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Emeis sitúa la tecnología y las residencias como pilares en la atención al Parkinson

Residencias de mayores y centros de neurorrehabilitación, los caballos de batalla contra el Parkinson. (Foto: emeis).
Dependencia.info | Martes 14 de abril de 2026

El 70% de las personas con Parkinson tiene más de 65 años, lo que refuerza el papel de las residencias en su atención.



La incorporación de herramientas tecnológicas ha pasado en la última década de ser un apoyo complementario a convertirse en un elemento central en el abordaje del Parkinson. Así lo trasladan profesionales que desarrollan su labor en centros vinculados a Emeis, tanto en el ámbito de la neurorrehabilitación como en residencias de mayores.

Paulina Oliva, médica rehabilitadora en Lescer Mirasierra (Madrid), explica que este avance ha permitido evolucionar desde modelos basados en la observación hacia enfoques más objetivos, personalizados y continuos, con impacto también en la motivación del paciente. Los centros de Lescer en Madrid, especializados en rehabilitación neurológica, cuentan con dispositivos como Lokomat, una máquina que proporciona estímulos rítmicos repetitivos orientados a reentrenar los circuitos neuronales afectados y mejorar la simetría y estabilidad de la marcha.

Realidad virtual y monitorización del paciente

Las nuevas tecnologías permiten medir la evolución clínica con mayor precisión. Entre ellas, la realidad virtual introduce estímulos visuales y auditivos que recrean entornos dinámicos y contribuyen a mejorar la adaptación del paciente a situaciones cotidianas.

Según expone Paulina Oliva, el uso de dispositivos como relojes y sensores permite registrar alteraciones en la movilidad, facilitando a los neurólogos una mejor comprensión de la progresión de la enfermedad. Estos sistemas identifican patrones de marcha, ayudan a prevenir caídas y permiten vigilar síntomas como la bradicinesia o las discinesias. Esta monitorización favorece ajustes más precisos en la medicación e incorpora recordatorios para su toma.

Residencias Bouco, recurso clave para personas con Parkinson

Más de diez millones de personas conviven con Parkinson en todo el mundo, según la Parkinson's Foundation. En España, la cifra asciende a 200.000 personas, de las cuales el 70% supera los 65 años, de acuerdo con la Fundación Degén. Este perfil sitúa a las residencias como un recurso esencial para su atención, incluidas las residencias Bouco de Emeis.

En estos centros se integran también tecnologías como la realidad virtual y terapias innovadoras. Desde la residencia Bouco Córdoba Centro, la terapeuta ocupacional María Victoria Espejo del Campo menciona recursos como juegos de estimulación cognitiva en pantalla, sistemas de realidad virtual y utensilios adaptados, como cubiertos inteligentes que compensan el temblor y facilitan la autonomía en actividades como la alimentación.

Además, señala que la domótica y los sistemas de voz tendrán un papel creciente en el futuro del abordaje del Parkinson.

Impacto del envejecimiento en la evolución de la enfermedad

La progresión motora y cognitiva del Parkinson es más rápida en personas de edad avanzada, debido a una menor reserva neuronal y al desgaste celular asociado al envejecimiento. A ello se suma la posible presencia de fragilidad y menor capacidad de recuperación.

Tal y como indica María Victoria Espejo del Campo, síntomas como la disminución del movimiento, la apatía o las dificultades en el habla favorecen un aislamiento psicofuncional que complica el día a día.

La motivación como herramienta terapéutica

La vivencia del Parkinson va más allá del temblor, según explica la especialista, quien subraya que “tenemos que elegir si queremos malvivir, sobrevivir o convivir con la enfermedad, pues dependerá de ahí el resto de nuestro días”. Expresiones como “Ahora no puedo”, “antes solía” o “en otros tiempos hacía esto” son habituales entre los pacientes.

Ante esta realidad, los equipos trabajan la motivación como un elemento clave, fomentando objetivos basados en el “inténtalo”: “inténtalo, yo estoy segura de que sí. Empieza por aquí y vamos practicando”.

Terapias complementarias para mantener la autonomía

La terapia ocupacional se orienta a adaptar las actividades de la vida diaria mediante su simplificación, división en pasos y el uso de ayudas técnicas. También incluye el acompañamiento a familias y cuidadores en la adaptación del entorno y el entrenamiento en habilidades motoras finas.

Junto a ella, se desarrollan intervenciones de logopedia, psicología y fisioterapia en centros de Emeis y residencias Bouco. Estas disciplinas se complementan entre sí: la fisioterapia contribuye a mantener la condición física mediante ejercicios de equilibrio, fuerza, flexibilidad y marcha, mejorando la estabilidad postural y reduciendo el riesgo de caídas; la logopedia aborda aspectos como la voz, la articulación y la deglución; y la psicología ofrece apoyo tanto al paciente como a su entorno.

Pérdida de autonomía y carga emocional

La pérdida de movilidad asociada al Parkinson repercute directamente en la autonomía de la persona. En palabras de Paulina Oliva, “Es la sensación de ir perdiendo partes de uno mismo, lo que genera frustración, ansiedad, depresión, irritabilidad y sensación de carga para el entorno familiar”.

Ante esta situación, las profesionales recomiendan a las familias formarse sobre la enfermedad, respetar la autonomía del paciente, mantener una comunicación empática, organizar rutinas seguras y cuidar también del propio bienestar como cuidadores.

El papel del entorno asistencial

Finalmente, María Victoria Espejo del Campo destaca la importancia del entorno en la atención a estas personas, señalando que “un centro con entorno preparado y asistido es mejor para el paciente con Parkinson porque reúne, en un solo lugar, cuidados específicos, seguridad, continuidad terapéutica y apoyo psicosocial, lo que se traduce en una menor discapacidad, menos complicaciones y mejor calidad de vida”.

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