Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha hecho un llamamiento contundente para que se garantice “derechos, justicia y acción” en favor de las mujeres mayores. Este colectivo, que ha soportado durante décadas las consecuencias de la discriminación acumulada, demanda reformas estructurales en el sistema de pensiones con una clara perspectiva de género.
La PMP destaca que, según datos recientes de Eurostat, las mujeres mayores de 65 años en España reciben una pensión media un 29,2% inferior a la de sus homólogos masculinos. Esta cifra supera la media de la Unión Europea, que se sitúa en un 24,5%. La situación se agrava aún más al considerar la pensión mediana, donde la brecha alcanza un alarmante 41,1%.
Desigualdades persistentes
“La brecha de género en las pensiones no es un dato aislado; es el resultado final de toda una vida marcada por desigualdades en el empleo y los salarios”, subraya la PMP. La organización enfatiza que estas discriminaciones no desaparecen con la jubilación; por el contrario, se consolidan y dan lugar a una mayor vulnerabilidad económica en la vejez.
Sabina Camacho, vocal de la PMP, enfatiza: “El 8 de marzo nos recuerda que la igualdad es un derecho que no caduca con los años. Las mujeres mayores no somos invisibles ni parte del pasado; somos el presente y exigimos ser reconocidas”. Camacho también hace hincapié en que “una mujer al envejecer no se apaga; suma experiencia y sabiduría”.
Cuidado y salud: un reto constante
La PMP también señala que el trabajo doméstico y los cuidados no remunerados han recaído desproporcionadamente sobre las mujeres durante generaciones. Muchas han sostenido hogares y cuidado a familiares mientras compatibilizaban empleos remunerados sin suficientes apoyos. Como resultado, llegan a la jubilación con pensiones más bajas y menos derechos económicos.
En relación con enfermedades como el Alzheimer, la Fundación Pasqual Maragall indica que esta afecta desproporcionadamente a las mujeres. Según datos de la OMS, el 65% de las personas que mueren por demencia son mujeres. Además, ellas proporcionan el 70%% de las horas de cuidado necesarias para quienes viven con esta enfermedad.
Luchas contra múltiples formas de violencia
A medida que avanza el debate sobre estas cuestiones, la PMP también pone énfasis en otros problemas críticos como la violencia de género. Datos recopilados por HelpAge International España revelan un aumento del 2%% en los casos de violencia contra mujeres mayores. Estas situaciones a menudo son invisibles pero tienen un profundo impacto en su salud y calidad de vida.
A partir del año 2020, se reportó que el 16%% de los feminicidios correspondían a mujeres mayores de 60 años. En este contexto, es vital mejorar la recolección de datos para diseñar respuestas públicas adecuadas ante este fenómeno.
Demandas urgentes para cerrar brechas
Desde una perspectiva intergeneracional y socialmente justa, la PMP ha presentado una serie de demandas clave para abordar estas desigualdades:
- Reconocimiento efectivo del trabajo no remunerado: Asegurar derechos contributivos reales para quienes han dedicado su vida al cuidado familiar.
- Reforma del sistema de pensiones: Implementar cambios con perspectiva de género para evitar penalizaciones por interrupciones laborales debidas a responsabilidades familiares.
- Aumento del complemento por brecha de género: Mejorar su efectividad para compensar trayectorias laborales fragmentadas.
- Mediadas específicas para pensionistas actuales: Incrementos selectivos y políticas enfocadas hacia aquellas con menores ingresos.
- Alineación entre políticas de igualdad y envejecimiento: Asegurar que las mujeres mayores sean incluidas en todas las agendas feministas.
- Sistema público universal de cuidados: Garantizar derechos tanto para quienes necesitan cuidados como para quienes los ofrecen.
A través del lema “Derechos, justicia y acción para TODAS las mujeres y niñas”, la PMP exige una hoja de ruta efectiva que contemple desde la infancia hasta la vejez.
“Las mujeres mayores no son solo parte del pasado; son memoria viva y garantía para un futuro más equitativo”, concluye esta organización haciendo un llamado a todos los sectores sociales para situar a las mujeres mayores en el centro del debate sobre igualdad.