Un hito que refuerza su posicionamiento como entidad de referencia en el ámbito de la atención a personas mayores y dependientes en el archipiélago.
Grupo M Servicios Sociales Integrados ha superado en 2025 la barrera de las 1.000 personas atendidas en Canarias, un hito que refuerza su posicionamiento como entidad de referencia en el ámbito de la atención a personas mayores y dependientes en el archipiélago.
Este crecimiento se produce en un contexto marcado por el envejecimiento demográfico: las proyecciones apuntan a que en 2045 más de 142.000 personas mayores de 64 años vivirán solas en Canarias, con un incremento significativo del grupo de edad de más de 100 años.
Con más de 27 años de trayectoria, Grupo M ha ido ampliando de forma progresiva su cartera de servicios durante el último año. A los apoyos tradicionales de ayuda a domicilio se han sumado nuevas prestaciones especializadas que completan un modelo de atención integral en el entorno domiciliario.
Entre ellas destacan la atención psicológica, la podología preventiva y terapéutica, la terapia ocupacional centrada en la recuperación de actividades básicas, los programas de estimulación cognitiva, la atención psicológica en salud emocional y servicios de animación sociocultural.
Este enfoque responde a una demanda creciente de cuidados individualizados y entornos inclusivos que fomenten la autonomía de las personas mayores y su permanencia en el hogar con seguridad y calidad de vida.
El crecimiento de la entidad se sustenta en un modelo de intervención que sitúa a la persona en el centro. Desde el equipo de Atención Centrada en la Persona (ACP), Grupo M diseña planes de apoyo adaptados a la historia vital, las preferencias, las capacidades y el proyecto de vida de cada usuario. No se trata de aplicar una pauta uniforme, sino de construir respuestas flexibles y realistas que respeten la singularidad de cada persona.
Todo este proceso es posible gracias a un equipo interdisciplinar que supera los 200 profesionales. La formación continua, el cuidado del bienestar laboral y la incorporación de nuevos perfiles forman parte de la estructura interna de la organización.
En el ámbito formativo, una de las iniciativas más destacadas ha sido la implantación del Traje Max, una herramienta de simulación del envejecimiento que permite a los profesionales experimentar de forma directa las limitaciones físicas y sensoriales asociadas a la fragilidad. Esta experiencia se ha vivido como un ejercicio de introspección y aprendizaje práctico, orientado a mejorar la empatía y la calidad de la atención diaria.
“Ponerse en el lugar del otro, en su cuerpo y en sus límites, cambia radicalmente nuestra mirada. Nos hace más conscientes, más empáticos, más humildes”, ha expresado José Manuel Guzmán, CEO de Grupo M y presidente de ACASA (Asociación Canaria de Cuidados Sociosanitarios).
La entidad ha reforzado también el trabajo colaborativo con las familias, entendidas como parte esencial del proceso de atención. Se han desarrollado nuevas guías de cuidados, sesiones de asesoramiento, grupos de apoyo emocional y espacios de mediación. Estas iniciativas buscan reducir la sobrecarga, prevenir conflictos y mejorar la coordinación entre cuidadores formales e informales.
La organización concede un papel clave a la figura del coordinador de caso, responsable de articular la red de apoyos y garantizar la coherencia del plan de atención.
En paralelo, Grupo M ha integrado herramientas tecnológicas que refuerzan la prevención de riesgos y la seguridad en el hogar. Sensores de presencia, dispositivos de localización, sistemas de teleasistencia avanzada y plataformas de coordinación permiten anticipar situaciones de emergencia y mejorar la respuesta, siempre como complemento y no como sustituto de la intervención profesional directa.
Este despliegue tecnológico se alinea con las iniciativas del Gobierno de Canarias en materia de innovación social y atención a la dependencia.
El crecimiento de Grupo M ha sido posible gracias a una estrategia sostenida, centrada en la calidad, la especialización y la diversificación de servicios, sin perder de vista su compromiso ético con las personas atendidas. La entidad mantiene su vocación de contribuir a una sociedad más inclusiva, solidaria y corresponsable.
En el ámbito social, la organización desarrolla acciones de sensibilización, espacios de diálogo profesional y actividades comunitarias orientadas a promover una cultura del cuidado más justa y compartida.
La filosofía que guía el trabajo diario de Grupo M queda sintetizada en una de las reflexiones de su máximo responsable: “Cuidar no es asistir. Es reconocer, escuchar, sostener. Es acompañar la vida cotidiana con respeto, con afecto y con profesionalidad. Ese es el horizonte que guía nuestro trabajo diario”.
Con más de mil personas atendidas en 2025, Grupo M consolida así un modelo de cuidados humanista, innovador y profundamente arraigado en la realidad social de Canarias.