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Cámaras, micrófonos e Inteligencia Artificial

Por Josep de Martí
Cámara y micrófonos para la Inteligencia Artificial.
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Cámara y micrófonos para la Inteligencia Artificial.

En la residencia Las Marismas, de la que, por cierto, eres directora, te enfrentas a una decisión que podría cambiar significativamente el modo en que se presta el cuidado en tu establecimiento. Un representante de una empresa tecnológica te ha presentado una propuesta avanzada: llenar la residencia de cámaras y micrófonos casi invisibles, incluso en los dormitorios y cuartos de baño, conectados a un sistema de inteligencia artificial (IA) que promete revolucionar la seguridad y la eficiencia operativa.

Este sistema, no solo detectaría caídas y situaciones de riesgo analizando mediante un complejo algoritmo imágenes y sonidos, sino que también permitiría operar con menos personal al automatizar la vigilancia y respuesta ante incidentes.

El sistema de IA, te explican, aprende constantemente de los datos recogidos en todas las residencias donde se instala, mejorando su capacidad de detección y prevención de riesgos. Además, te presentan estudios científicos que avalan una mejora en la calidad de vida de los residentes a medio plazo gracias a la implementación de esta tecnología. Para abordar las cuestiones legales y éticas, la empresa ofrece formularios diseñados para ser firmados por los familiares y los residentes, garantizando así el consentimiento informado y la transparencia del proceso. Incluso te ofrecen mantener una entrevista con abogados de la empresa tecnológica a la que podría venir tu departamento jurídico y algún representante de los trabajadores.

A primera vista, las ventajas parecen claras: una mejora en la seguridad de los residentes, una gestión más eficiente del personal y, potencialmente, una elevación en la calidad de vida dentro de la residencia. Sin embargo, a pesar de estos atractivos beneficios, no puedes evitar sentir una profunda inquietud por las implicaciones que este sistema puede tener en la intimidad y privacidad de los residentes.

El hecho de que el sistema permita trabajar con menos personal te genera un conflicto interno. Por un lado, entiendes que la eficiencia operativa es crucial, especialmente en momentos de escasez de mano de obra cualificada. Por otro lado, te preocupa que la reducción del personal humano pueda impactar negativamente en el elemento de cuidado personal y en la calidez humana que siempre has considerado esencial en el cuidado de los mayores. Al fin y al cabo, llevas años pensando que lo que necesita Las Marismas es contratar a algunas gerocultoras más.

Además, aunque la empresa asegura que el sistema es seguro y que los datos son interpretados únicamente por la IA, sin intervención humana y sin que nadie pueda ver las imágenes ni escuchar los sonidos captados, el temor a posibles hackeos o malfuncionamientos te inquieta sobremanera. Estos riesgos tecnológicos podrían exponer a tus residentes a situaciones de vulnerabilidad, violando su intimidad de una forma que te parece que aún no se puede prever completamente.

A pesar de las seguridades jurídicas que te ofrecen, algo sigue en el fondo de la cabeza diciéndote que eso es peligroso.

La posibilidad de que empleados, residentes y familiares se sientan espiados añade otra capa de complejidad a tu decisión. A pesar de que los formularios de consentimiento buscan legalizar el uso del sistema, te preguntas si realmente pueden capturar la profundidad del consentimiento necesario para una vigilancia tan omnipresente.

Mientras reflexionas sobre esta propuesta, te das cuenta de que tu decisión debe sopesar cuidadosamente los beneficios tecnológicos contra el compromiso ético de proteger la dignidad y privacidad de tus residentes. La tecnología ofrece un futuro prometedor, pero no sin desafíos significativos. Tú eres directora y tendrás que explicar a los dueños la propuesta ya que, si es cierto lo que dicen, podría ser algo muy positivo para la empresa.

Se te plantea la duda de si sería interesante consultar en este punto con algún experto o un comité de ética, con los residentes, sus familias y el personal, buscando un diálogo abierto y una posible respuesta

Al enfrentarte a este dilema, te preguntas: ¿Es posible adoptar esta tecnología de manera que se respeten plenamente los valores fundamentales de la residencia?

Si estás leyendo este caso práctico, colocándote en los zapatos de la directora de la residencia, ¿qué harías tú, considerando el equilibrio entre innovación tecnológica y la preservación de la intimidad, junto con el temor a la vigilancia y las posibles repercusiones de reducir el personal?

Autor del texto Josep de Martí Vallés. Jurista y Gerontólogo. Fundador de Inforesidencias. Síguele el Linkedin https://www.linkedin.com/in/josep-de-marti-valles/

En la redacción del caso se ha usado como apoyo Chat-gpt

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