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El impacto del frío invernal en la salud bucodental de las personas mayores y dependientes

Una persona sufre un dolor en la boca por el frío invernal.
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Una persona sufre un dolor en la boca por el frío invernal. (Foto: Gemini)
Por Dependencia.info
miércoles 28 de enero de 2026, 16:52h

La llegada de las bajas temperaturas provoca un incremento de la sensibilidad dental y la sequedad oral en el colectivo de edad avanzada, debido a factores como la respiración bucal por congestión y los cambios en los hábitos alimenticios propios de la estación.

El avance del invierno conlleva la repetición de patologías estacionales que saturan los centros sanitarios. Más allá de las afecciones respiratorias, los profesionales de la odontología advierten de un fenómeno recurrente: el repunte de molestias bucodentales entre las personas mayores.

Este colectivo experimenta durante estos meses un aumento de la sensibilidad, sequedad en la boca y dolor derivado del contacto con el aire frío o la ingesta de ciertos alimentos.

José Francisco Rada Gil, odontólogo y director médico de Sermade, grupo especializado en la atención a personas mayores y dependientes, relaciona este incremento con las enfermedades respiratorias típicas de la época.

Según explica el experto, “con la llegada del frío invernal aparece el aumento de las enfermedades respiratorias que afectan a nariz, garganta y pulmones, produciendo una congestión nasal que obliga a convertirse en respirador oral”.

Consecuencias de la respiración bucal y la falta de saliva

La transición a una respiración oral tiene consecuencias directas en el entorno bucal de los pacientes. Rada señala que “se produce un aumento de la sensación de sequedad oral por el paso de ambientes con calefacción al frío de la calle junto con el aumento de la respiración oral”.

Esta circunstancia reduce la presencia de saliva, lo que debilita las protecciones naturales de la boca frente a agentes externos.

La importancia de la saliva es fundamental en la prevención de patologías, aunque a menudo se ignore su función. En palabras del odontólogo, “la saliva se suele considerar como algo anecdótico en el cuidado oral, pero cumple funciones muy importantes: protege los dientes, neutraliza la actividad de los ácidos y, mediante los procesos de higiene autónoma de la cavidad oral, ayuda en la prevención frente a la caries”.

Hábitos estacionales y exacerbación de patologías previas

A los factores ambientales se une el cambio en la dieta invernal, caracterizada por un mayor consumo de bebidas calientes azucaradas y dulces. “El tiempo invernal tiende a la aparición de nuevos hábitos que pueden producir un aumento de lesiones cariosas si el paciente no presenta una correcta higiene oral”, advierte el director médico de Sermade.

Los síntomas detectados en consulta durante estas fechas incluyen labios agrietados, xerostomía persistente y una sensibilidad dental muy acusada.

Esta sensibilidad se vuelve especialmente crítica en personas mayores que presentan encías retraídas, tratamientos dentales antiguos o desgaste. Rada apunta que “en procesos donde pueda existir una patología previa se produce un aumento de la sensibilidad dentaria exacerbada por la temperatura exterior”.

Asimismo, otros problemas como el bruxismo pueden agravarse durante el invierno: “problemas generales como el bruxismo pueden aumentar la sensación de dolor o sensibilidad”, añade el especialista.

Recomendaciones para la protección del paciente mayor

Los especialistas en gerodontología insisten en que estas molestias no deben considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento. Entre las pautas recomendadas se encuentra el uso de bufandas o pañuelos para proteger la boca al salir al exterior e intentar mantener la respiración nasal.

Este sistema es definido por Rada como “el método más natural al poder filtrar el aire y calentarlo antes de que llegue a los pulmones”.

Otras medidas preventivas incluyen evitar contrastes térmicos bruscos en la alimentación, reducir la ingesta de azúcar y mantener la frecuencia de las visitas al dentista. El experto concluye que “hacer revisiones periódicas profesionales permite detectar problemas que, de otra forma, no se detecten de manera temprana”.

El cuidado de la salud oral en invierno se presenta así como un factor determinante para mantener la calidad de vida de las personas mayores.

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