La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) ha lanzado una grave alerta sobre la situación del desempleo en España, revelando que un 47% de las personas desempleadas tienen más de 50 años.
Esta cifra, proporcionada por el Ministerio de Seguridad Social y Trabajo, pone de manifiesto la necesidad urgente de implementar políticas efectivas para combatir el edadismo en el mercado laboral.
En el año 2025, se formalizaron un total de 14.414.887 contratos laborales, pero solo un 9,2% fueron firmados por personas mayores de 55 años. Si se considera a los mayores de 50 años, este porcentaje asciende a un 13,2%.
El presidente de CEOMA, José Luis Fernández Santillana, ha denunciado que estos datos evidencian un claro componente de edadismo que expulsa prematuramente a trabajadores con experiencia y talento del sistema laboral.
Doble discriminación en el mercado laboral
El análisis demográfico revela que el grupo de edad entre 20 y 24 años concentra el 19% de los contratos firmados, mientras que los mayores de 59 años apenas alcanzan un 3%. Fernández Santillana ha destacado la “doble discriminación” que enfrentan las mujeres mayores de 50 años, quienes representan el 60% del total de desempleados y un 28,55%% son mujeres en esta franja etaria.
“Estos datos evidencian una doble discriminación por razón de edad y género”, ha declarado.
A nivel general, una de cada tres mujeres desempleadas pertenece al grupo mayor de 50 años, superando en diez puntos a sus homólogos masculinos. En todos los tramos etarios analizados, los hombres continúan concentrando más contratos que las mujeres, con un 53,2%% del total.
Llamamiento a la acción
Ante esta alarmante situación, CEOMA exige tanto a las instituciones públicas como al tejido empresarial la implementación de políticas activas específicas para mayores de 55 años, con el objetivo de crear un mercado laboral inclusivo que aproveche su experiencia y conocimientos.
La organización reclama incentivos estables para la contratación y mantenimiento del empleo senior y propone medidas efectivas contra el edadismo durante los procesos selectivos.
Entre las iniciativas sugeridas se encuentran programas destinados a la recualificación y actualización continua de competencias a lo largo de toda la vida laboral. Fernández Santillana advierte sobre las graves consecuencias sociales y económicas que acarrea no contratar a personas mayores simplemente por su edad, lo que contribuye al aumento del desempleo prolongado en este colectivo vulnerable.