La investigación, presentada en una feria internacional en Milán, concluye que estas iniciativas mejoran de forma notable el bienestar emocional de los residentes.
Un grupo de estudiantes de Bachillerato del IES Biurdana de Pamplona ha participado en la feria internacional 'I Giovani e le Scienze', celebrada en Milán del 21 al 23 de marzo, donde ha presentado un proyecto de investigación desarrollado en Amavir centrado en los efectos de las actividades intergeneracionales en personas mayores.
El trabajo, titulado '¿Se puede mejorar el bienestar de las personas mayores sin medicación?', se llevó a cabo durante el pasado curso académico y ha obtenido también un certificado de la American Psychological Association (APA).
Según recoge el periódico Diario de Noticias, la investigación se desarrolló a lo largo de cuatro meses mediante un experimento orientado a analizar el impacto de las actividades intergeneracionales en residentes de centros geriátricos de Amavir. El estudio contó con el apoyo del servicio de geriatría del Hospital Universitario de Navarra (HUN).
El proyecto se enmarca en la asignatura de Laboratorio de Prácticas y Proyectos del departamento de Biología y Geología del IES Biurdana. Los resultados obtenidos señalan que las actividades intergeneracionales mejoran de forma notable el bienestar emocional de las personas mayores y, en menor medida, su estado cognitivo. A partir de estos datos, el estudio plantea una alternativa no farmacológica para mejorar la calidad de vida en la tercera edad.
El impulso de iniciativas que favorecen la relación entre personas mayores y jóvenes forma parte de la actividad habitual de Amavir, que promueve este tipo de encuentros en sus residencias desde hace décadas.
Entre las acciones que se desarrollan en sus centros se incluyen la instalación de parques infantiles en los jardines, con el objetivo de facilitar la interacción entre los residentes y sus familiares más jóvenes. Asimismo, se organizan encuentros periódicos con guarderías, colegios e institutos, y se colabora con asociaciones de voluntariado juvenil como la Fundación Adopta un Abuelo.
Además, cada año se celebran campamentos intergeneracionales en las residencias, en los que participan niños y niñas de entre 6 y 12 años —nietos o bisnietos de los residentes o hijos de trabajadores— que conviven durante una semana con las personas mayores, compartiendo actividades en el propio centro.