Integrar los cuidados paliativos con la bioética resulta fundamental para asegurar la dignidad y el confort de las personas con demencia en todas las fases de la enfermedad. Una atención integral no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino también la de su entorno, reduciendo la angustia y la incertidumbre ante situaciones complejas y favoreciendo la deliberación y la toma de decisiones compartidas.
Pamplona acogió el pasado 25 de noviembre de 2025 el webinar ‘Aspectos éticos en la atención del paciente con demencia’, organizado por la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). La sesión contó con la intervención del Dr. Júdez, quien puso el foco en la necesidad de avanzar desde una medicina orientada a la supervivencia hacia un modelo de cuidados que priorice el confort y la biografía del paciente.
Este enfoque, señaló, permite anticipar escenarios y transformar la incertidumbre en un acompañamiento sereno y planificado. “Este enfoque busca honrar la historia de vida de cada persona y preservar su dignidad incluso en las fases más avanzadas de la enfermedad”, apuntó.
Durante su intervención, el especialista destacó que cuidar éticamente cuando la memoria se desvanece implica integrar la dimensión médica con la psicológica y la relacional, evitando reducir la atención a aspectos exclusivamente biológicos. Esta mirada amplia ayuda a gestionar la incertidumbre asociada a la demencia y favorece decisiones adaptadas a la trayectoria individual de cada persona, impulsando la planificación compartida de la atención (PCA).
Entre los temas tratados figuraron los cuidados paliativos en demencia avanzada, la necesidad de evitar intervenciones inútiles y priorizar el bienestar, así como los dilemas éticos vinculados a la pérdida de autonomía, la toma de decisiones por representación —apoyos cuando la persona ya no puede ejercer su capacidad— y el acompañamiento familiar. Asimismo, se recordó que la demencia avanzada debe considerarse una enfermedad terminal, lo que demanda un enfoque paliativo temprano orientado a garantizar la calidad de vida.
El encuentro concluyó subrayando que honrar la biografía del paciente significa preservar su identidad y su dignidad. La ética narrativa y la deliberación interdisciplinar fueron señaladas como herramientas fundamentales para afrontar los retos que plantea la demencia, asegurando cuidados respetuosos, humanos y centrados en la persona en una sociedad que construye valores para una atención amigable hacia quienes viven con esta enfermedad.
CEAFA y SECPAL recordaron que la demencia afecta a millones de familias y que la formación en ética y cuidados paliativos resulta esencial tanto para los profesionales como para los cuidadores. Apostar por una atención integral —insistieron— no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino también la de su entorno, contribuyendo a reducir la angustia y la incertidumbre ante situaciones difíciles y promoviendo la deliberación y la toma de decisiones compartidas.