El Grupo Social Lares, que ha situado el acceso a plazas públicas y concertadas para personas en situación de dependencia con menos recursos como uno de los principales problemas estructurales del sistema de cuidados en España, refuerza su actividad social, formativa e institucional en un contexto de presión sobre el sistema. Sitúa en el centro la necesidad de un modelo más humano, sostenible y centrado en la persona.
El Grupo Social Lares ha advertido de la falta estructural de plazas públicas y concertadas para personas en situación de dependencia con menos recursos económicos y ha reclamado una financiación equitativa del sistema, de manera que Estado y comunidades autónomas asuman cada uno el 50% del presupuesto.
Así lo plantea Rafael Luque Muñoz, tesorero y ecónomo general del Grupo Social Lares, en una entrevista en la que sitúa como uno de los indicadores más relevantes del impacto social de Lares la atención a personas dependientes con menos capacidad económica. A su juicio, se trata de un aspecto poco visible y poco reconocido dentro del sistema.
“Existe un déficit crónico de plazas públicas o concertadas, lo que obliga a muchas familias con menos recursos a esperar plaza o costear centros privados, aumentando el riesgo de exclusión para aquellas personas que no disponen de medios económicos”, señala el responsable de las cuentas de la organización del Tercer Sector.
Según explica, los centros sociales y no lucrativos del Grupo Social Lares están atendiendo de forma solidaria en sus plazas privadas, con precios muy por debajo de los concertados, a personas con una situación económica inestable, precaria o muy precaria y/o con algún tipo de dependencia, reconocida o no, que les imposibilita vivir solas en sus viviendas.
También incluye a personas que todavía no tienen grado suficiente para acceder a una plaza pública o que se encuentran a la espera de recibirla. “Mientras su dependencia aumenta y su expediente se resuelve, las plazas privadas que ocupan se financian solidariamente con los fondos propios de las residencias donde viven”, añade.
En relación con el futuro del modelo de cuidados, el responsable de Lares identifica tres conclusiones políticas y estratégicas extraídas de 2025. La primera es reforzar la Atención Centrada en la Persona (ACP), donde el cuidado “no es un servicio estandarizado, sino un apoyo al proyecto de vida elegido por la persona”.
La segunda se refiere a la regulación y a las condiciones laborales del sector. En este punto, apuesta por mejorar salarios y condiciones de los profesionales, algo que considera imprescindible para acabar con el déficit de personal y dignificar un ámbito tradicionalmente feminizado y precarizado.
La tercera conclusión pone el foco en la financiación. “La atención a la dependencia debe contar con una justa y universal financiación”, afirma. En la misma línea, subraya que “la calidad de los cuidados pasa por contar con los recursos económicos necesarios para que las personas, especialmente las que tienen menos recursos, puedan ser bien atendidas”.
Dentro de las propuestas de Lares para un futuro Pacto Nacional por el Cuidado de Personas en Situación de Dependencia, una de las principales medidas es establecer una garantía de financiación equitativa entre la Administración General del Estado y las distintas comunidades autónomas. La organización plantea que cada administración financie realmente el 50% del presupuesto del sistema.
Entre las reformas planteadas por Lares también figura acercar o igualar lo máximo posible los precios de las plazas concertadas en todas las comunidades autónomas, así como simplificar procedimientos y revisar la intensidad de protección de los servicios.
El objetivo, según expone la entidad, es dar una respuesta real a las necesidades de las personas en situación de dependencia, de sus cuidadores y de los centros que las atienden.
Lares también reclama una coordinación sociosanitaria “real y efectiva” entre residencias y servicios, hospitales y centros de salud.
Asimismo, propone estudiar la situación específica de los centros solidarios y no lucrativos del Grupo Lares que atienden a personas que pagan por debajo de los precios concertados, las denominadas Plazas Sociales.
En este sentido, plantea crear una dotación presupuestaria para este tipo de plazas y priorizarlas a la hora de la concesión de plaza concertada mediante fórmulas de concierto social.
Lares defiende que todas estas medidas se integren en un Pacto Nacional por el Cuidado de Personas en Situación de Dependencia, con la adhesión de fuerzas políticas, agentes sociales y entidades representativas del sector.
Para la organización, el sistema necesita avanzar hacia un modelo con mayor equidad territorial, financiación suficiente, mejores condiciones laborales y capacidad real para atender a las personas con menos recursos sin que queden fuera de la red de cuidados.
Memoria Anual del Grupo Social Lares 2025
El Grupo Social Lares ha desplegado en 2025 un total de 128 proyectos sociales que han llegado a 22.327 personas, consolidando su papel como uno de los principales actores del Tercer Sector en el ámbito de los cuidados de larga duración.
La actividad se apoya en una red que atiende a 86.600 personas en toda España y que combina intervención directa, formación, investigación e incidencia política en un momento en el que el sector afronta retos estructurales.
La memoria anual refleja un año de consolidación y crecimiento, pero también de posicionamiento: Lares no solo gestiona servicios, sino que busca influir en la transformación del modelo de cuidados.
Lares articula su actividad a través de una estructura presente en las 17 comunidades autónomas, con centros y servicios que configuran una de las principales redes sin ánimo de lucro del sector.
En conjunto, la organización cuenta con:
Este despliegue se sustenta en un modelo basado en la atención integral y personalizada, en el que “la persona, en todas sus dimensiones, se constituye como la razón de ser” del servicio.
El desarrollo de proyectos sociales ha sido uno de los ejes centrales de la actividad de Lares en 2025.
Lares Asociación ha gestionado 128 proyectos subvencionados, con 22.327 personas beneficiarias y una financiación total de 2.411.934,55 euros. Estas iniciativas se han desplegado a nivel estatal, autonómico y europeo, abordando tanto necesidades asistenciales como retos estructurales del sistema.
Entre los programas más destacados se encuentran:
Estas iniciativas reflejan una estrategia que combina atención directa, innovación y enfoque comunitario, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más respetuoso con la autonomía y dignidad de las personas mayores.
En el ámbito autonómico, destacan los proyectos desarrollados en Castilla y León, Aragón, Madrid y Asturias, que suman más de 7.900 personas beneficiarias, consolidando la implantación territorial de la organización.
Por su parte, la Fundación Lares ha impulsado proyectos centrados en la empleabilidad, la integración de personas migrantes y el apoyo a cuidadores, así como programas de atención domiciliaria basados en el modelo de atención centrada en la persona.
La mejora del modelo de cuidados pasa también por la cualificación de los profesionales. En 2025, la Fundación Lares ha desarrollado 64 cursos de formación, con 762 personas beneficiarias, frente a los 38 cursos del año anterior.
Las acciones formativas incluyen certificados de profesionalidad en atención sociosanitaria, formación a cuidadores informales, programas sobre buen trato y contenidos relacionados con igualdad, alimentación o Alzheimer.
Además, el área de consultoría ha trabajado directamente con más de 20 residencias, formando a más de 300 personas y alcanzando a más de 1.200 mediante acciones informativas en materia de igualdad laboral.
Lares ha reforzado su papel como generador de conocimiento a través del Observatorio Lares. En 2025 ha continuado el desarrollo del estudio sobre precios de residencias, así como dos investigaciones financiadas por el IMSERSO.
Estos proyectos analizan:
El objetivo es generar evidencia útil para orientar políticas públicas y avanzar hacia un sistema más equitativo.
La actividad de comunicación ha contribuido a reforzar la presencia de Lares en el espacio público, con 92 menciones en medios y campañas centradas en edadismo, igualdad, derechos y salud.
Estas acciones han tenido un enfoque de sensibilización social, orientado a visibilizar problemáticas estructurales y fomentar una reflexión más amplia sobre el sistema de cuidados.
El año 2025 ha estado marcado por varios hitos estratégicos.
Uno de los más relevantes ha sido la incorporación de Lares a la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), lo que refuerza su posicionamiento institucional y su capacidad de incidencia en políticas públicas.
Asimismo, la XVIII Convención Nacional Lares, celebrada en Burgos bajo el lema “Cuidando con corazón, planificando con visión”, ha servido para definir las líneas estratégicas del futuro del grupo y reforzar la cohesión interna.
Las conclusiones de la Convención y la actividad desarrollada durante el año apuntan a varias prioridades para el futuro del sector:
En este contexto, Lares mantiene como reivindicación central la necesidad de un Pacto Nacional por el Cuidado de las Personas en situación de Dependencia, considerado clave para asegurar la viabilidad del sistema.
La actividad de 2025 refleja una organización que combina escala, especialización y capacidad de influencia. Lares no solo consolida su red, sino que refuerza su papel en un momento en el que el modelo de cuidados está en revisión.
El equilibrio entre intervención directa, innovación social e incidencia política define una estrategia que busca responder a una pregunta de fondo: cómo garantizar un sistema de cuidados capaz de atender a más personas, con más calidad y con mayor sostenibilidad en los próximos años.