El Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora cada 15 de junio, se celebra este año bajo el lema 'Más allá de la sensibilización: lograr una prevención eficaz del maltrato a las personas mayores'. Esta jornada busca visibilizar un problema que afecta a una parte vulnerable de la sociedad.
La forma en que una comunidad trata a sus mayores es un reflejo de su humanidad. El abuso hacia las personas mayores no debe considerarse un asunto privado ni una consecuencia inevitable de la dependencia; más bien, se trata de una violación de derechos que requiere la atención y acción colectiva.
Desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), se hace un llamado urgente para fomentar una cultura del buen trato. Este enfoque debe estar basado en el respeto, la dignidad y el reconocimiento del valor intrínseco de los mayores. Combatir el maltrato implica también erradicar el edadismo, la indiferencia y la invisibilidad social.
El Grupo de Trabajo Senior de la SEGG ha dejado claro: “RECUERDA, SI ME IGNORAS, ME MALTRATAS”. Este mensaje resalta la gravedad del maltrato hacia las personas mayores, que puede manifestarse en diversas formas como negligencia, abandono, abuso psicológico o físico, así como limitaciones a su autonomía personal.
Una realidad oculta
A nivel internacional, se estima que entre un 3% y un 10% de las personas mayores pueden ser víctimas de algún tipo de maltrato. Sin embargo, la mayoría de estos casos permanecen sin ser detectados o denunciados. Factores como el miedo, la dependencia emocional o económica, el deterioro cognitivo y la soledad dificultan que las víctimas busquen ayuda.
Esta situación pone de manifiesto la necesidad imperiosa de fortalecer los mecanismos para prevenir y detectar estos abusos. Es crucial integrar efectivamente los servicios sanitarios, sociales y comunitarios para identificar situaciones de riesgo y ofrecer respuestas adecuadas.
Fomentar una cultura del buen trato
La educación juega un papel fundamental en esta lucha. Desde edades tempranas, es vital inculcar valores como el respeto hacia los mayores y el entendimiento del proceso del envejecimiento. Una sociedad que valora a sus ancianos es menos susceptible al maltrato.
Cada ciudadano, cada familia y cada profesional tiene el deber moral de garantizar que todos puedan envejecer con seguridad y dignidad.
En este 15 de junio, la SEGG reafirma su compromiso por construir una sociedad libre de edadismo y abuso. Se busca que cada individuo pueda disfrutar del proceso de envejecimiento con respeto y dignidad.
El buen trato hacia las personas mayores no es solo una opción; es una responsabilidad colectiva que debemos asumir como sociedad.