La directora de la residencia Las Marismas se enfrenta a un dilema entre continuar con la terapia asistida por perros o introducir mascotas robóticas, más económicas pero sin conexión emocional.
Agradecen el esfuerzo de familias y profesionales en esta crisis, reafirmando su compromiso de apoyo y colaboración para enfrentar juntos esta situación.
Podría generar una escasez de plazas ante el creciente envejecimiento poblacional, lo que afectará la calidad del servicio y las oportunidades de acceso.
Las nuevas plantillas permiten conocer mejor a cada individuo y diseñar planes personalizados de atención, promoviendo un cuidado integral y humanizado.
UNA NORMATIVA EUROPEA OBLIGA A PAGAR EL PRECIO COMPLETO O ACUDIR AL CENTRO DE SALUD