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La transparencia: el cuidado que genera confianza

Por María Ramos Fraile
miércoles 15 de julio de 2026, 02:35h
María Ramos, directora de operaciones y coordinación de centros del Grupo Villamor residencias.
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María Ramos, directora de operaciones y coordinación de centros del Grupo Villamor residencias. (Foto: Grupo Villamor)

En un sector tan sensible como el de los cuidados de las personas mayores, la transparencia no debería ser una opción ni una estrategia de marketing. Debería ser un compromiso ético y una forma de entender la relación con las personas que viven en nuestras residencias y con sus familias.

Cuidar implica mucho más que atender necesidades físicas. Cuidar significa acompañar, escuchar y generar confianza. Y la confianza solo puede construirse desde la verdad, la cercanía y la información compartida.

La transparencia comienza en la gestión sanitaria. Las familias tienen derecho a conocer cómo se encuentra su ser querido, qué tratamientos recibe, qué decisiones se toman y por qué se toman. Una comunicación clara y honesta, incluso en las situaciones difíciles, reduce la incertidumbre y fortalece la alianza entre profesionales y familias.

También se extiende a algo tan cotidiano y tan importante como la alimentación. La comida no es un aspecto menor en una residencia. Es salud, placer, cultura y calidad de vida. Explicar los menús, escuchar preferencias, informar sobre cambios y hacer partícipes a las personas usuarias y a sus familiares de las decisiones relacionadas con la alimentación es una muestra de respeto y de atención centrada en la persona.

La transparencia se manifiesta igualmente en la atención diaria. Las puertas abiertas, las reuniones con familias, la escucha activa y la disponibilidad de los profesionales son elementos fundamentales para construir relaciones basadas en la confianza mutua. Las familias no buscan instituciones perfectas; buscan organizaciones honestas, accesibles y comprometidas con la mejora continua.

En los últimos años, las redes sociales se han convertido en una ventana al interior de las organizaciones. Utilizadas con responsabilidad y respetando siempre la dignidad y la privacidad de las personas, permiten mostrar la vida cotidiana, compartir proyectos, acercar a los profesionales y transmitir una imagen real de lo que sucede en los centros. Las redes sociales no deberían utilizarse para crear una realidad idealizada, sino para reflejar con autenticidad el trabajo y el compromiso de quienes cuidan.

La transparencia también implica reconocer errores, explicar las dificultades y rendir cuentas. Porque la excelencia no consiste en no equivocarse nunca, sino en actuar con honestidad, aprender y mejorar constantemente.

Quizá ha llegado el momento de dejar atrás modelos en los que las residencias eran espacios cerrados y avanzar hacia organizaciones abiertas, donde las familias formen parte activa del proyecto y donde la sociedad pueda conocer cómo se cuida, cómo se decide y cómo se trabaja cada día.

Porque, cuando hablamos de cuidados, la transparencia no es solo una cuestión de gestión. Es una cuestión de respeto. Y el respeto es, probablemente, la forma más humana de cuidar.

"Las familias depositan en nosotros lo más valioso que tienen: la confianza. Y la confianza solo se mantiene cuando se trabaja con las puertas abiertas".

María Ramos Fraile es directora de Operaciones de Grupo Villamor Residencias

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