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Equilibrio ético. ¿Engañamos “por su bien”?

Por Josep de Martí
Dos personas mayores paseando por la ciudad.
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Dos personas mayores paseando por la ciudad. (Foto: JC/Dependencia.info)

Nota: al escribir este caso tenía en mente el encuentro que tuve hace un tiempo con Robert Bowles, un residente que vive con demencia por cuerpos de Lewy.

En la residencia las Marismas, de la que, por cierto, eres directora, tenéis un dilema.

Os ha venido a visitar una pareja de hermanos que están muy preocupados por su madre, Carmela de 78 años, diagnosticada con demencia por cuerpos de Lewy en un estado no muy avanzado, pero que le impide llevar una vida autónoma debido a que intermitentemente sufre alucinaciones y pérdidas de atención. Fuera de esos episodios puede mantener una conversación y conserva buena parte de la memoria

Actualmente Carmela vive sola en un piso. Hay una trabajadora de servicio doméstico que hasta hace un tiempo iba dos veces a la semana unas horas y que ahora se queda con ella toda la mañana. Como Carmela tiene una pensión ajustada, el servicio lo pagan los hermanos. Casi todas las tardes, el hijo o la hija van a ver a la madre.

Últimamente la enfermedad está provocando la aparición de algunos temblores que impiden muchas actividades que hasta ahora podía hacer por sí misma y también se le está alterando el sueño pasando horas despierta por la noche y dormitando durante el día.

Los hijos de Carmela están convencidos de que la mejor opción para poder cubrir las crecientes necesidades de atención de su madre sería ingresar en una residencia, motivo por el que te han venido a ver a Las Marismas. Durante la entrevista te dicen que en los largos momentos lúcidos que aún mantiene, suele decir que “de ninguna forma quiere ir a una residencia”, o cosas como “si me vais a internar, mejor me pegáis un tiro”. La opción de que vaya a vivir con uno de los hijos la han descartado por diferentes motivos. Te explican que les resulta muy difícil actuar, ya que si hablas con ella en un día bueno parece que, a parte del temblor, está bien y dice que sólo quiere que la dejen tranquila.

Tú ya les has dicho qué dice la normativa sobre ingresos involuntarios. Ellos te están proponiendo hacer un ingreso de urgencia, ya que en la situación actual necesitarían que alguien estuviese siempre con su madre, algo que, si contratan de forma profesional, no podrían afrontar. No quieren coger a alguien sin formación pagando “en negro” y por eso preferirían que ingresase en la residencia mientras tramitan la ayuda de la dependencia. Cuando le explican la situación a su madre ella se enfada y les suele decir que la dejen en paz. Ellos saben que si no van cada tarde ella no cenaría ni podría acostarse.

Te proponen que entre todos se le diga una “mentira piadosa”: que ingresa en la residencia para hacerle unas pruebas que requieren que esté allí. Una vez ya viva en el centro y vea que las cosas no son malas aceptará quedarse, y si no, ellos la irán convenciendo de que no puede volver a su casa.

Tienes un dilema. La primera opción es que sin un consentimiento claro no puedes ni quieres aceptar al Carmela en la residencia. Por otro lado, ves que la situación, tal como te la han expuesto es insostenible. Si un día falla uno de los hijos Carmela no recibe atención.

Tú sabes que en las Marismas estáis perfectamente preparados para ofrecer un servicio de calidad a Carmela y que, a pesar de su enfermedad, podéis ofrecerle una buena calidad de vida.

Además, tienes en mente que ahora mismo hay varias plazas libres en Las Marismas con lo que el ingreso sería algo bueno.

Se te ocurren tres opciones:

  1. Decir claramente que no.
  2. Acceder a la petición de los hijos, o sea, la “mentira piadosa”.
  3. Intentar que algún miembro del equipo o tú misma hable con Carmela, invitarla al centro de visita e intentar convencerla de que es una opción. Incluso pactar una estancia temporal.

En principio la tercera opción parece la mejor, pero si Carmela dice que no quiere. ¿Les decimos sencillamente que no podemos hacer nada?

¿Qué harías tú?

Nota: Si alguien quiere enviar una opinión elaborada y nos la quiere hacer llegar a info@inforesidencias.com podemos publicarla de forma separada, no como comentario.

Autor: Josep de Martí. Perfil de Linkedin

Jurista y Gerontólogo. Director de Inforesidencias. Profesor del Máster en Gerontología Social y Postgrado de dirección de residencias en las universidades UB, UAB.

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