Este cambio de paradigma se verá apoyado por Cuida, un ecosistema de servicios impulsado por Danone Nutricia, mediante una apuesta integral a la atención nutricional en hospitales, residencias y centros sociosanitarios.
En España, más de la mitad de las personas mayores de 85 años convive con situaciones de dependencia o enfermedades crónicas. A esto se suma una realidad conocida por muchos profesionales del ámbito sociosanitario: la fragilidad, la pérdida de apetito, la dificultad para mantener una ingesta adecuada o la aparición de desnutrición relacionada con la enfermedad se han convertido en factores cada vez más presentes en el día a día de residencias y centros sociosanitarios.
De hecho, la desnutrición relacionada con la enfermedad (DRE) se presenta como un problema de gran envergadura que afecta a uno de cada cuatro pacientes hospitalizados, especialmente mayores y personas con patologías crónicas. Esto, a su vez, se traduce en un aumento del 35% la estancia hospitalaria y genera un impacto económico superior a los 1.600 millones de euros anuales (1).
En este contexto, la nutrición está dejando de entenderse como una variable complementaria para consolidarse como una pieza clave del modelo de cuidados. No solo por su valor clínico, sino también porque permite anticiparse a situaciones de vulnerabilidad y reforzar la autonomía, la funcionalidad y el bienestar de las personas atendidas.
Así, bajo la premisa de servir como apoyo para la implementación de la normativa en residencias y centros hospitalarios, Cuida – impulsado por Danone Nutricia con el aval de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología – ofrece diversos servicios que sitúan la nutrición como principal palanca de transformación. Esto se alinea con el propósito del “proyecto de Real Decreto por el que se establecen criterios para el fomento de una alimentación saludable y sostenible para personas dependientes o con necesidades especiales”, actualmente en trámite, que establece criterios mínimos obligatorios de calidad nutricional y sostenibilidad.
Ambas cuestiones vienen a dar respuesta a una nueva longevidad que “tensiona un sistema que no fue diseñado para trayectorias de cuidado a largo plazo y que nos obliga a repensar los modelos de atención desde la prevención, el cuidado continuo y el acompañamiento. Todo ello exige respuestas coordinadas que incorporen palancas de prevención y seguimiento, como la nutrición”, comenta el presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, el Dr. Francisco Tarazona.
En este contexto, se busca prevenir y reducir la desnutrición en personas en situación de fragilidad o vulnerabilidad mediante la mejora de la calidad de la atención nutricional y la adecuación de los menús a los requerimientos clínicos y funcionales de los pacientes. Para facilitar este proceso de transformación, Cuida incorpora distintos servicios dirigidos al ámbito residencial y hospitalario, entre los que figuran la valoración y el asesoramiento nutricional mediante un equipo de más de 20 expertos, herramientas digitales de cribado y programas de formación y acompañamiento para profesionales, cuidadores y familias.
Así, se pone el foco en el estado nutricional como indicador temprano de vulnerabilidad y se defiende la necesidad de integrar el cribado y el abordaje nutricional de manera sistemática en los modelos de cuidado. El objetivo es contribuir a mejorar el proceso de recuperación del paciente en el entorno sanitario.
Una iniciativa que busca además posicionarse al lado de los profesionales para conseguir una disminución de la carga de trabajo del personal, una mayor eficiencia de los recursos, por ende, una reducción de las posibles complicaciones de las personas atendidas en los centros.
“No se trata únicamente de tratar una enfermedad, sino también de mantener un estado nutricional que prevenga complicaciones y contribuya a una funcionalidad adecuada. Y, aquí, la nutrición es una de las palancas más efectivas para preservar la fuerza, capacidad funcional y calidad de vida, especialmente en personas con mayor fragilidad”, comenta Suelen Souza, directora de residencias, hospitales & HomeCare de Danone Nutricia.
En definitiva, el sector se encuentra en un momento de transición hacia modelos más exigentes, más personalizados y centrados en resultados. En ese contexto, reforzar la atención nutricional no debería entenderse solo como una respuesta a la normativa, sino como una vía para cuidar mejor. Y para muchas residencias, hacerlo con apoyo especializado puede ser la mejor manera de avanzar con más seguridad, más criterio y más capacidad de adaptación.
Con este cambio de mirada, Cuida llega para avanzar hacia un modelo más responsable, que refuerce la nutrición como un elemento clave en la calidad asistencial y en la protección de la salud.
(1) Hiris Care (2025): LIBRO BLANCO La Desnutrición Relacionada con la Enfermedad en España. Disponible en: https://hiriscare.com/wp-content/uploads/2026/05/Libro-blanco-DRE-en-Espana-Web-20260522.pdf