dependencia.info

AUTOR DE 'ÉTICA PARA LA ACCIÓN SOCIAL'

Francisco Prat: "Ha habido una injusta criminalización del sector geroasistencial basada en generalizaciones poco o nada contrastadas"

El experto en Ética, Francisco Prat, en la presentación de su libro Ética para la Acción Social.
El experto en Ética, Francisco Prat, en la presentación de su libro Ética para la Acción Social. (Foto: Humanizar)
miércoles 12 de mayo de 2021, 19:48h

El responsable de formación de Cáritas Española, Francisco Prat, acaba de sacar el libro 'Ética para la Acción Social. Claves para pensar y resolver los conflictos' (PPC) para las personas que están en el mundo de la intervención social.

Como experto en cuestiones éticas y al respecto del trato dispensado a las personas mayores durante la pandemia, Prat opina que "ha habido una injusta criminalización del sector geroasistencial basada en generalizaciones poco o nada contrastadas".

Además, no tiene duda de que la formación en ética podría ser una herramienta para afrontar con mayor éxito próximas pandemias o crisis sanitarias: "Es una asignatura pendiente… necesitamos formar nuestro criterio si queremos, de verdad, poner en el centro a la persona".

- ¿Por qué este libro, ¿qué te hizo escribirlo?

Creo que vivimos tiempos extraños para la ética. Por un lado, todas las organizaciones disponen de códigos éticos, hablamos de los valores de las instituciones, creamos comités de ética en los centros y servicios. Por otro, la vida cotidiana de atención y cuidado a las personas está llena de conflictos cotidianos que los profesionales deben afrontar, decisiones que hay que ir tomando en los equipos de trabajo.

Y muchas veces esas grandes declaraciones de principios y códigos no nos sirven, porque la realidad es muy compleja y hay que discernir cada caso. De ahí nace mi pregunta: ¿podría ofrecer un instrumento para unir el mundo abstracto de los valores con el de la práctica asistencial cotidiana? Esa es la inquietud que me hizo escribir este libro.

- ¿En qué consiste y a quién está dirigido?

He escrito el libro pensando en que sea útil a profesionales y personas voluntarias de entidades de acción social. Me gustaría imaginar este libro en manos de equipos de trabajo y asistenciales, viendo casos prácticos, ensayando un método de toma de decisiones, dialogando sobre los valores que hay en juego… ¡ojalá!

Está escrito en un lenguaje asequible, tratando de hacerlo accesible a todas las personas.

- ¿Qué vamos a aprender con él?

Bueno, pues en primer lugar a tener un marco ético desde el que pensar los problemas, por eso se ofrece una presentación de algunas miradas éticas desde un marco teórico al alcance de todos. En segundo lugar, me gustaría que el lector entendiera la necesidad de la deliberación en grupo en la toma de decisiones éticas. Y para ello, el libro propone un guión, un método a seguir para abordar los problemas éticos.

Por último, recojo diez casos prácticos para que el lector pueda ver la aplicación de los contenidos teóricos y del método deliberativo.

- ¿Algunos ejemplos concretos de esos conflictos éticos que se dan en el día a día?

Pues estos casos de los que te hablo tienen que ver, por ejemplo, con cómo manejamos la información de las personas a las que atendemos, el respeto a la confidencialidad de la información, la necesidad de preservar la intimidad de las personas, el excesivo paternalismo que sustituye la autonomía de las personas, los problemas del trabajo en equipo o el reto de trabajar con personas de culturas diferentes a la nuestra.

¡Ojo!, no son recetas mágicas, lo que pretendo es que con el libro cada uno haga su propio análisis de los problemas. Yo no planteo cuál es “la” verdad, sino un procedimiento a seguir paraque cada persona o cada equipo de trabajo tome las decisiones que considere mejores en cada caso.

- Desde la perspectiva de la ética, ¿cómo valoras el trato dispensado a las personas mayores durante la pandemia? ¿Se ha actuado correctamente desde las administraciones, las empresas, la sociedad en general y los medios de comunicación con las personas mayores?

En términos generales, la pandemia ha puesto de manifiesto una realidad: la sociedad en general no es consciente de las necesidades de las personas mayores y de los recursos de los que nos hemos dotado para que nuestros mayores estén bien cuidados. Los medios de comunicación han ayudado muy poco: con escasísimas excepciones y mucho desconocimiento se habla de que las residencias deben “medicalizarse”, de que “hay que cambiar el modelo” y ha habido una injusta criminalización del sector geroasistencial basada en generalizaciones poco o nada contrastadas.

Dicho esto, tengo la seguridad de que ha habido algunos casos de mala praxis o vulneración de derechos humanos en el cuidado a las personas mayores en algunos centros o servicios, pero son los menos, afortunadamente; seguramente, aquellos que ya antes de la pandemia ponían en el centro no a las personas sino el mero beneficio económico o no tenían la atención centrada en la persona traducida en prácticas concretas.

Hoy se habla del “paradigma del cuidado” como un escenario sobre el que construir la sociedad del futuro. Es una mirada a la realidad que cuenta con la vulnerabilidad y la interdependencia como los elementos constitutivos de todo ser humano. Pues bien, la pandemia nos llama a construir esa sociedad de los cuidados, en los que todos (administraciones, empresas,tercer sector, medios de comunicación, asociaciones de la sociedad civil…) debemos sumar para poner en el centro a los más vulnerables de nuestra sociedad.

Es decir, entre todos se construye “lo público” porque lo público no es solo “lo estatal” sino que nos concierne a todos y a todos nos toca construir.

- ¿La formación en ética podría ser una herramienta para afrontar con mayor éxito próximas pandemias o crisis sanitarias?

Sin duda, es una asignatura pendiente en la formación formal e informal de los profesionales del sector social. Brilla por su ausencia casi siempre, y así nos va… necesitamos formar nuestro criterio si queremos, de verdad, poner en el centro a la persona.

- ¿Hace falta insistir mucho en el mundo de los valores?

Si, si. Y ligado a lo anterior, no solo se trata de la formación entendida como “asistir a cursos de ética”- que también- sino en favorecer en los centros y servicios una dinámica de trabajo que permita espacios y tiempos de reflexión en los equipos sobre cómo nos manejamos en el mundo de los valores (los nuestros, los de las personas a las que acompañamos, los de la organización en la que trabajamos, los de la sociedad… todos juegan.

Sé que es difícil, pero ¡démonos tiempo para pensar y dialogar sobre ello!

Valora esta noticia
5
(1 votos)
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios