(Entrevista a Mar Ugarte, vicepresidenta del CEDDD)
- ¿Qué aportación diferencial puede hacer el CEDDD dentro de la Comisión Interministerial que no esté ya representada por otros actores?
El CEDDD aporta una visión 360º del sistema de cuidados que no está plenamente representada por otros actores. Esta aportación diferencial se basa en que el Consejo integra, de manera conjunta, la perspectiva de las entidades prestadoras de servicios, de las personas cuidadoras profesionales y de las no profesionales, que representan un porcentaje muy relevante del conjunto de personas que sostienen el sistema de cuidados en nuestro país.
Esta visión transversal permite conocer y trasladar a la Comisión la realidad completa del sector: desde el diseño de las políticas públicas hasta su aplicación efectiva en el día a día de las personas en situación de dependencia y sus familias. El CEDDD actúa así como un nexo entre la administración y la realidad social, aportando conocimiento experto y experiencia directa sobre lo que funciona y lo que no dentro del sistema de cuidados.
- ¿Por qué es imprescindible contar con el Consejo dentro de este órgano y qué riesgos veis si no se incluye a la sociedad civil organizada?
Contar con el CEDDD dentro de la Comisión es imprescindible para garantizar que las decisiones que se adopten partan de la realidad y respondan a las necesidades reales del sistema de cuidados. La exclusión de la sociedad civil organizada conlleva el riesgo de diseñar políticas alejadas del día a día de las personas dependientes, de sus familias y de quienes las cuidan.
La ausencia de esta representación supone que no se visibilicen adecuadamente las situaciones más vulnerables ni se conozca el alcance real de las necesidades existentes. Esto puede derivar en una implementación deficiente de los recursos, con medidas que no llegan a quienes más lo necesitan o que no se ajustan a la complejidad del sistema, perpetuando desigualdades y carencias estructurales.
- Desde vuestra experiencia, ¿cuáles son los principales déficits actuales del sistema de cuidados que esta Comisión debería abordar con urgencia?
Desde la experiencia del CEDDD, uno de los principales déficits del sistema es la insuficiente financiación pública, que limita tanto la calidad como la cobertura de los servicios de cuidados. Resulta urgente avanzar hacia un incremento real del presupuesto destinado a dependencia hasta alcanzar, al menos, el 2 % del PIB.
Asimismo, es imprescindible reconocer los Servicios de Ayuda a Domicilio como servicios esenciales, garantizando su estabilidad y calidad en todo el territorio. Otro déficit importante es la falta de ayudas y bonificaciones específicas para personas con familiares dependientes, que actualmente asumen una gran carga económica, laboral y emocional.
Por último, la excesiva burocracia del sistema supone una barrera de acceso a derechos ya reconocidos, generando retrasos, desigualdades y frustración tanto en las familias como en los profesionales.
- Si finalmente el CEDDD se incorpora a la Comisión, ¿qué primeras propuestas pondrían sobre la mesa en los primeros meses de trabajo?
Las primeras propuestas que el CEDDD trasladaría a la Comisión estarían directamente alineadas con los déficits estructurales identificados. Entre ellas, un refuerzo claro y sostenido de la financiación pública, el reconocimiento efectivo de los cuidados domiciliarios como pilar esencial del sistema y el diseño de ayudas específicas para las familias con personas dependientes a su cargo.
Además, se priorizaría una revisión profunda de los procedimientos administrativos con el objetivo de simplificar la burocracia y garantizar que los recursos lleguen a tiempo y de forma efectiva, evitando soluciones temporales o parches que no resuelven los problemas de fondo.
- Habláis de la necesidad de evitar “parches presupuestarios”. ¿Qué modelo de financiación estable proponen para garantizar la sostenibilidad del sistema de dependencia?
Desde el CEDDD defendemos un modelo de financiación estable, suficiente y estructural que permita consolidar el sistema de dependencia como una verdadera política de Estado. Este modelo debe garantizar una inversión mínima del 2 % del PIB y, especialmente, que el Estado cumpla con su compromiso de financiar al menos el 50 % del sistema.
CEDDD considera imprescindible un Pacto de Estado por la financiación de la dependencia que garantice estabilidad, equidad y sostenibilidad a largo plazo.
El modelo propuesto —basado en financiación pública finalista, corresponsabilidad institucional, reparto equitativo, evaluación de resultados y complemento voluntario— representa la opción más viable y eficaz para consolidar la dependencia como un verdadero derecho de ciudadanía.
- El “limbo de la dependencia” merece un apartado especial como uno de los grandes problemas. ¿Qué medidas concretas plantean desde el CEDDD para reducir listas de espera y agilizar valoraciones?
Para reducir el limbo de la dependencia, el CEDDD propone una simplificación significativa de la burocracia administrativa, eliminando duplicidades y acortando los plazos de resolución. Siguiendo las recomendaciones del Defensor del Pueblo, es imprescindible reforzar las plantillas encargadas de las valoraciones y de la tramitación de expedientes.
Además, resulta fundamental que las prestaciones reconocidas sean reales, suficientes y ajustadas a las necesidades concretas de las familias, evitando resoluciones que no se traducen en una atención efectiva. Estas medidas son clave para garantizar un acceso más ágil, justo y eficiente al sistema de dependencia.