dependencia.info

EL CONGRESO CUIDA 2026 SE CELEBRA LOS DÍAS 27 Y 28 DE MAYO EN LA FARGA DE L'HOSPITALET (BARCELONA)

Daniel Foncillas, director de CUIDA 2026: "Si los profesionales no están bien, el sistema no puede sostenerse"

CUIDA 2026
Ampliar
CUIDA 2026
miércoles 20 de mayo de 2026, 20:29h

CUIDA nace como el primer congreso profesional centrado específicamente en los cuidados a personas mayores en España, con más de 75 actividades, 25 empresas expositoras y la participación prevista de más de 1.500 profesionales del ámbito residencial, social, sanitario y sociosanitario.

Daniel Foncillas, director de CUIDA 2026.
Ampliar
Daniel Foncillas, director de CUIDA 2026. (Foto: Expocuida)

El bienestar de quienes cuidan a las personas mayores ha dejado de ser una cuestión secundaria para convertirse en uno de los debates más urgentes del sector sociosanitario. Así lo defiende Daniel Foncillas, director de CUIDA 2026, congreso que reunirá a más de 1.500 profesionales los días 27 y 28 de mayo en La Farga de L'Hospitalet (Barcelona) con el objetivo de convertirse en el espacio de referencia sobre el futuro de los cuidados a personas mayores en España. Para Foncillas, atender el desgaste de los equipos asistenciales no es una opción sino una condición estructural del sistema: "Si los profesionales no están bien, el sistema no puede sostenerse".

Una afirmación compartida por buena parte del sector. Durante años, el ámbito de los cuidados ha convivido en silencio con niveles de exigencia física y emocional que en otros sectores habrían activado todas las alarmas. El propio Foncillas lo reconoce sin rodeos: "Durante mucho tiempo se ha normalizado un nivel de carga emocional y física muy elevado". Una normalización que la pandemia terminó de hacer visible, poniendo nombre a lo que muchos profesionales vivían cotidianamente: cansancio acumulado, sensación de falta de reconocimiento y dificultades crecientes para encontrar relevo generacional en un sector que sostiene, literalmente, la vida de las personas más vulnerables.

CUIDA 2026, foro organizado por la Fundación FiraGran, nace con vocación transversal, reuniendo en un mismo espacio a residencias geriátricas, centros de día, servicios de ayuda a domicilio, profesionales del ámbito social y sanitario, empresas tecnológicas y responsables públicos.

CONSULTE AQUÍ EL PROGRAMA DEL FORO CUIDA 2026

Un programa con más de 75 actividades —entre conferencias, talleres, debates y presentación de experiencias— que abordará, entre otros asuntos, el burnout de los equipos asistenciales, la integración social y sanitaria, el uso ético de la tecnología y la garantía de derechos de las personas mayores. Todo ello en un contexto demográfico que no admite demora: en los próximos cinco años, España sumará 1,4 millones más de personas mayores, superando los 11,6 millones.

Pero todo esto lo explica con más detalle Daniel Foncillas:

- CUIDA 2026 se presenta como el primer gran encuentro profesional centrado específicamente en los cuidados a las personas mayores. ¿Qué vacío detectaban en el sector para impulsar un congreso de estas características?

Detectamos que no existía ningún gran espacio profesional donde convivieran realmente los tres ámbitos que hoy forman parte de los cuidados a las personas mayores: el sector residencial, el ámbito social y comunitario y el sociosanitario y de salud. CUIDA nace para juntar en un mismo espacio a quienes están en el día a día de una residencia o de la ayuda a domicilio con quienes diseñan políticas públicas, desarrollan tecnología o impulsan nuevos modelos de atención.

Creíamos que hacía falta un espacio donde todos estos perfiles pudieran encontrarse, escucharse y repensar conjuntamente cómo queremos cuidar en los próximos años. Un lugar donde poner realmente a la persona en el centro y no trabajar desde compartimentos separados.

Queremos crear un espacio útil, muy conectado con la realidad asistencial y con los retos que el sector tiene hoy encima de la mesa.

- El lema del evento gira alrededor de transformar el modelo de cuidados. Cuando hablan de transformación, ¿qué cambios consideran hoy más urgentes en residencias, centros de día y ayuda a domicilio?

La transformación no va solo de incorporar tecnología o modernizar equipamientos. Va mucho más allá. Tiene que ver con cómo entendemos el cuidado y cómo ponemos realmente a la persona en el centro.

Hoy hay varios retos urgentes. Uno es avanzar hacia modelos más personalizados y menos rígidos. Otro, mejorar la coordinación entre el ámbito social y sanitario, porque muchas veces las personas mayores viven esa fragmentación constantemente.

También es urgente cuidar más a quienes cuidan. El sector arrastra problemas de falta de profesionales, desgaste emocional y dificultades para atraer talento joven. Y eso afecta directamente a la calidad de la atención.

Y luego hay una cuestión importante: adaptar el sistema a una realidad demográfica que ya está aquí. Vivimos más años y con necesidades más complejas. Eso obliga a repensar muchas cosas.

- El congreso reunirá perfiles muy distintos: directivos, profesionales asistenciales, sanitarios, trabajadores sociales, empresas y responsables públicos. ¿Por qué era importante crear un espacio verdaderamente transversal y no solo un evento técnico o empresarial?

Porque los cuidados no se pueden abordar desde una sola mirada.

Muchas veces cada ámbito trabaja por separado: el sanitario por un lado, el social por otro, las empresas tecnológicas por otro… y la realidad del cuidado y atención a personas mayores no debería funcionar así. Todo está conectado.

Nos parecía importante generar conversaciones que normalmente no se producen. Que un director de residencia pueda debatir con un trabajador social, una enfermera, un responsable público o una empresa tecnológica sobre un mismo problema.

Además, creemos que el sector necesita menos discursos aislados y más colaboración real. Si queremos transformar los cuidados, eso no lo va a conseguir un único actor. Tiene que haber una visión compartida.

- Uno de los ejes más destacados es el desgaste profesional y el burnout de los equipos. ¿Cree que el sector ha tardado demasiado tiempo en hablar seriamente del bienestar de quienes cuidan?

Sí, probablemente sí.

Durante mucho tiempo se ha normalizado un nivel de carga emocional y física muy elevado. Y además es un sector donde muchas personas trabajan desde una implicación personal enorme, lo que hace que a veces cueste poner límites.

La pandemia también hizo visibles muchas cosas que ya estaban pasando: cansancio acumulado, sensación de falta de reconocimiento, dificultades para encontrar relevo profesional…

Hablar del bienestar de los equipos ya no es algo secundario. Es una cuestión estructural. Si los profesionales no están bien, el sistema no puede sostenerse.

En CUIDA queríamos que este tema tuviera un espacio importante porque creemos que durante años se ha hablado mucho de gestión, de recursos o de tecnología, pero poco de cómo están las personas que sostienen los cuidados cada día.

- En el programa aparecen temas como inteligencia artificial, robótica o neuroarquitectura. ¿Cómo se evita que la innovación tecnológica desplace el componente humano de los cuidados?

La clave está en entender que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés.

Nos interesa mucho la innovación útil, la que ayuda de verdad a mejorar la calidad de vida, prevenir riesgos o liberar tiempo a los profesionales para tareas más humanas. Pero siempre desde una mirada ética.

La tecnología puede ayudar muchísimo, por ejemplo, reduciendo carga administrativa, mejorando la coordinación o detectando situaciones de riesgo antes de que ocurran. El problema aparece cuando se plantea como sustitución del vínculo humano.

Y precisamente por eso queríamos que en CUIDA hubiese debates sobre ética, límites y supervisión profesional. Porque creemos que este es uno de los grandes temas de los próximos años.

- CUIDA 2026 insiste en conectar negocio, innovación y realidad asistencial. ¿Existe todavía demasiada distancia entre quienes diseñan soluciones y quienes trabajan en el día a día de los cuidados?

Sí, y además es algo que el propio sector reconoce bastante.

A veces se desarrollan soluciones muy interesantes técnicamente, pero poco adaptadas a la realidad operativa de una residencia o de un servicio domiciliario. Y al mismo tiempo hay profesionales con necesidades muy concretas que no siempre tienen espacios donde trasladarlas.

Por eso queríamos que CUIDA mezclara exposición comercial, innovación y contenido profesional. Que las empresas puedan escuchar directamente a quienes están en primera línea y entender mejor qué problemas existen realmente.

Creemos que esa conexión es necesaria para que la innovación tenga impacto real y no se quede solo en una buena idea sobre el papel.

- El envejecimiento acelerado de la población plantea retos enormes en términos de dependencia y atención. ¿Está preparado el sistema actual para responder a ese crecimiento de necesidades asistenciales?

Creo que el sistema tiene profesionales muy preparados y muchas iniciativas valiosas, pero también es evidente que hay tensiones importantes y que el reto que viene es enorme.

El envejecimiento de la población ya no es una previsión futura. Está pasando ahora. Y eso implica más necesidades asistenciales, más cronicidad, más soledad no deseada y una demanda creciente de cuidados de larga duración.

Hay cosas que funcionan bien, pero también hay falta de profesionales, desigualdades territoriales y modelos que necesitan evolucionar.

Precisamente por eso creemos que este es un momento clave para abrir debates serios sobre cómo queremos cuidar y cómo queremos envejecer como sociedad.

- Más allá de las conferencias y debates, ¿qué le gustaría que se llevara un profesional cuando termine CUIDA 2026 y vuelva a su residencia, centro de día o servicio de ayuda a domicilio?

Nos gustaría que se llevara tres cosas.

La primera, ideas útiles y aplicables. Que salga con herramientas, ejemplos o enfoques que pueda adaptar a su realidad.

La segunda, sensación de comunidad. Muchas veces los profesionales del sector trabajan con muchísima presión y bastante soledad. Queremos que CUIDA sea también un espacio donde sentirse acompañado y reconocido.

Y la tercera, ilusión. Porque es un sector con enormes dificultades, sí, pero también con muchísima capacidad transformadora. Nos gustaría que quien venga a CUIDA vuelva a su centro con la sensación de que hay gente empujando en la misma dirección y de que los cambios son posibles.

Valora esta noticia
5
(1 votos)
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios