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LA PRESIDENTA DE CEAPs PIDE QUE SE GARANTICE LA IGUALDAD DE DERECHOS

Cinta Pascual: "Necesitamos que no se concierte por debajo del precio justo, mejorar las condiciones laborales y que se cumpla la ley de Dependencia"

Cinta Pascual, presidenta de CEAPs
Cinta Pascual, presidenta de CEAPs (Foto: CEAPs)
jueves 08 de julio de 2021, 05:18h

La pandemia no ha terminado, el coronavirus no se ha ido todavía, pero las residencias afrontan este verano mejor que el anterior con la tranquilidad de unas vacunas haciendo pleno efecto entre residentes y trabajadores. Aun así, el sector de la atención a las personas dependientes sigue teniendo muchos problemas en su día a día, como la falta de financiación para poder ofrecer unos servicios de calidad y unos salarios más competitivos que hagan atractivo trabajar con personas mayores.

¿Qué más hace falta para que todo funcione como se espera? ¿Cuál es o sigue siendo la principal reivindicación del sector geroasistencial?

La presidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs), Cinta Pascual, lo tiene claro: "El modelo debe garantizar la igualdad de Derechos y tiene que comenzar con unos criterios únicos, con una financiación digna que equipare los servicios de todos los ciudadanos con independencia de donde residan".

Apuesta por la calidad, por que "los gobiernos que concierten plazas exijan indicadores de resultados" y cree absolutamente necesario "que ningún gobierno concierte ninguna plaza por debajo del precio justo; mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y que se cumpla la ley de la Dependencia para que una persona no tenga que esperar 438 días para recibir un servicio".

¿Cómo ve el sector de los cuidados a las personas mayores? ¿Hemos vuelto a la normalidad? 

Es imposible decir que hemos vuelto a la normalidad y menos en el panorama nacional cuando estamos hablando de que aún no se pueden abrazar los familiares con los usuarios, cuando hay regiones donde no se ha regulado aún la eliminación de las mascarillas y teniendo en cuenta que se están produciendo rebrotes e incrementando la incidencia en general en España.

Sí podemos garantizar que los recursos de atención a las personas son seguros. La vacuna se ha demostrado efectiva y ha devuelto cierta normalidad interna a los centros.

El virus se cebó con las personas mayores que vivían en las residencias… ¿Qué hemos aprendido de la experiencia vivida? 

Los más vulnerables, las personas mayores, son los que más han sufrido. Falló el derecho a la Sanidad Universal. Ante una crisis sanitaria sin precedentes, las administraciones no estuvieron a la altura y el sector tuvo que asumir las consecuencias. Hace años que denunciamos la falta de coordinación.

Todos los residentes tienen reconocido su derecho a la sanidad universal, como un paciente más, pero la realidad es que durante la pandemia no se mostró real. Hay que asegurar una coordinación real para evitar que las personas vuelvan a vivir ‘otra pandemia’.

Esto también ha hecho que las residencias se hayan convertido en centro de atención para los medios de comunicación... ¿Cómo se está gestionando tanta presión mediática desde su patronal y qué lectura sacan de esta circunstancia?

Hemos vivido el año más duro de nuestras vidas. Cada una de las defunciones que se cuentan en números, para nosotros y para sus familias tienen nombres y apellidos. La repercusión de medios generalistas es lógica y ha dejado claro el edadismo existente en la sociedad.

Hace falta una dignificación de la sociedad en general y hay que sentirse orgulloso del modelo de atención centrado en la persona al que se están adaptando los centros desde hace años. Aprovecho para agradecer la constancia y la presencia de los especializados: esenciales para el conocimiento y mostrar la realidad desde el conocimiento y la experiencia de años de trabajo y reflexión.

Las administraciones han prometido millones de euros para el sector… ¿es suficiente? ¿Servirá realmente para mejorar los servicios de atención y cuidado a las personas mayores? 

Por supuesto es insuficiente la inversión que hace el Estado, del 0'58 al 0'75 de PIB, cuando hay países del entorno que invierten un 2%. Necesitamos una inversión real y básica para realizar una revolución de los cuidados.

¿Qué más hace falta? ¿Qué necesita el sector ya? ¿Cuáles son hoy las reivindicaciones del sector? 

Tenemos unas líneas rojas muy claras. La calidad, el incremento de ratios de atención directa a ratios globales. Necesitamos poner el énfasis en aquellas líneas que no pueden traspasarse.

El modelo debe garantizar la igualdad de Derechos y tiene que comenzar con unos criterios únicos con una financiación digna que equipare los servicios de todos los ciudadanos con independencia de donde residan, que los gobiernos que concierten plazas exijan indicadores de resultados; que los mayores y sus familiares decidan dónde quieren vivir; que ningún gobierno concierte ninguna plaza por debajo del precio justo; mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y que se cumpla la ley de la Dependencia para que una persona con dependencia no tenga que esperar 438 días para recibir un servicio.

Queremos que el derecho a la sanidad universal sea real y no una ilusión y queremos a las familias a nuestro lado y participen en los proyectos asistenciales.

El incremento del concierto de las plazas residenciales sigue sin ser homogéneo en toda España… ¿Es suficiente donde se ha aumentado el coste de la plaza por persona y día? 

Para abordar este tema desde CEAPs estamos elaborando un informe con el que se pretende conocer cuál es el coste real de ofrecer los servicios de atención a la Dependencia garantizando unos estándares de calidad comunes en todo el territorio nacional.

Entre sus objetivos, el estudio trata de proponer sistemas de concierto viables, de manera que se consiga establecer precios por debajo de los cuales no se pueden garantizar servicios de calidad. Unas ideas que presentamos al secretario de Estado, Ignacio Álvarez, y que se trabajarán en la mesa de diálogo Social. Pero la financiación es insuficiente, tanto desde el Estado como de las comunidades autónomas.

Debemos tener en cuenta que nuestro país tiene un modelo en cada comunidad y nos podemos encontrar con conciertos de plazas desde 44 euros por persona/día a 98 euros. Es mucho el dinero que se necesita para poner las tarifas donde tendrían que estar.

Desde el conocimiento de la realidad actual se pueden establecer las bases para ofrecer un sistema que garantice el acceso a servicios de calidad en todo el territorio estatal.

¿Qué opinan sobre los convenios autonómicos en el sector de la Dependencia? ¿Qué posicionamiento tiene su patronal concretamente al respecto del convenio autonómico catalán de la dependencia? 

Se trata de un acuerdo histórico que va más allá del Convenio Colectivo. Incluye un plan de concertación, eliminación de grados y una nueva visión de la atención a la dependencia. En definitiva, se trata de una apuesta de futuro. Uno de los proyectos europeos que se desarrollarán en Cataluña es el modelo de envejecimiento que queremos como sociedad.

¿Cómo ve el sector dentro de 5 años? ¿Y de 10? 

La demanda de atención a nuestros mayores va a seguir creciendo, básicamente porque ahora llega la generación del baby boom y durante más de 30 años la población con necesidades asistenciales va a ir incrementándose. La Dependencia no se puede ver como un servicio único, sino que los servicios se coordinen y ofrezcan una diversidad de servicios, a la medida de cada usuario.

Nuestro sistema es muy rígido y debemos ser más flexibles. También en el plano económico. Un dependiente que tenga reconocido el copago debería poder invertirlo en función de sus necesidades.

¿Alguna conclusión?

El sector no sólo son residencias. La pandemia ha centrado la atención en este recurso, pero existen otros, como la teleasistencia, la comida a domicilio, la atención domiciliaria o como los centros de día, que están atravesando un momento crucial y determinante, ya que la viabilidad de muchos de los mismos está en riesgo. La paralización o cierre de estos servicios ha provocado el deterioro físico y cognitivo de los usuarios y la sobrecarga de los cuidadores informales y la teleasistencia que se ha manifestado esencial.

Resulta esencial recuperarlos. Si el futuro tiende a la atención global y al apoyo a que las personas permanezcan el máximo tiempo posible en sus casas, no podemos dejar de lado a nadie. Son necesarios y fundamentales.

Otra conclusión es que las personas quiere estar en sus casas por lo que es muy importante la atención asistencial a domicilio, pero también la atención sanitaria. Todos los servicios a domicilio serán esenciales para esta nueva etapa. Desde CEAPs apostamos por plataformas de servicios reales y efectivas.

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