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La empatía, clave en la atención centrada en las personas

viernes 15 de noviembre de 2019, 21:33h
Stephan Biel, asesor y formador de innovación en gerontología social, y cambio demográfico.
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Stephan Biel, asesor y formador de innovación en gerontología social, y cambio demográfico. (Foto: Javier Cámara)

Numerosos estudios a nivel internacional dicen que realizar el cuidado hacia una “atención centrada en la persona ACP”, en inglés Person Centred Care (PCC), tiene numerosos beneficios para el usuario, la familia, el personal y la organización. La ACP es un enfoque filosófico, podemos decir que humanista y holístico, para el desarrollo del servicio y su prestación que ve los servicios prestados de una manera respetuosa y receptiva a las preferencias, las necesidades y los valores de las personas y quienes los cuidan.

Existen numerosos modelos y teorías que guían la atención centrada en la persona descrita en la literatura publicada y no publicada de todo el mundo. Algunos modelos se han desarrollado para satisfacer las necesidades de entornos de atención específicos, incluidos el entorno de atención residencial y el entorno hospitalario. Otros se han desarrollado para describir la atención centrada en la persona proporcionada por diferentes grupos profesionales, por ejemplo, la enfermería y aliados de la salud, y hay algunas claves importantes como:

Valorar hacia las personas

Tratar a las personas con dignidad y respeto al conocer y apoyar las perspectivas, los valores, las creencias y las preferencias personales. Escuchar a los demás y trabajar en asociación para diseñar y ofrecer servicios.

Respetar la Autonomía

La provisión de elección y el respeto posterior por las decisiones tomadas. Equilibrar derechos, riesgos y responsabilidades. Optimizar el control de una persona compartiendo el poder y la toma de decisiones. Maximizando la independencia al construir fortalezas, intereses y habilidades individuales.

Tener en cuenta la Experiencia de vida

Apoyar el sentido del yo al comprender la importancia del pasado de una persona, su experiencia actual y sus esperanzas para el futuro.

Comprender las relaciones

Relaciones de colaboración entre el proveedor del servicio y el usuario del servicio y sus cuidadores y entre los niveles de personal. Conexión social a través de la comunidad local a través de oportunidades para participar en actividades significativas.

Entornos amigables

Los entornos amigables fomentan el bienestar de las personas, y cuando hablemos de personas, no sólo se refiera a las personas atendidas, sino también a las personas que cuidan. Ofrecer un ambiente que satisfaga tanto al usuario como a los demás.

© Stephan Biel - BC Biel Consulting

Sin embargo, hay una actitud importantísima para realizar la atención y es la empatía. Para mí, la empatía es la clave hacia este concepto y no es fácil de conseguir o entenderlo. La empatía es la capacidad de percibir, compartir y comprender lo que otro puede sentir, preocupándose por experiencias ajenas, ponerse en su lugar, simpatizar, sin sentir pena por el otro, entrar en el mundo de la persona, para detectar sus necesidades. Por ello es importantísimo fomentar las competencias y habilidades, sin ello no hay cuidado profesional y poca probabilidad de poder ofrecer un cuidado individual.

Para promover las competencias hacia un cuidado profesional ofrezco hace ya más de 4 años un taller llamado “Mejorar la empatía hacia las personas”, usando como facilitador el traje simulador de edad extra-MAX. Éste traje permite ponerse en la piel de las personas con el fin de ser más sensible y empático a la hora de trabajar con ellos o los compañeros. A parte de entender las diferentes evoluciones del envejecimiento, también se ve claramente la necesidad de llevar a cabo un envejecimiento activo y saludable, promoviendo la ergonomía de la salud en los puestos de trabajo.

La empatía y la sensibilización son las claves en la atención individualizada hacia las personas. La formación experimental con el traje modular de simulación de edad extra MAX pretende concienciar (ponerse en la piel), sensibilizar y empatizar lo que hacemos para mejorar la actuación en el cuidado de las personas en el día a día, por ello es importante fomentar las competencias y habilidades. Ya son más de 1.700 personas de diferentes ámbitos de la geriatría y gerontología las que han podido probar y confirman los siguientes beneficios de la formación experimental y simulación:

  • Ser más sensible y empático hacia las personas con limitaciones en distintos niveles.
  • Entender mejor las necesidades de las personas por ser más consciente ahora y saber lo que sienten.
  • Mejorar las habilidades profesionales y personales.
  • Entender la importancia de realizar y promover un envejecimiento activo y saludable y la ergonomía laboral.
  • El envejecimiento es progresivo, individual y único.

Stephan Biel M.A.

Asesor y formador de innovación en gerontología social, cambio demográfico y atención centrada en la persona.

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