dependencia.info

ENRIQUE GARCÍA PASCUAL, DIRECTOR DE INVERSIONES DE THOR SPAIN

¿Afecta al ánimo inversor la imposición de los tamaños máximos de las residencias?: "Sin duda"

martes 17 de mayo de 2022, 20:58h
El director de Inversiones de Thor Spain Enrique García Pascual.
Ampliar
El director de Inversiones de Thor Spain Enrique García Pascual. (Foto: Thor Spain)

El Gobierno plantea a través del último borrador del IMSERSO que el tamaño máximo de las nuevas residencias de mayores pueda variar según el lugar donde se ubiquen. Así, propone que haya como límite 60 plazas en zonas rurales, 90 en ciudades medianas y hasta 120 en centros urbanos.

Rápidamente, surgen preguntas como si esta obligatoriedad puede afectar al ánimo para invertir en el sector o si alguien va a invertir en los pueblos o si, como parece, hay mucha diferencia de costes entre una residencia de 60 plazas y otra de 120.

El director de Inversiones de Thor Spain Enrique García Pascual, tiene claro que va a afectar al ánimo para invertir: "Sin duda... Sumar a este contexto (inflación, pandemia, crisis energética, crisis de suministros, la guerra de Ucrania...) cambios normativos que tensen más aún el delicado equilibrio virtuoso que, aún hoy, existe, no es positivo".

Este experto nos resuelve más dudas:

¿Cómo consideráis esta cuestión de los tamaños máximos de las residencias según el IMSERSO?

Los cambios normativos que aseguren un mejor cuidado y trato al residente consideramos que siempre son positivos y es la dirección hacia done el sector debe dirigirse. Desde Thor, ​Private Equity Spain (en adelante Thor) en ese afán de mejorar la calidad asistencial concebimos unos espacios pensados en mejorar la habitabilidad y actividad del residente, facilitando al operador edificios funcionales y seguros.

De igual modo, las infraestructuras sociosanitarias deben evolucionar hacia un modelo de mejora que haga frente a los retos en materia de sostenibilidad a los que nos enfrentamos. Se trata, en definitiva, de operar en edificios "future proof". Dicho esto, una residencia de capacidad superior a 120 plazas no es necesariamente un lugar menos seguro​ (es más es igual de seguro que una de 100 y que una de 160 plazas, todo dependerá de la configuración asociada). De igual modo, tampoco se puede garantizar que una residencia con menos de 120 plazas es más segura, únicamente por truncar su capacidad. Lo que hace que una residencia sea más segura es que sea capaz de operar bajo un modelo de cuidado centrado en la persona, con un personal cualitativo y estable, -tan difícil de conseguir actualmente, dicho sea de paso- y con una actividad operacional de vanguardia, bajo estándares internacionales. Todo lo anterior cae del lado del operador, y muchos operadores privados sí han conseguido responder con solvencia bajo esos estándares.

Desde un punto de vista de desarrollo del activo, una residencia segura es aquella que se ha diseñado bajo estándares de vanguardia, ​pensando no solo en el bienestar de la persona desde un punto de vista social y médico, si no también desde la perspectiva emocional y espiritual y con medidas preventivas y correctivas en caso de agentes exógenos que pongan en riesgo a las personas que en esos momentos se encuentren en el edificio, como pudiesen ser (pero no solo), focos de enfermedades infectocontagiosas. Circuitos limpio/sucio, sobrepresiones para evitar el traspaso de ambientes contaminados a limpios, oxígeno y vació en las habitaciones, recorridos independientes para usuarios, familias y personal o altos niveles porcentuales de habitaciones individuales son algunos de los factores que, si bien suponen un coste mayor, propician un entorno seguro a la vez que hacen viables las operaciones.

El modelo bajo el que proyecta Thor sus activos, además de recoger entre otras las medida citadas anteriormente, es el de unidades de convivencia, que permite operar una residencia entera en unidades más reducidas, con todas las disposiciones necesarias. Podríamos hablar de que se configuran pequeñas residencias dentro de la residencia. En definitiva, un modelo operacional de excelencia, conjugado con una proyección arquitectónica e ingenieril de vanguardia en términos de seguridad y sostenibilidad son los dos pilares que verdaderamente impactan en la creación de espacios sociosanitarios seguros.

¿Puede afectar al ánimo para invertir en el sector?

Sin duda. Existen inversiones en activos sociosanitarios de gran cualitativo, que tienen en cuenta todo lo explicado anteriormente. No obstante, factores externos y transversales como la cabalgante inflación, los duros tiempos de la pandemia, la crisis energética, la crisis de suministros o la guerra de Ucrania, provocan que tanto operadores como desarrolladores e inversores tengan que realizar esfuerzos aún mayores para dar respuesta a la demanda creciente (recordemos que España es uno de los países con mayor demanda no cubierta de la eurozona en camas sociosanitarias).

Sumar a este contexto cambios normativos que tensen más aún el delicado equilibrio virtuoso que, aún hoy, existe, no es positivo. No perdamos de vista que los tipos de interés están en ascenso actualmente (la FED ya subió los tipos durante el Q1 y previsiblemente el BCE lo haga para finales de año), por lo que no debemos descuidar que si bien en el último lustro el sector sociosanitario ha sido considerado por muchos inversores como estable, también lo son otros, como por ejemplo el logístico. ​

Creemos que la patronal tiene un papel activo que defender para la viabilidad de las operaciones y del sector en su conjunto. Igualmente, confiamos en que la lógica de los legisladores de las comunidades autónomas impere y se busque el acomodo óptimo para los residentes, teniendo en cuenta la economía de escala que supone una infraestructura eficiente

¿Alguien va a invertir en los pueblos?

Observamos que uno de los principales criterios de inversión es la localización de proyectos en zonas urbanas. Es ahí donde Thor centra su actividad.​ No vemos que esta tendencia se modifique, sí quizás que se consideren más las áreas periurbanas.

¿Hay mucha diferencia de costes entre una residencia de 60 plazas y otra de 120?

Sí. A nivel operacional una residencia con 60 plazas puede incluso no ser viable bajo los estándares de excelencia operacional citados antes. La posibilidad de dilución de los costes de estructura, como puede ser el personal (recordemos que esta partida supone uno de los mayores costes de una residencia) que en un tramo sí responde a una estructura de costes variables pero en los tramos más bajos de capacidad dicho coste se comporta como un coste fijo, en una residencia de mayor capacidad puede marcar la diferencia entre una operación viable o no viable.

Algo análogo ocurre con los costes de desarrollo, donde encontramos partidas como el coste del suelo o la construcción de parkings en bajo rasante, que pueden suponer una repercusión tan alta si la capacidad de la residencia es baja que anularían cualquier posibilidad de desarrollar el proyecto. ​Vemos difícil viabilizar una operación inferior a 100 plazas, debido a la renta per cápita disponible en España para atender un servicio más boutique.

Valora esta noticia
0
(0 votos)
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios