La historia de Víctor Agudo, residente en Ballesol Tres Cantos, pone de manifiesto el impacto positivo que el arte puede tener en la vida de las personas mayores. A través de su trabajo en acuarelas y dibujos, Agudo ha logrado convertir su residencia en un espacio inmersivo y estimulante, donde la pintura se convierte en una herramienta para la creatividad, la memoria y el bienestar emocional.
El enfoque artístico de Agudo se basa en explorar vivencias personales, priorizando historias y gestos que inspiran su obra. Cada creación surge de experiencias reales, incluyendo testimonios de otros residentes y del personal del centro, lo que ha dado lugar a más de 80 bocetos que conectan con emociones auténticas.
“He convertido a los espectadores en protagonistas”, afirma Víctor, quien destaca cómo sus retratos permiten a los visitantes verse reflejados en sus obras.
Su proceso creativo es un ejemplo de resiliencia. A pesar de enfrentar desafíos como la pérdida de su esposa y problemas visuales, Agudo demuestra que la ilusión y la creatividad pueden superar cualquier limitación física.
El arte como herramienta de bienestar
La transformación de la residencia en un espacio museístico ofrece beneficios tangibles para la salud mental y social de sus residentes. Según los profesionales de Ballesol Tres Cantos, actividades como las exposiciones artísticas:
- Fomentan relaciones sociales y trabajo en equipo
- Refuerzan la autoestima y la creatividad
- Ayudan a prevenir el deterioro cognitivo
- Generan bienestar emocional y calma, mejorando así la calidad de vida diaria
De esta manera, el arte no solo embellece el entorno, sino que se establece como un instrumento terapéutico y pedagógico, alineado con las mejores prácticas para el cuidado de personas mayores.
De la técnica a la creatividad
Antes de dedicarse al dibujo artístico, Víctor trabajó reparando neveras y cámaras frigoríficas, donde perfeccionó su habilidad para dibujar con precisión. Esta formación técnica se refleja ahora en su estilo pictórico, donde combina intuición con deducción para crear obras únicas a pesar de sus limitaciones visuales.
Entre sus piezas más destacadas se encuentran:
- Un pueblo imaginario, con casitas alineadas en una cuesta.
- Un río verde de trigales, que evoca tanto memoria como fantasía.
Su estilo recuerda al gran maestro Van Gogh, especialmente por la fuerza del trazo y la expresividad que imprime a sus contornos, adaptando todo ello a su visión personal del arte.
Reconocimiento y gratitud
A pesar del reconocimiento que ha recibido, Víctor mantiene una actitud humilde: “Soy Víctor Agudo, un residente como vosotros. He intentado hacerlo lo mejor posible, pero mis limitaciones son reales. Si disfrutáis de mi arte, bien; si no, las críticas me ayudarán a mejorar”.
Sus obras reflejan cómo el arte puede ser un vehículo poderoso para expresar emociones y resiliencia. Esto subraya la importancia de promover actividades culturales dentro de Ballesol, contribuyendo así a un envejecimiento activo, creativo y saludable.