La primera edición del congreso y feria profesional CUIDA ha congregado los días 27 y 28 de mayo a más de 1.300 profesionales en cerca de 80 actividades centradas en el presente y el futuro de los cuidados a las personas mayores.
La primera edición de CUIDA, congreso y feria profesional especializada en la atención y el cuidado de las personas mayores, ha finalizado su actividad en La Farga de L’Hospitalet tras dos jornadas en las que participaron más de 1.300 profesionales y expertos procedentes de distintos puntos de España. El encuentro, impulsado por la Fundación FiraGran, se presenta como un nuevo espacio de referencia para el sector sociosanitario y asistencial.
Durante el evento se desarrollaron cerca de 80 conferencias, debates y actividades orientadas a analizar los principales desafíos que afronta la atención a las personas mayores y a compartir experiencias, conocimiento e iniciativas vinculadas a la evolución de los modelos de cuidados.
La organización planteó CUIDA como un punto de encuentro destinado a fomentar la reflexión, la innovación, el intercambio de conocimiento y la creación de alianzas en torno al envejecimiento y la transformación de los sistemas de atención. La primera edición ha puesto de manifiesto la existencia de una demanda de espacios transversales en los que profesionales, entidades y empresas puedan debatir sobre los desafíos actuales y futuros del sector.
El director de CUIDA 2026, Daniel Foncillas, destacó que “CUIDA 2026 ha puesto de manifiesto que el futuro de los cuidados no dependerá únicamente de más recursos o más tecnología, sino de la capacidad de construir ecosistemas de colaboración donde personas, instituciones y empresas trabajen de forma conjunta y humana”.
Las sesiones celebradas durante el congreso abordaron cuestiones relacionadas con la transformación de los modelos de cuidados de larga duración, la captación y fidelización de profesionales, el desgaste físico y emocional de los equipos asistenciales, la coordinación entre los ámbitos social y sanitario, la financiación de la dependencia, la soledad no deseada y el papel de la tecnología y la inteligencia artificial en la atención.
Entre las conclusiones más repetidas a lo largo del encuentro figuró la necesidad de impulsar cambios en el sistema de cuidados de manera inmediata. En este contexto, diversos participantes señalaron que la innovación tecnológica y la robótica pueden desempeñar un papel de apoyo a los profesionales, siempre desde una función complementaria al cuidado humano.
Durante uno de los debates, la jurista y experta en bioética Núria Terribas i Sala afirmó que “Las máquinas no lo pueden suplir todo”. La directora de la Fundació Víctor Grífols añadió que “Hay determinados aspectos de los cuidados que tienen que ver con las relaciones personales. Por más que perfeccionemos la tecnología, difícilmente alcanzaremos un buen resultado”.
Las sesiones dedicadas a la inteligencia artificial, la robótica y otras tecnologías aplicadas a la atención despertaron un notable interés entre los asistentes. Los debates sobre ética y tecnología, junto con la presentación de experiencias de realidad virtual inmersiva y soluciones de teleasistencia avanzada, reflejaron el interés creciente por incorporar herramientas innovadoras al ámbito de los cuidados.
Durante el congreso, el director general de la Gent Gran de la Generalitat de Catalunya, Pedro Cano, puso en valor las iniciativas presentadas por Suara, el Consorci Sanitari de Terrassa y Sabadell Gent Gran-Parc Taulí. Según señaló, “son una demostración del potencial que tiene la realidad virtual inmersiva como terapia no farmacológica en la atención a las personas mayores”.
A lo largo de las distintas intervenciones se insistió en que la tecnología debe utilizarse para apoyar y acompañar la atención, sin sustituir la relación humana. Los expertos coincidieron en señalar que uno de los objetivos es aprovechar estas herramientas para liberar tiempo y favorecer que los profesionales puedan dedicar más esfuerzos al acompañamiento, la escucha y el bienestar psicológico de las personas atendidas.
El bienestar de los profesionales fue otro de los asuntos centrales del programa. Las ponencias y debates celebrados en este ámbito incidieron en la necesidad de atender las condiciones de quienes desempeñan tareas de cuidado como elemento imprescindible para avanzar hacia modelos centrados en la persona.
La Dra. Mireia Campoy Vila, fisioterapeuta y docente de la Facultat de Ciències de la Salut d’UManresa (UVic-UCC), presentó los resultados de una investigación realizada con más de 500 profesionales. El estudio analiza el impacto de las desigualdades sociales y laborales en la salud de las cuidadoras geriátricas y concluye que cerca del 80% de ellas experimenta agotamiento emocional y muestra indicadores de salud mental inferiores a la media de la población.
En relación con esta cuestión, Daniel Foncillas señaló que “CUIDA tiene también como objetivo ser un espacio donde los cuidadores profesionales puedan sentirse escuchados, porque cuidar a quienes cuidan es también una condición indispensable para mejorar la atención a las personas mayores”.
Además del programa de conferencias y debates, la feria acogió una zona expositiva en la que empresas y entidades dieron a conocer soluciones tecnológicas, equipamientos, servicios y modelos de intervención dirigidos a los ámbitos residencial, domiciliario y sociosanitario.
Entre las propuestas presentadas figuraron desarrollos impulsados por startups catalanas orientados a favorecer la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores. Los asistentes pudieron conocer las soluciones de Showee, especializada en duchas inteligentes adaptadas para residencias y domicilios, así como la propuesta de Bidi, que presentó un dispositivo capaz de transformar un inodoro convencional en un sistema higiénico con agua sin necesidad de realizar obras.
También se expuso una nueva grúa desarrollada por PentaHealth para facilitar las tareas de movilización en residencias y hospitales. El sistema está diseñado para incorporar y trasladar a personas dependientes de forma más segura y cómoda, reduciendo el esfuerzo físico que realizan los profesionales durante estas intervenciones.
La primera edición de CUIDA reunió en un mismo espacio propuestas relacionadas con la tecnología, los servicios asistenciales y sociosanitarios, el ocio y el envejecimiento activo, el equipamiento para residencias, la arquitectura, la movilidad, la formación y la consultoría estratégica, configurando un entorno orientado a responder a las necesidades de los profesionales vinculados a la atención y el cuidado de las personas mayores.