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Cuando la persona mayor siente sed es un síntoma de que la deshidratación ya ha comenzado

Cuando la persona mayor siente sed es un síntoma de que la deshidratación ya ha comenzado
jueves 13 de julio de 2017, 02:08h
Más de 4.800 personas mayores conocerán de la mano de la Fundación Edad&Vida la importancia de hidratarse en verano.

La Fundación Edad&Vida organiza durante los meses de julio y agosto la octava edición de la ‘Campaña de Hidratación Edad&Vida’, una iniciativa por la que 4.870 personas mayores recibirán recomendaciones generales para estar adecuadamente hidratadas en verano.

El objetivo de esta iniciativa es concienciar a las personas mayores y a sus cuidadores de la importancia de ingerir agua y líquidos para lograr una adecuada hidratación en época estival. Para ello, se ha distribuido un folleto informativo con consejos de hidratación para este colectivo, para que lo puedan leer y tener en cuenta en los centros participantes en la actividad formativa.

En total, 42 centros residenciales de toda España participan en esta campaña, que recibirán más de 18.000 litros de Aquarius y Aquarius Zero.

Las altas temperaturas y la humedad ambiental elevada pueden contribuir a la deshidratación. Ante esta situación, se hace indispensable seguir unas pautas generales de hidratación, como beber diariamente entre 6 y 8 vasos de líquido y consumir ciertos alimentos con alto contenido en agua como frutas y verduras (melón, sandía, naranja, pomelo, uva, zanahoria, pepino, etc.) que ayuden a mantener un adecuado nivel de hidratación.

En el caso específico de las bebidas, se sugiere leer la información nutricional, la cantidad de azúcares y las calorías que aportan para poder elegir la que mejor ayuda a controlar la ingesta de energía. De forma particular, a las personas mayores se les aconseja ingerir agua y líquidos de forma gradual a lo largo del día, intentando elegir aquellos con un contenido moderado en azúcares de absorción rápida.

Cuando las personas mayores sienten sed es un síntoma de que la deshidratación ya ha comenzado; y es que, con la edad, disminuyen las ganas de beber. Este es un problema que, según la Fundación Edad&Vida, se produce por las dificultades de movilidad o por la presencia de otras enfermedades que pueden hacer que las personas mayores ingieran menos líquido de lo necesario, por lo que se recomienda beber sin esperar a tener sed.

10 RECOMENDACIONES GENERALES DE HIDRATACIÓN PARA PERSONAS MAYORES

1.- Es recomendable beber diariamente 6-8 vasos de líquidos (agua, zumos, lácteos, infusiones y refrescos) y consumir ciertos alimentos con alto contenido en agua que pueden ayudar a mantener un adecuado nivel de hidratación, como frutas y verduras (melón, sandía, fresa, pomelo, uva, naranja, zanahoria, pepino, etc.).

2.- Es recomendable beber sin esperar a tener sed, ya que esta aparece cuando existe un cierto grado de deshidratación. Con la edad, además, disminuye la sensación de sed.

3.- Se debe beber líquidos de forma gradual mayor cantidad por la mañana y media tarde, para disminuir la frecuencia de micciones nocturnas. La temperatura del líquido debe estar entre 11 ºC y 14 ºC.

4.- Es muy aconsejable beber 1-2 vasos de agua al levantarse, ya que puede ayudar a la motilidad intestinal.

5.- Deben evitarse las comidas abundantes. En cada comida principal se aconseja tomar un vaso de agua ya que facilita la ingesta de sólidos. Se deben evitar cantidades
superiores porque producen saciedad por el llenado gástrico.

6.- Las bebidas con un contenido moderado de azúcares de absorción rápida contribuyen a asegurar una buena hidratación, y los distintos sabores facilitan la ingesta y un adecuado aporte de líquidos.

7.- Ante ciertas situaciones que pueden favorecer la deshidratación, como el calor y humedad ambiental elevados, se debe beber más cantidad de líquidos al día.

8.- Los síntomas principales de deshidratación son, entre otros, sed, sequedad de mucosas y piel, disminución de la orina, estreñimiento y, en casos más graves, pérdida
brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea y fatiga extrema.

9.- El médico deberá conocer los problemas de deglución, los cambios de dieta y la utilización de ciertos medicamentos (diuréticos, laxantes, etc.) de cara a ajustar las recomendaciones específicas de hidratación.

10.- Sólo se reducirá la ingesta o tipos de líquidos por indicación del médico (consulte a su médico si presenta insuficiencia cardíaca, renal o hepática, etc.).

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