Se destacó la importancia de la integración de capacidades, la estabilidad del modelo cooperativo y la necesidad de alinear financiación con atención centrada en la persona.
La Corporación Mondragón fue el foco de una visita clave en el marco de la 52ª edición del Viaje Geroasistencial organizado por Inforesidencias. La actividad reunió a 20 profesionales procedentes de cuatro comunidades autónomas españolas, además de dos asistentes internacionales llegados desde Argentina, con el propósito de profundizar en la aplicación del enfoque cooperativo en los ámbitos de la salud y los cuidados de larga duración.
La sesión se celebró en Otalora, el centro de desarrollo directivo de la Corporación. Allí, el equipo de Mondragón Health presentó el clúster de salud del grupo, que está compuesto por nueve cooperativas, agrupa a 1.700 profesionales y registra una facturación agregada de 165 millones de euros. Según explicaron sus responsables, el objetivo estratégico es generar sinergias operativas entre un abanico de actividades muy amplio, que abarca desde la cardioprotección y el material fungible, hasta servicios de telemedicina, ciberseguridad, microfluídica o el diseño de espacios para centros residenciales.
En este contexto, la cooperativa GSR (Gestión de Servicios Residenciales) constituye el principal brazo asistencial en el ámbito domiciliario y de centros, mientras que otras como Fagor Healthcare, Bexen Medical o Bexen Cardio cubren otras vertientes del ecosistema sanitario.
El sistema vasco
Seguidamente, el consultor y socio-director de Gerokon, Aitor Pérez Artetxe, tomó la palabra para ofrecer un panorama detallado del sistema vasco de atención a la dependencia. Pérez Artetxe desgranó las diferencias existentes entre los tres territorios históricos de Euskadi en lo referente a modelos de gestión, convenios laborales y costes de servicio.
En su exposición, el experto puso de relieve una contradicción: a pesar de la fortaleza económica de la región, Euskadi mantiene un número considerable de personas con derecho a la atención reconocida que aún se encuentran en lista de espera. Asimismo, destacó el peso significativo que sigue teniendo la prestación económica para cuidados en el entorno familiar, una situación que traslada gran parte del esfuerzo del cuidado al ámbito doméstico.

GSR y el área rural
El segmento central de la jornada se centró en la cooperativa GSR, constituida en 2003. Su misión fundacional se orientó a sostener la vida en las áreas rurales mediante la generación de empleo local, con especial foco en el empleo femenino, y la provisión de cuidados especializados en diversos recursos (personas mayores, discapacidad, salud mental y viviendas con apoyo).
Se detalló el modelo cooperativo de la entidad: los trabajadores tienen la opción de convertirse en socios mediante una aportación de capital retornable, participan en los beneficios (con retornos tanto para socios como para no socios), y operan bajo un sistema de solidaridad intercooperativa característico de MONDRAGON.
En este mismo bloque se presentó BIA, la cooperativa asociada orientada al ofrecimiento de cuidados personalizados a domicilio. BIA se concibió para articular un ecosistema 360 que logre combinar de forma efectiva los apoyos domiciliarios y residenciales, adaptándose a la evolución de las necesidades del usuario.
La agenda de la visita concluyó en la residencia GSR Debagoiena, donde el equipo gestor mostró a los asistentes su organización asistencial y, de forma práctica, un sistema de rehabilitación de origen finlandés dirigido específicamente a los trabajadores. El propósito de esta iniciativa es "cuidar a quienes cuidan, prevenir lesiones, mantener su capacidad funcional y reducir los índices de bajas laborales".
La demostración brindó a los profesionales la oportunidad de comparar los ejercicios, equipamiento y métricas de seguimiento presentados con las prácticas que se aplican habitualmente en sus propios centros.

En resumen, la visita a la Corporación Mondragón permitió a los profesionales extraer tres conclusiones clave para el sector:
-
El cooperativismo se presenta como una palanca de estabilidad, participación y reparto de valor.
-
La integración vertical de capacidades industriales, tecnológicas y asistenciales es fundamental para optimizar la eficiencia y la seguridad en los servicios.
-
Es imperativo alinear el sistema de financiación y los modelos de gestión con una atención genuinamente centrada en la persona, evitando que el coste del servicio recaiga desproporcionadamente sobre las familias o los equipos de profesionales.
Esta etapa se suma a las numerosas experiencias comparadas y los aprendizajes aplicables al día a día de las residencias y servicios de atención que se obtienen en el desarrollo del Viaje Geroasistencial.