El sector de los cuidados para personas mayores y dependientes atraviesa una crisis estructural marcada por la escasez de profesionales cualificados. Los representantes del sector coinciden en que la regularización de inmigrantes anunciada por el Gobierno podría aliviar de forma parcial esta presión, pero insisten en que, sin formación, estabilidad laboral y financiación, su impacto será limitado. Ignacio Fernández-Cid, presidente de la FED, advierte que “una regularización amplia puede paliar parcialmente el déficit de profesionales, pero no resolverá el problema de fondo”.
El déficit afecta especialmente a perfiles esenciales, como gerocultores, auxiliares de ayuda a domicilio y personal de apoyo y limpieza, cuya demanda crece a medida que la población envejece. Rafael Sánchez-Ostiz, presidente de CEAPs, subraya que “el condicionante de la formación para poder trabajar en el sector es un factor muy limitante”, y que sin medidas complementarias, la regularización será solo un parche temporal.
Los portavoces coinciden en que garantizar la profesionalización de quienes se incorporen al sector es crucial. Antonio Molina Schmid, secretario general de Lares, señala que “los certificados de profesionalidad son insuficientes para cubrir la formación necesaria; se requieren medidas que integren a los trabajadores en un sistema de aprendizaje real y completo”. Al mismo tiempo, Josune Méndez de Cruz, secretaria general de AESTE, recalca que “la calidad de los servicios depende directamente de la formación y profesionalización de las personas trabajadoras, y de su reconocimiento social y estabilidad laboral”.
El sector también alerta de que la mejora de la calidad asistencial no será posible sin un aumento significativo de la financiación pública. Ignacio Gamboa, presidente de ASADE, destaca que “sin cambios normativos que faciliten el acceso a la profesión y sin una financiación suficiente, la regularización no resolverá los problemas estructurales y podría generar falsas expectativas”.
En conjunto, los representantes del sector subrayan la necesidad de que cualquier medida de regularización se inserte dentro de una estrategia integral. Formación reglada, itinerarios adaptados, reconocimiento de títulos, estabilidad laboral y financiación adecuada son los pilares que, según los portavoces, permitirán que la incorporación de inmigrantes al sector contribuya de forma real y sostenible a garantizar los cuidados que necesita una población cada vez más envejecida.
Regularización y acceso real al empleo
Los portavoces coinciden en varios aspectos, por ejemplo en que la regularización solo será efectiva si permite a las personas inmigrantes incorporarse al sector con condiciones reales de trabajo. Por su parte, el presidente de la FED explica que “para que la incorporación de personas regularizadas tenga un impacto real y sostenible, es imprescindible acompañarla de políticas activas de formación y profesionalización”. Igualmente, Sánchez-Ostiz añade que los certificados de profesionalidad son necesarios, pero insuficientes, y que sin espacios de formación accesibles, la regularización se quedaría en una medida limitada.
Del mismo modo, la secretaria general de AESTE subraya que es fundamental que la formación sea accesible, flexible y compatible con el empleo, de modo que quienes se incorporen puedan obtener cualificación mientras trabajan. Molina Schmid coincide y recuerda que también se requiere un acompañamiento específico para integrar a los inmigrantes en los servicios de cuidados, especialmente en atención domiciliaria y residencias, de manera que puedan desenvolverse con seguridad y eficacia.
Gamboa insiste en que estas medidas deben garantizar un acceso real al empleo regulado, porque sin ellas la regularización administrativa no se traduce automáticamente en cobertura profesional, y advierte que de lo contrario se generarán expectativas que luego no se cumplen.
Homologación y itinerarios formativos
Otro elemento común para todos los portavoces es la necesidad de resolver los problemas de homologación y certificación. Fernández-Cid recuerda que el retraso en la homologación de títulos extranjeros limita el aprovechamiento de profesionales cualificados, y que acelerar estos procesos es clave para cubrir la demanda urgente. Igualmente, la secretaria general de AESTE añade que, además, se deben simplificar los trámites administrativos para que los cursos de certificación sean accesibles y compatibles con la realidad laboral del sector.
Sánchez-Ostiz recalca que los itinerarios formativos adaptados son imprescindibles para garantizar que los trabajadores adquieren competencias completas y actualizadas, evitando que la regularización quede en una simple legalización sin formación. Molina Schmid señala que los certificados de profesionalidad son solo un primer paso, y que se requieren programas de aprendizaje más amplios y prácticos que aseguren la integración profesional efectiva.
Gamboa insiste en que combinar formación reglada y empleo supervisado es la única manera de que la regularización tenga un impacto estructural real, y que los trabajadores puedan incorporarse sin poner en riesgo la calidad de los cuidados.
Estabilidad laboral y atractivo del sector
Todos los portavoces coinciden en que mejorar las condiciones laborales es crucial para que la regularización funcione. Fernández-Cid subraya que la estabilidad contractual y salarios adecuados son necesarios para atraer y retener talento, y que sin ello, cualquier medida tendrá efecto limitado. La secretaria general de AESTE enfatiza que el sector debe ser atractivo para todas las personas, migrantes o nacionales, y que solo así se logrará cubrir las necesidades futuras de cuidados.
Sánchez-Ostiz añade que la falta de reconocimiento social y estabilidad laboral actúa como barrera para que los trabajadores opten por este sector, incluso cuando la regularización les permite acceder legalmente. Molina Schmid completa la idea señalando que los programas de integración deben incluir acompañamiento y desarrollo profesional, más allá de la certificación formal. Por su parte, Gamboa recuerda que estas mejoras deben estar respaldadas por financiación pública suficiente, porque sin recursos no se pueden mantener condiciones dignas ni garantizar un sector sostenible.

Reconocimiento y financiación del sector
El presidente de CEAPs subraya que la regularización solo tendrá un impacto real si se reconoce formalmente al sector como servicio esencial. Destaca que sin un compromiso de inversión mínima, actualmente en torno al 2% del PIB, no se podrá garantizar estabilidad laboral ni calidad en los servicios. Señala que la falta de financiación “bloquea cualquier posibilidad de evolución o mejora” y advierte que cualquier avance aislado corre el riesgo de convertirse en un espejismo.
Integración laboral y formación específica
Molina Schmid insiste en que los certificados de profesionalidad son insuficientes por sí solos y deben complementarse con cursos específicos y programas de integración laboral. Señala que estas medidas son esenciales para que los trabajadores recién regularizados puedan incorporarse de manera efectiva a residencias y servicios de atención domiciliaria.
Estrategia migratoria y atractivo del sector
La secretaria general de AESTE recuerda que la escasez de profesionales es un reto estructural que requiere políticas coordinadas a nivel nacional y europeo. Subraya que los trabajadores migrantes forman parte esencial de los servicios y que cualquier estrategia de regularización debe ofrecer alternativas de empleo que cumplan sus expectativas para atraer talento. Además, insiste en que la formación accesible, la flexibilidad, las ayudas y la agilización de homologación de títulos son clave para hacer atractivo el sector.
Integración sostenible y políticas complementarias
El presidente de la FED apunta que la regularización puede aliviar la escasez de personal, pero solo será eficaz si se combina con itinerarios de aprendizaje efectivos, estabilidad laboral y acompañamiento continuo. Añade que las políticas migratorias deben integrarse estratégicamente en un plan global que aborde el déficit estructural de forma sostenible.
Condiciones laborales y calidad del servicio
Gamboa recuerda que la profesionalización, la estabilidad contractual y la financiación suficiente son imprescindibles para que la regularización tenga efectos duraderos. Advierte que sin estas medidas, la regularización no garantizará ni la sostenibilidad del sistema ni la calidad de los servicios, y que solo un enfoque integral permitirá resultados tangibles y sostenibles.