El sector de la vivienda para mayores evoluciona hacia modelos de "senior living", centrados en servicios y prevención, buscando mantener la autonomía. La demanda crecerá con el envejecimiento poblacional. Los operadores tienen un papel clave en esta transición, ofreciendo atención personalizada y colaboraciones entre residencias y senior living.
El sector de la vivienda para personas mayores está experimentando una transformación profunda, moviéndose desde un enfoque centrado únicamente en la dependencia y el "ladrillo" hacia modelos basados en la prestación de servicios y la prevención. Esta evolución ha impulsado la aparición del senior living, que busca alargar la longevidad con salud y satisfacer la creciente demanda de la generación del Baby Boom que desea mantener su autonomía.
En este sentido, los operadores que gestionan residencias y servicios de atención a personas mayores disponen de una cierta ventaja para iniciar proyectos de senior living, un modelo que se basa en el servicio más que en el inmueble, y cuya demanda será impulsada por el aumento del envejecimiento de la población. Esta fue la tesis central de la mesa de debate ‘Del ladrillo al servicio: el rol clave del operador senior’, celebrada en el marco del Senior Living & Healthcare Forum 2025.
El encuentro fue moderado por Rafael Iglesias (Director General de Estrategia y Transformación en Humanis Care), y contó con las intervenciones de Antonio Martínez (Director de Relaciones Institucionales en DomusVi), Nuria Béjar (National Director Healthcare en Savills) y Borja Tomás (Director Real Estate en Nealis).
El rol crucial del operador en el senior living
Rafael Iglesias ha afirmado que el operador senior es "totalmente clave" en el sector del senior living. Según explicó, este modelo se basa más en servicios que en inmuebles, y el operador actúa como un "puente" entre la vida independiente y la dependencia. "Saber definir los servicios, tanto básicos como a demanda, dentro del senior living... el que lo hace bien es un operador", ha añadido.
Iglesias ha destacado que la experiencia en el sector residencial otorga ventajas significativas: "Todo esto es una cadena de asistencia que empieza con la prevención". Este proceso abarca desde el home care hasta los centros de día y residencias. "Si ahora le mete en medio un eslabón, que es aumentar la calidad de vida, alargando la longevidad con salud, que es el senior living, el operador de residencia lo va a hacer muy bien", ha subrayado.
En este sentido, Nuria Béjar ha recordado que los mercados más maduros en senior living, que son clarísimamente Francia, Países Bajos y Reino Unido, cuentan con operadores que tienen mucha experiencia, pero que están todavía consolidando su modelo de negocio en sus países de origen y por eso no vienen a España aún, pero entiende que "los operadores europeos que ya están gestionando tercera edad en España pueden perfectamente dotar de servicios".
Del mismo modo, opina que "hay espacio para muchos modelos de senior living y la capa de servicios es una capa de hostelería y luego una capa de servicios de cuidados preventivos, que son muchísimo más fáciles que gestionar una residencia de mayores", con lo cual subraya que "sí que pueden hacerlo".
Senior living y residencias de mayores
Antonio Martínez, por su parte, ha señalado que senior living y residencias "ahora mismo son dos mundos que van en paralelo, pero que tendrán que confluir en el futuro". Pero tiene clara la diferencia del perfil de los residentes, que ahora es el de personas con dependencia, con distintos grados, que ingresan en los centros ya con un deterioro físico-cognitivo alto y con una edad media alta, con el de "los usuarios del senior living, en los que entra el resto de la población mayor de 65 años, que sí que puede tener una independencia y una autonomía completamente propia, sin necesidad de estar en el cuidado permanente".
En esta línea, no quiso dejar escapar las pregunta de Dependencia.info para destacar un tema que es muy importante y que es cómo va a ser el tránsito con el tiempo de un senior living hacia las residencias de mayores. "De momento, entiendo que el senior living y el cohousing irán haciendo sus actividades de prevención también. Lo que sucede es que todos vamos creciendo, y todos vamos cumpliendo años, y todos vamos a tener un mayor grado de deterioro según vayamos cumpliendo años", ha señalado.

Hay mercado
La opinión de que hay demanda para este producto es unánime entre los ponentes. Rafael Iglesias ha asegurado que personas para ocupar un senior living "no va a faltar" y ha señalado que "el senior living, a causa de la soledad, principalmente por la necesidad de socialización, va a crecer bastante bien".
Por su parte, Antonio Martínez ha afirmado rotundamente: "Ya lo hemos visto que de aquí a poquitos años seremos 16 millones de personas mayores de 65 años". Además, ha ligado la demanda de plazas de senior living con la necesidad actual de 100.000 plazas en residencias. En definitiva, personas mayores para todos estos servicios hay.
Del mismo modo, Nuria Béjar ha explicado que "vamos a pasar de 10 a 14 millones de personas en España" mayores de 65 años para 2030: "El mundo del senior living es infinito". Y ha insistido también en que la oferta actual es "muy limitada" (4.000 unidades con capacidad de doblar), pero ha destacado que es muy difícil cuantificar cuántos harán falta "porque ni siquiera están hechos estos centros".
La responsable de Savills ha explicado la razón por la que los operadores no se lanzan aún a construir más senior livings por qué no existe oferta actualmente y es muy limitada: "Venimos de una sequía en Europa de gasolina, o sea, desde 2022 realmente el capital ha estado en otras cosas. Luego, efectivamente, hemos competido en España con otros sectores que funcionan con una experiencia de éxito muy conocida por parte de los inversores. Hemos pasado de vivir en una casa a vivir en una habitación, en una residencia de estudiantes, en un co-living, en un flex-living y ahí es donde ha estado el dinero".
"Por eso - explicaba Nuria Béjar-, los que vayan a entrar en este sector tienen primero que arriesgar, ver qué modelos realmente satisfacen la demanda y a partir de ahí poder proyectar el número de unidades que se puedan hacer". "Creo que el senior living lo que tiene que hacer es empezar a rodar y poder vender modelos de negocio que sean capaces de cuantificar la demanda real", ha añadido.
Colaboración y necesidades en atención
Por otra parte, desde DomusVi, Antonio Martínez ha mencionado la intención de su grupo de establecer acuerdos de colaboración entre sus centros y los senior living cercanos, que incluirían el "ofrecimiento de servicios sanitarios o sociosanitarios, la participación de fisio, la participación de animadores culturales o las propias actividades que en un momento dado los centros puedan ofrecer a usuarios del senior living, actividades culturales, visitas a museos u otro tipo de actividades".
Ha querido recordar que la parte de fisio, la parte de psicólogo, son servicios que ahora mismo están incluidos solamente en el catálogo, en el portfolio de residencias de mayores, pero insiste en que si tienes un senior living alrededor también se puede ofrecer para que de una manera conjunta se puedan participar.
Aun así, el responsable de DomusVi apunta a que "las personas del senior living no lo ven (esta colaboración) hoy en día con buena perspectiva porque si yo no voy a ir a una residencia, no quiero estar en los servicios de la residencia". Pero recuerda: "Según vayan notando esa necesidad, si tienes una relación, un acuerdo de funcionamiento o de prestación de servicios complementarios, el camino natural de una persona que está en un senior living y que necesita acudir a un centro de residencias de mayores, será más fácil pues ese camino ya estará muy trabajado porque ya conocerá el funcionamiento del centro".
Modelo hospitality
Borja Tomás ha expuesto el modelo de Nealis, señalando que el senior living "pivota principalmente desde un ámbito hospitality". Este modelo hace referencia a la industria que se enfoca en acoger y atender a los huéspedes con amabilidad, creando una experiencia agradable y satisfactoria. Ha detallado que, desde su operadora hotelera, están creando esta división: "donde bajo una capa hospitality metemos esa capa de wellness, de cuidado y de un estilo de vida más enfocado a la longevidad y al cuidado cuerpo-mente".
El objetivo es crear un "ecosistema en el que siempre estén pasando cosas y que estos más de 65 años tengan su vida ocupada".Desde Nealis tienen claro que "al final lo que el usuario demanda son unos servicios hospitality, es decir, que la operadora me ponga fácil mi día a día, mis servicios básicos, que me los cubra y que no me tenga que preocupar de ellos, pero luego, por supuesto, tienen que velar también por esa creación de comunidad, de yo sentirme a gusto con mi compañero de vida o con mi vecino, con mi compañero de experiencias".
Colaboración público privada
Ambos, Martínez y Tomás, han subrayado la necesidad de la colaboración público-privada. El primero recordaba que "las administraciones ya están empezando a concienciarse y estamos viendo ejemplos, pero es verdad que se necesita una financiación mucho más ajustada a las necesidades y a los costes reales que supone la atención a una persona".
El segundo ha defendido que, pese a la falta de grandes industrias en España, "tenemos sol, tenemos gastronomía, tenemos el país donde todo el mundo quiere estar", y ha señalado que los estamentos públicos "pueden ser probablemente nuestros mayores estandartes a la hora de vender nuestro país como destino final para jubilarse".
La conclusión de Tomás al debate es que "hay mucha ganas de que esto arranque" y que la gente apueste por el sector. Y ha concluido: "Si no funciona en España es que esto es un mercado que no va a funcionar".