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Residencia en Sant Cugat del Vallès de AHEAD Barcelona Healthcare Architecture para MGS.
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Residencia en Sant Cugat del Vallès de AHEAD Barcelona Healthcare Architecture para MGS. (Foto: AHEAD Barcelona Healthcare Architecture )

Arquitectura y Residencias: MGS Residencias geriátricas: cuando la eficiencia energética también forma parte del cuidado

Por Josep de Martí
martes 26 de mayo de 2026, 14:43h
Actualizado el: 26/05/2026 14:49h

En el apartado de Arquitectura y residencias solemos fijarnos mucho en la estética. Los renders ayudan, claro. Pero después llega la realidad: climatizar edificios enormes, mantener temperaturas razonables en olas de calor cada vez más frecuentes, sostener costes energéticos disparados y hacerlo sin convertir la residencia en un lugar incómodo o institucional.

Ahí es donde proyectos como las residencias geriátricas de MGS, desarrolladas por AHEAD Barcelona Healthcare Architecture en Madrid, Barcelona y Sant Cugat, resultan interesantes.

La propuesta pone el foco en rehabilitación de edificios existentes, diseño bioclimático y consumo energético casi nulo. Y conviene detenerse en esto porque, en el sector residencial, la sostenibilidad no es solo una cuestión ideológica o de imagen corporativa. Es operativa. Un edificio que consume menos puede liberar recursos para otras cosas. Más confort térmico, más estabilidad económica, más capacidad de resistir tensiones de costes. No hay mucha épica en eso, pero cualquiera que gestione una residencia sabe que una mala envolvente energética acaba afectando al cuidado.

En algunos viajes de Inforesidencias hemos visitado centros donde esta preocupación ya forma parte del diseño desde el principio. Y la diferencia se nota. No tanto por el discurso ecológico como por algo mucho más sencillo: habitaciones con mejor luz, temperaturas más estables, espacios exteriores realmente utilizables y una sensación menos agresiva de institucionalización.

Residencia en Sant Cugat del Vallès de AHEAD Barcelona Healthcare Architecture para MGS.

El proyecto de Sant Cugat introduce además otro elemento importante: la relación entre arquitectura y ACP. La Atención Centrada en la Persona no depende únicamente de protocolos o formación. También necesita espacios compatibles con esa filosofía. Si una terraza es inaccesible, si el jardín queda lejos, si el recorrido obliga a atravesar pasillos interminables o si la sala común funciona como una sala de espera, la ACP acaba quedándose en un PowerPoint.

Por eso me interesa esa combinación entre cuestiones aparentemente técnicas —envolvente, orientación, eficiencia— y elementos mucho más humanos como terrazas, vegetación o recorridos peatonales. La buena residencia necesita ambas cosas. Un edificio puede ser muy eficiente y muy poco habitable. También puede ocurrir lo contrario: mucha estética amable y muy poca funcionalidad real.

La arquitectura residencial lleva años moviéndose entre dos extremos. Durante mucho tiempo predominó una lógica casi hospitalaria: seguridad, control, protocolos, recorridos racionales. Después apareció la necesidad de corregir esa institucionalización mediante unidades de convivencia, espacios domésticos y ACP. Pero a veces olvidamos que un edificio mal resuelto energéticamente también genera malestar, costes y rigidez operativa.

La cuestión de fondo es bastante sencilla. Cada decisión arquitectónica debería responder a dos preguntas al mismo tiempo: si mejora el cuidado y si ayuda a sostener el servicio. Porque en residencias casi todo acaba traduciéndose en más metros, más personal, más mantenimiento o más coste.

Y quizá ahí esté una de las grandes transformaciones silenciosas del sector. Durante años la arquitectura residencial se valoraba sobre todo por cumplir normativa y resolver necesidades funcionales básicas. Después llegó la profesionalización intensa: protocolos, registros, calidad, sectorización, circuitos, controles sanitarios. Y ahora estamos entrando en otra etapa donde además pedimos domesticidad, sostenibilidad, ACP y bienestar ambiental. Todo junto. El problema es que cada capa nueva añade complejidad y coste.

Residencia en Sant Cugat del Vallès de AHEAD Barcelona Healthcare Architecture para MGS.

Por eso me parece interesante que proyectos como este intenten no separar sostenibilidad de cuidado. Porque una residencia no deja de ser una infraestructura de cuidados funcionando veinticuatro horas al día, los 365 días del año. Y cualquier mejora energética razonable acaba teniendo impacto sobre la calidad de vida de residentes y trabajadores.

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