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LA SEGG INSISTE: CON PCR NEGATIVA "NO ES NECESARIO AISLAMIENTO"

"Las residencias alcanzan la inmunidad de rebaño pero todavía deben mantener las medidas sanitarias de protección"

Un familiar pasea con una residente.
Un familiar pasea con una residente. (Foto: Pixabay)
miércoles 07 de abril de 2021, 21:55h

El Gobierno aspira a tener vacunada a finales de verano al 70% de la población general como objetivo para conseguir la ansiada "inmunidad de rebaño" o "de grupo" contra la covid-19. Por otra parte, algunas informaciones apuntan que ya se habría conseguido inmunizar al 98% de las residencias por la práctica totalidad sus residentes ya tienen las dos dosis.

La pregunta que nos hacemos es si podemos decir ya que los centros residenciales han alcanzado esta "inmunidad de rebaño" y qué significa esto exactamente para un usuario-residente.

El responsable y especialista en vacunación de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), Pepe Gutiérrez, afirmaba a Depedencia.info que "sí, pero con unas peculiaridades". Lógicamente, lo aclara: "La inmunidad de rebaño en las residencias de personas mayores también existe, es decir, a partir del 70% de los pacientes vacunados podemos entender que el resto de personas no vacunadas también tienen cierta protección porque se disminuye mucho el riesgo de que el virus les afecte".

Este experto en vacunas explica, a modo de ejemplo, que si hay una persona no vacunada entre 10 es poco probable que se infecte porque está en contacto solo con esas personas, pero matiza: "El problema que surge en las residencias es que no es tan palpable esa seguridad como en la población en general porque son instituciones cerradas donde existe mucho contacto entre las personas, lo que aumenta el riesgo".

Lo que quiere decir es que "existe efecto rebaño, pero no tanto como en población en general porque hay muchos más contactos entre todos los residentes y trabajadores y hay más probabilidades de que, al final, dos no vacunados contacten". Gutiérrez deja claro que es muy distinto hablar de población, comunidades o gente que vive en su domicilio a personas confinadas en una institución. "Por eso el virus se extendía tan rápidamente en una residencia, porque entraba una persona positiva y el contacto con muchas personas es prácticamente inmediato", señala.

"Este es el handicap de los centros cerrados con muchos contactos interpersonales en habitaciones, salas de estar, salones, pasillos y comedores donde el efecto rebaño protege menos que en la comunidad general", subraya.

¿Qué precauciones hay que tomar todavía?

El especialista en vacunación de la SEGG, aunque destaca que el riesgo es menor en las residencias porque ya están todos vacunados, trabajadores y residentes, insiste en que "el riesgo no se anula del todo porque la vacuna no es efectiva en el 100% de los casos y una persona vacunada puede contraer el virus y puede transmitirlo".

Recuerda que es lo que sucedió recientemente en una residencia en Asturias, donde hubo un brote pequeño con 8 casos, pero que se controló muy rápidamente porque los residentes son menos susceptibles de enfermar al estar vacunados y si lo hacen, es menos grave. Apunta que solo hubo un ingreso hospitalario cuando hace unos meses habría sido al revés.

Lo fundamental, recalca, es "seguir manteniendo la higiene de manos y la mascarilla". Además, entiende que "no hay ningún problema en salir del centro acompañado de sus familiares siempre y cuando se respeten las medidas sanitarias que hay impuestas en la sociedad y de la misma forma que la población general".

Así, este experto apunta que "las residencias alcanzan la inmunidad de rebaño pero todavía deben mantener las medidas sanitarias de protección, como la higiene de manos y uso de mascarilla, pero no es necesario el aislamiento".

“Hay que destacar que aquellas personas mayores que estén correctamente vacunadas y vayan a ingresar en una residencia, bien sea por un alta hospitalaria o directamente desde su domicilio, y en el momento del ingreso tenga una PCR negativa, no es recomendable el aislamiento”, subraya, para añadir: “Es más perjudicial el aislamiento, tiene más riesgo que beneficio. Sé que en algunos lugares todavía se está haciendo ese tipo de aislamiento durante 14 días y ya no está indicado por los riesgos que conlleva de confusión, deterioro cognitivo, incapacidad funcional, dependencia funcional”.

¿Cuánto dura esta inmunidad?

Preguntado sobre cuál es la duración de los efectos de la inmunidad en el cuerpo de los vacunados y si habrá que volver a vacunarse cada año, como pasa, por ejemplo, con la de la gripe, Pepe Gutiérrez reconoce que "todavía no lo sabemos". Apunta que "todavía no hay estudios suficientes que nos demuestren cuánto dura la inmunidad". Sí sabemos, recuerda, que "más allá de 6 meses dura la inmunidad, pero ahora estamos esperando a confirmar que vaya hasta el año".

"Yo creo, por el tipo de inmunidad que se desarrolla con la vacuna, que efectivamente va a durar más de un año, pero no se descarta que ante la aparición de nuevas cepas haya que revacunarse todos los años", afirma, para concluir: "Pensamos que pueda necesitarse en las personas mayores esa doble revacunación de la gripe y del coronavirus anualmente".

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