Del 1 al 7 de febrero, activistas y defensores a nivel global se unirán para exigir a los gobiernos que apoyen la participación plena de las personas mayores en la redacción de un nuevo tratado internacional que fortalezca sus derechos.
Esta iniciativa surge en un contexto global donde el envejecimiento de la población plantea desafíos urgentes en la protección de los derechos de este grupo, que históricamente ha sido ignorado en las agendas políticas y sociales.