La Plataforma de Mayores y Pensionistas incide en la necesidad de cooperación entre administraciones y la importancia de políticas inclusivas que consideren las necesidades específicas de los mayores y personas con discapacidad.
La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha lanzado un urgente llamado a la acción para establecer un amplio acuerdo político que fortalezca la protección de las personas más vulnerables ante el aumento de fenómenos climáticos extremos. Esta petición surge en un contexto donde la frecuencia e intensidad de eventos como olas de calor, inundaciones e incendios forestales están en aumento.
La PMP enfatiza que la respuesta a estos desafíos debe basarse en la cooperación, la anticipación y la coordinación entre diferentes administraciones y agentes sociales. La organización aboga por dejar atrás la confrontación y centrarse en garantizar la seguridad y el bienestar de toda la ciudadanía.
Es importante destacar que los fenómenos meteorológicos extremos no afectan a todos por igual. Las personas mayores, especialmente aquellas que viven solas o con dependencia, son las más expuestas a estos riesgos. Aquellos que padecen enfermedades crónicas o residen en áreas con escaso acceso a recursos enfrentan mayores peligros durante estas emergencias.
Los recientes incendios forestales en diversas regiones del país han puesto de relieve la necesidad imperiosa de fortalecer las políticas de prevención y mejorar la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia. Es crucial que los protocolos de alerta, evacuación y asistencia consideren las necesidades específicas de los grupos más vulnerables.
Estudios del Instituto de Salud Carlos III revelan que durante el verano de 2025 se registraron 3.832 muertes atribuibles a altas temperaturas en España, siendo aproximadamente el 84% de estas defunciones entre personas mayores de 74 años. La Organización Mundial de la Salud también advierte sobre un incremento del 85% en la mortalidad relacionada con el calor entre personas mayores desde 2000 hasta 2021.
Estos datos subrayan que las olas de calor no solo representan un desafío ambiental, sino también un grave problema de salud pública. La PMP sostiene que es fundamental reforzar las políticas dirigidas a proteger a los sectores más vulnerables, considerando factores como el envejecimiento y las enfermedades crónicas.
La PMP hace hincapié en que las políticas para adaptarse al cambio climático deben incorporar una perspectiva centrada en la edad, discapacidad y dependencia. Esto incluye establecer sistemas accesibles de alerta y mecanismos eficaces para seguir a quienes están especialmente expuestos a riesgos climáticos.
A su vez, se requiere una atención especial hacia las zonas rurales y despobladas, donde los ancianos constituyen una parte significativa de la población y son particularmente susceptibles a fenómenos como incendios forestales debido a su dispersión geográfica y falta de recursos.
En este sentido, la PMP valora positivamente iniciativas como el ‘Protocolo de comunicación y atención a las personas con discapacidad en situaciones de emergencia’, diseñado para asegurar accesibilidad durante todas las fases críticas de una emergencia.
Además, destaca el lanzamiento de la Red de Refugios Climáticos por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, que busca identificar espacios seguros accesibles para enfrentar crisis climáticas. Este mapa no solo servirá como refugio ante condiciones extremas, sino también como punto focal para fomentar la convivencia intergeneracional y combatir el aislamiento social entre los mayores.
Finalmente, Jesús Norberto Fernández, presidente de la PMP, subraya que “los fenómenos climáticos extremos exigen altura de miras y capacidad para alcanzar acuerdos”. La plataforma insta a construir un consenso sólido que priorice las necesidades y derechos de quienes se encuentran en situaciones más vulnerables frente al cambio climático