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La importancia de la formación para trabajar en residencias de mayores

Por Aurelio López-Barajas
lunes 26 de julio de 2021, 10:38h
Aurelio López-Barajas de la Puerta, CEO de SUPERCUIDADORES.
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Aurelio López-Barajas de la Puerta, CEO de SUPERCUIDADORES. (Foto: SUPERCUIDADORES)

Los trabajadores sociosanitarios que trabajan en el ámbito residencial necesitan formarse, tanto para adquirir los conocimientos necesarios para ejercer sus responsabilidades como para cumplir con las exigencias normativas que exigen una titulación oficial para poder trabajar en estos ámbitos.

La cualificación profesional se obtiene fundamentalmente por la combinación de dos elementos: la formación y la práctica profesional. Esto es una generalidad en todos los sectores profesionales, al igual que ocurre en el sector sociosanitario. Pretender cualificar a trabajadores faltando uno de estos elementos no es la solución adecuada.

Los gerocultores son el colectivo más numeroso que trabajan en las residencias, atendiendo a las personas mayores tanto en sus necesidades fisiológicas (higiene, vestido, movilización, alimentación…) como en sus necesidades psicológicas y emocionales, por lo que deben tener conocimientos tanto sanitarios como de comunicación y empatía.

Los certificados de profesionalidad

Para cubrir estas necesidades formativas, desde enero de 2008 (Real Decreto34/2008), se regularon los certificados de profesionalidad en atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales (SSCS0208), donde se recogió el contenido formativo y de prácticas profesionales necesarios para la obtención del título oficial y obligatorio para trabajar en las residencias de mayores y en otros centros de atención social.

La solución para obtener la cualificación oficial de los trabajadores sociosanitarios pasa por cumplir lo que se reguló en 2008, ya que combina tanto formación como práctica profesional, siendo esta la vía formal para acreditarse profesionalmente. La llamada “vía informal”, a través únicamente de demostrar unas determinadas competencias adquiridas por la experiencia laboral ha sido una solución temporal y excepcional para obtener la titulación oficial.

Los certificados oficiales de profesionalidad en atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales son la formación oficial y obligatoria para poder trabajar en residencias, y todos los gerocultores, sin excepción, deberán de obtener dicha titulación antes del 31 de diciembre de 2022.

La obtención de esta acreditación profesional se convierte en la mejor solución para cualificar al sector, siendo necesario y deseable lo siguiente:

  • Se ayude a los trabajadores a acceder a dichos certificados profesionales y a pagar el coste de dicha formación.
  • Que los organismos y administraciones competentes (Ministerio de Derechos Sociales, Ministerio de Educación y Formación Profesional, SEPE, IMSERSO y Comunidades Autónomas) se pongan de acuerdo para que no se paralice o se retrasen las acciones formativas para la realización de los certificados de profesionalidad, por problemas de competencias, coordinación y de gestión entre dichos organismos y administraciones
  • Se fomente el acceso a la formación online, mediante la teleformación, que está igualmente de reconocida y acreditada que la formación presencial, ofreciendo múltiples ventajas, entre ellas la mejora de la conciliación y la de igualdad de oportunidades, con independencia de la zona geográfica donde se viva.

Adicionalmente, la formación de los certificados de profesionalidad se debe de complementar con otras formaciones especializadas de manera continuada (masterclass, cursos, soft skills …), mediante itinerarios formativos personalizados para atender a las diferentes necesidades que pueden tener las personas mayores o dependientes, en las residencias o en cualquier otra institución social o lugar.

Gracias a la formación online, a la que se puede acceder desde cualquier dispositivo con conexión a internet (teléfono móvil, tablet, ordenador o SmartTV), se puede aprender a cuidar, con independencia del lugar en el que se viva.

Todos, tanto la administración pública como las empresas privadas, debemos de contribuir a lograr el objetivo de cualificación de los trabajadores del sector, ya que será la única vía para que se reconozca y se dignifique la importante labor social y trabajo que se realiza para cuidar de nuestros mayores.

Un nicho de empleo

Si logramos cualificar al sector lograremos que se retribuya adecuadamente a las personas que en él trabajan, mejorando el atractivo del sector, que necesita atraer profesionales, ya que la escasez de personal formado es uno de sus mayores problemas.

Debido fundamentalmente al envejecimiento de la población, a la soledad de los mayores y al probablemente mayor tiempo que somos dependientes, el empleo de gerocultor/ra o de auxiliar de ayuda a domicilio está creciendo en los últimos 15 años a una media anual superior al 5%. Por esta razón, la profesión de gerocultor o de profesional en el entorno de los cuidados a las personas mayores o dependientes es uno de los pocos nichos de empleo y, además empleo no deslocalizable, que existe actualmente en España.

Esta tendencia continuará en el futuro, fundamentada en dos factores principales: la longevidad de la población española y el atractivo de España como país para atraer a jubilados del resto de Europa, lo que producirá un empleo asegurado para todas las personas que se formen y cualifiquen en la atención de las personas mayores.

Quizás no podamos curar, pero lo que sí podemos y debemos hacer es cuidar con profesionalidad. Nuestros mayores o dependientes nos lo agradecerán.

Aurelio López-Barajas de la Puerta, CEO de SUPERCUIDADORES

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