dependencia.info

La injusticia de TVE con las residencias de personas mayores

miércoles 15 de junio de 2022, 05:10h
Javier Cámara, director de Dependencia.info.
Ampliar
Javier Cámara, director de Dependencia.info. (Foto: Dependencia.info)

Van a pensar que es una cuestión personal porque ya he escrito anteriormente sobre el tema de la influencia de los medios de comunicación en la imagen de las residencias de personas mayores. Quizá lo sea. Quizá me sienta traicionado por compañeros del gremio, por colegas.

Pero cuando se falta a la verdad de una manera tan descarada uno no puede sino indignarse por lo amarillista, sectario e injusto que puede llegar a resultar un medio de comunicación que, además de todo, se paga con el erario, es decir, con mi dinero también.

La cita con el espacio de TVE ‘Las claves del siglo XXI’ fue el pasado viernes 10 de junio por la noche, en un buen horario. Mi atención era máxima tras conocer lo que proponía el programa y que tiene relación directa con todo lo que hablamos y escribimos en Dependencia.info: el nuevo modelo de residencias que propone el Gobierno y que quiere limitar el número de plazas en función de la ubicación del centro.

La desolación y abatimiento fue total solo con ver el vídeo de presentación y la entradilla del presentador Javier Ruiz. Con las peores imágenes que se puedan imaginar, la introducción ya marca una tendencia poco o nada imparcial, que se regodea con escenas de abandono y malos tratos a personas mayores, algunas antiguas, y con declaraciones de familiares que han denunciado, por lo que, lógicamente, no van a decir nunca nada bueno de las residencias, entre otras cosas porque si lo hicieran no les habrían llamado para participar en el programa.

El periodista responsable dice: “Hoy, residencias de mayores. ‘Las claves del siglo XXI’ les va adelantar el acuerdo que van a firmar el Gobierno y las CCAA. Un acuerdo que está pendiente únicamente de formalizar, pero que va a cambiar cómo son esas residencias. Va a fijar máximos. Se acabaron las macroresidencias.120 mayores por residencia, ese va a ser el máximo, y va a fijar mínimos de asistencia médica, sanitaria y sociosanitaria para que haya al menos un número de personal por cada número de mayores. Vamos a contar todo lo que viene después de haber visto y vivido toda la pesadilla que hemos vivido”.

¡Zas! La primera en la cara. Según se desprende de lo que se ve en las imágenes y lo que se dice en la introducción, las residencias son las culpables de los miles de muertos que se contabilizaron, especialmente, en los primeros meses de pandemia. Lo reprochó la presidenta de CEAPs, Cinta Pascual: “Cuando ustedes ponen estas imágenes están diciendo de alguna manera que todas las residencias funcionan así”. Insistió en que “hay 365.000 personas mayores atendidas… la pandemia no la hemos creado las residencias… y que las personas que viven en residencias y sus familias sepan que esto que están viendo (por las imágenes del programa) no es la realidad, la realidad es que el 3% de todo tipo de negocio o de industria funciona mal, pero un 97%, no”.

No exime a la dirección del programa que Javier Ruiz dijera: “Imágenes de abusos, imágenes de vergüenza en, probablemente no todas las residencias, pero sí en algunas residencias que ahora mismo son verdaderos centros para el horror”.

¿Qué quiere decir “probablemente no todas las residencias”? ¿Quiere decir que es probable que en no todas las residencias de nuestro país se maltrate a las personas que allí viven? ¿Sabe Javier Ruiz y su equipo de producción que en España hay más de 5.500 residencias? ¿Sabe que hay más de 384.000 plazas residenciales? ¿Sabe que hay más de 229.000 trabajadores en el cuidado de personas mayores? ¿Sabe que casi 313.000 personas mayores viven en residencias? ¿Sabe que la mayor parte de los estudios concluyen que faltan aproximadamente 1.000 residencias para llegar a cubrir, como propone la OMS, el 5% de plazas necesarias según el número de mayores de 65 años?

El programa fue un auténtico despropósito y no se habló, por ejemplo, de por qué el proyecto del Gobierno para un nuevo modelo de residencias de personas mayores no entra a valorar que una persona mayor o su familia pueda elegir el centro que considere más oportuno. ¿Miedo a la competencia, a que una residencia privada sea más atractiva y eficiente que una pública? Se lo tuvo que recordar el presidente de la FED, Ignacio Fernández-Cid, al presentador.

También tuvo que refrescarle la memoria sobre qué tuvo la culpa de los miles de muertos. “La pandemia es una crisis sanitaria y un sistema sanitario, que considerábamos de los mejores del mundo porque nos lo habían vendido así, colapsó. Pero colapsó este y el de todos los países de nuestro entorno”, subrayó Fernández-Cid.

El presentador del espacio de “la tele pública” habló de lo que ya sabe todo el sector y no dio ninguna exclusiva, pero sí quiso destacar que se hace así para evitar aglomeraciones como las que hemos visto durante el Covid. Desplegó una sobra de duda sobre todo lo que tiene que ver con la gestión de las residencia y dejó en el aire la sospecha constante de lo que hicieron mal las residencias sin poner la mirada en otras posibles responsabilidades.

Estas son las residencias de ancianos más transparentes de España

Pero esto es así, tenemos que concluir. Hay que entender que la lucha por la audiencia es encarnizada, como sabemos, y que recurrir a las desgracias ajenas es siempre más rentable que contar cosas bonitas. Yo entiendo que provoca más morbo hablar sobre cámaras ocultas para descubrir a una "salvaje" que trabaja de cuidadora de personas mayores, y a la que todo el sector exige que le caiga todo el peso de la ley, que hablar sobre la necesaria financiación para la sostenibilidad de las empresas privadas, que aburre y hace que se cambie de canal.

Hay que recordar, y ya es triste tener que hacerlo frecuentemente, que si el 74% de las plazas son privadas y casi el 89% de las residencias están gestionadas también de forma privada es porque las administraciones no tienen capacidad para encargarse de forma pública de los servicios y apoyos a personas mayores, que juegan con presupuestos más altos porque lo pagamos todos y que no son más eficientes que las privadas.

Pero el sensacionalismo vende más. Ya lo sabemos todos. Es más llamativo y retiene más al espectador poner voz trágica para decir “abusos”, “vergüenza”, “centros para el horror”, “infradotación” o “historias de pesadilla” que hablar de balances o protocolos de ingreso o de lo beneficiosas que son algunas terapias para luchar contra el deterioro cognitivo de las personas mayores en las residencias.

El problema es que, tanto programas de TV como el descrito como el proyecto del Gobierno queriendo limitar el número de plazas en los centros residenciales, puede perjudicar muy seriamente a un sector que emplea a más de 40 trabajadores por cada millón invertido y, aunque a España no le sobran precisamente los puestos de trabajo, mal vamos cuando queda patente en un debate que se habla de cosas diferentes, que unos hablan de cuidados y otros de ideología y de política.

Valora esta noticia
5
(7 votos)
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
3 comentarios