querría desayunar y cenar en la habitación. Dice que entiende el hacer una comida al día con otros residentes, pero que ella está acostumbrada a volverse a estirar un rato después del desayuno y que eso de tener que levantarse y vestirse pronto no le gusta. De igual forma dice que, en su casa, muchos días a última hora de la tarde ya se ponía el pijama y cenaba así.

En las Marismas os gusta pensar que cuidáis a cada persona teniendo en cuenta no sólo sus necesidades sino también sus preferencias y que os intentáis centrar en cada uno de vuestros residentes y aún así, la petición de doña Carlota os está haciendo plantear varios temas.

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Por un lado, sabéis que hay residencias que de forma normal sirven los desayunos en las habitaciones y donde hay residentes que pueden decidir si se visten antes o después de desayunar. Habéis incluso considerado si no estáis ante una oportunidad de adoptar un cambio. Quizás sería mejor que todos desayunasen en sus respectivas habitaciones. Esa posibilidad viene con un problema en algunos de los dormitorios dobles que no tienen mucho espacio, pero podría encontrarse alguna solución.

Por otro lado, parte del equipo y la gobernanta os recomiendan no tomar ese camino y decir sencillamente a la residente que el desayuno sólo se sirve en el comedor.

Existe un camino intermedio que sería valorar que el desayuno en la habitación supone un coste adicional para la residencia e incorporarlo a la cartera de servicios como uno adicional que se cobrase aparte. Lo que sucede es que hacerlo así complicaría bastante la organización del personal si es que unos cuantos residentes eligiesen esa opción.

Total, que aquí tenemos tres opciones, o quizás incluso alguna más y, aunque tengas un equipo interdisciplinar muy bueno, tienes la sensación de que en este caso la decisión única la vas a tener que tomar tú.

¿Qué harías?

Una respuesta cualificada: ¿qué hacen en ORPEA?

La petición de la señora Carlota Rivera sería perfectamente factible en cualquiera de los más de cincuenta centros ORPEA ya que ofrecemos el servicio de desayuno en habitación desde hace más de diez años, y no sólo en casos excepcionales. Se dio esta posibilidad, de forma voluntaria, en las residencias ya existentes y se implanta en cada nueva apertura. Es más, la aceptación es tal, que el 95% de los residentes solicita esta modalidad de desayuno.

Este sistema se instauró siguiendo la tendencia socio-sanitaria de otros países en Europa debido a los múltiples beneficios para la salud y el estado anímico del residente. En primer lugar, se garantiza el servicio de los desayunos en habitación de acuerdo a las buenas prácticas hoteleras, a prácticas de higiene y de prescripción médica. En segundo lugar, el usuario autónomo puede decidir el orden de su comienzo del día: desayunar antes de vestirse o bien, asearse, vestirse y desayunar, cómo prefiera. Así responde la política de ORPEA en la búsqueda de una atención de calidad y personalizada para el residente, respetando sus decisiones y preferencias para que se sienta confortable en su hogar.

Cabe destacar, que el desayuno en la habitación reduce los tiempos entre comidas y, por tanto, el tiempo que el residente pasa sin ingerir alimentos, lo cual es beneficioso. Si tenemos en cuenta que la cena ocurre a las 20:00 o a las 21:00 horas, la preparación del residente para el desayuno en el comedor - tiempo en el baño, vestirse y desplazarse al comedor- se traduce en la práctica y dependiendo del nivel de dependencia, en un desayuno tardío. La otra alternativa, en muchas ocasiones, podría ser y según el caso, comenzar a preparar al residente a horas intempestivas solo con el fin de desayunar a una hora pertinente.

En cambio, el residente puede primero desayunar en su habitación de 7:30 a 8:30, todavía en pijama, si así lo desea, como en casa, y a continuación pasar al baño, acicalarse y bajar a hacer actividades ya desayunado. Esto, no obstante, no afecta a la higiene de urgencia. Evidentemente, si un residente en concreto necesita higiene antes de desayunar la tiene. Hay además, rondas nocturnas y previas al desayuno de higiene en caso requerido. Siempre deben verificar por tanto la higiene del usuario y garantizar la comodidad y correcta postura de la persona mayor antes de iniciar el desayuno.

En segundo lugar, este reordenamiento lógico de tiempos de comida tiene un beneficio para la medicación que acompaña en dichas comidas. Los medicamentos suelen tener tiempos de acción de cuatro, seis u ocho horas que se respetan más con este sistema… Tiene más sentido desayunar antes, lo que el desayuno en habitación facilita, para que no se junte dicha comida y su medicación con el almuerzo a las 13:00 horas.

El sistema se aplica de la siguiente manera. El residente indica si quiere desayunar en la habitación o en el comedor. Cuando entra un nuevo residente se explican los beneficios para la salud, también a los familiares. Sólo el 5% elige bajar al comedor. El residente establece sus prioridades. Los desayunos son personalizados según criterio médico (si son diabéticos, etc.), pero también según gustos personales (el tipo de leche o fruta que gusta al residente, si le gusta yogur o bizcocho, etc.). La historia de vida en la Atención Centrada en la Persona (ACP) es la herramienta clave: se desarrolla una ficha de desayuno personaliza y actualizable. Si el residente quiere un cambio en el menú de desayuno, lo puede solicitar el día previo.

El equipo de profesionales del centro servirá una bandeja por residente teniendo en cuenta estas preferencias. Para garantizar la comodidad todas las habitaciones están dotadas tanto de mesas y sillones como de otro tipo de mesa auxiliar… dependiendo del perfil de usuario. Además, y para terminar, diríamos que la señora Carlota Rivera recibirá el día de su cumpleaños un desayuno especial para celebrar su aniversario.

Tanto residentes como familiares están muy satisfechos con este sistema.

Autor del caso: Josep de Martí Vallés. Jurista y Gerontólogo

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