La falta de profesionales ya está teniendo consecuencias concretas en el sistema de atención a la dependencia. Según explica la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (AESTE), hay nuevos centros residenciales que no pueden incorporar beneficiarios al ritmo que podrían por la dificultad para encontrar a los trabajadores necesarios para garantizar una atención de calidad.
La patronal advierte así de que el déficit de profesionales no es únicamente un problema de futuro, sino una dificultad que ya condiciona la capacidad de respuesta ante una demanda creciente de cuidados. “Donde ya se percibe el efecto del déficit de profesionales es en el ritmo de cobertura de plazas residenciales, que es más lento de lo que podría ser”, explica la secretaria general de AESTE, Josune Méndez de Cruz, que añade: “Hay nuevos centros que no pueden incorporar beneficiaros a la velocidad que podrían por disponibilidad de plazas, por la dificultad de encontrar los profesionales necesarios para garantizar una atención de calidad”.
El problema adquiere una dimensión mayor ante la previsión del propio Ministerio de Derechos Sociales de que España necesitará entre 261.400 y 639.400 profesionales adicionales de cuidados de larga duración hasta 2030. Ante este escenario, AESTE ha puesto en marcha 'Cuidar es futuro', una campaña con la que pretende situar el valor de los profesionales de los cuidados en el centro del debate social.
Méndez explica que los perfiles que más está costando cubrir son los de atención directa, especialmente los gerocultores, que además representan la gran mayoría del empleo del sector, así como los profesionales de terapia ocupacional y enfermería. Pero el déficit no se limita a estos puestos. También resulta difícil encontrar otros perfiles imprescindibles para el funcionamiento diario de los centros, como los cocineros.
“Las islas y las zonas rurales suelen ser especialmente complejas para cubrir este tipo de puestos”, señala la secretaria general de AESTE. A las dificultades para encontrar determinados perfiles y cubrir determinadas zonas se suma, además, el reto de la renovación de plantillas e incorporación de nuevas generaciones: “Hay un dato que anticipa el reto que viene: cerca del 60 % de los profesionales del sector supera los 45 años, lo que plantea un problema de relevo generacional justo cuando la demanda de cuidados va a crecer con más fuerza”, advierte.

Más de 1,6 millones de personas con dependencia reconocida
El déficit de profesionales coincide con un incremento de las necesidades de atención. Más de 1,6 millones de personas tienen reconocida la dependencia en España y la demanda de servicios continúa aumentando. Para AESTE, la prioridad es garantizar que ese crecimiento no se traduzca en una pérdida de calidad en la atención. “La prioridad es ante todo mantener la calidad óptima de los servicios, y en ese sentido los servicios están respondiendo”, explica Méndez.
Sin embargo, la dificultad para encontrar trabajadores ya está teniendo un efecto sobre la capacidad de los nuevos centros para incorporar personas beneficiarias. La consecuencia, según AESTE, es que el ritmo de cobertura de las plazas residenciales resulta más lento de lo que podría ser.
La situación podría empeorar y el reto será aún mayor si el sector de la Dependencia no logra sumar la plantilla que requerirá en los próximos años. “Si no se consigue incorporar a esos cientos de miles de profesionales, el horizonte es claro. La demanda crece, las necesidades aumentan y, sin profesionales, no hay cuidados. Sencillamente, no habrá quien nos cuide”, advierte la secretaria general de AESTE.
Por ello, la patronal reclama que el déficit de profesionales se aborde como un reto estructural que no puede recaer exclusivamente sobre las empresas del sector. Méndez pide “la acción coordinada entre administraciones públicas, empresas y agentes sociales, y una financiación a la atura de la dimensión del reto que afrontamos como sociedad”.
AESTE pone a los profesionales en el centro de 'Cuidar es futuro'
La campaña 'Cuidar es futuro' nace precisamente para reivindicar el valor de quienes trabajan en los distintos servicios de atención y contribuir a cambiar la percepción social sobre estas profesiones. AESTE quiere situar a los profesionales de los cuidados en el centro del debate público mediante una serie de vídeos protagonizados por trabajadores de residencias, centros de día, ayuda a domicilio y teleasistencia. En ellos, los propios profesionales hablan de las dificultades de su trabajo, pero también de lo que significa cuidar y de la contribución que realizan.
La campaña incorpora asimismo los testimonios de personas mayores y familias, con el objetivo de mostrar el valor de los cuidados desde las distintas perspectivas de quienes participan en ellos. “Queremos que la sociedad vea lo que nosotros vemos cada día. Detrás de cada persona mayor bien atendida a través de los distintos servicios, hay profesionales que hacen un trabajo cualificado, exigente y profundamente humano. Porque si queremos que haya cuidados mañana, tenemos que valorar a quienes los hacen posibles hoy”, afirmaba la presidenta de AESTE, Lourdes Rivera.
El primer capítulo de la campaña se publicará el miércoles 16 de septiembre a través de la página web de AESTE y de sus perfiles en LinkedIn, X y YouTube. A partir de entonces, se difundirá un nuevo vídeo cada semana.
El reconocimiento social, otro reto para atraer profesionales
AESTE considera que la dificultad para incorporar trabajadores también está relacionada con el reconocimiento social de las profesiones vinculadas a los cuidados. Se trata de una actividad que históricamente ha estado muy vinculada al ámbito familiar y que ha recaído mayoritariamente sobre mujeres, lo que ha contribuido a que su dimensión profesional haya quedado en un segundo plano.
La patronal defiende que mejorar ese reconocimiento resulta fundamental para atraer y retener a los trabajadores que necesitará el sistema en los próximos años. La evolución demográfica hace que este desafío sea especialmente relevante: las personas de 65 años o más representan actualmente el 21,1 % de la población y las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística apuntan a que llegarán al 30,9 %.
El número de personas beneficiarias del sistema de dependencia también ha alcanzado máximos históricos. En marzo se situó en 1.655.446 personas, una cifra que refleja el crecimiento de las necesidades de atención y la presión creciente sobre los servicios.
Para Josune Méndez, el reto exige actuar antes de que la falta de trabajadores limite todavía más la capacidad de respuesta: “Los datos son claros y llevan tiempo sobre la mesa. Necesitamos cientos de miles de profesionales adicionales en menos de cinco años. El reconocimiento social es el primer paso, pero tiene que ir acompañado de financiación suficiente, de itinerarios atractivos de desarrollo profesional y de procedimientos ágiles de acreditación de competencias, entre otros”.
Financiación, contratación y acreditación
La incorporación de profesionales suficientes requiere, según AESTE, actuar también sobre las condiciones que determinan la capacidad del sector para atraer trabajadores y desarrollar sus plantillas.
La patronal señala entre los obstáculos el infrafinanciamiento de los servicios y la rigidez de determinados procesos de contratación pública, así como los procedimientos de homologación y acreditación de competencias. En este ámbito, apunta a las experiencias de países como Austria, Alemania y Luxemburgo y a la Estrategia Europea de Cuidados.
AESTE considera que la respuesta debe combinar el reconocimiento social de las profesiones de cuidados con condiciones que permitan desarrollar carreras profesionales atractivas y facilitar la incorporación de nuevos trabajadores.
La campaña concluirá con un acto de reconocimiento a los profesionales de los cuidados. Con 'Cuidar es futuro', AESTE pretende reivindicar que la capacidad de una sociedad para atender a una población cada vez más envejecida dependerá también de que sea capaz de atraer, formar y reconocer a quienes tendrán que prestar esos cuidados.
Porque, como resume la asociación, “cuidar no es una tarea menor ni solo un asunto sectorial. Es el futuro que espera a un país que envejece”.