Barcelona ha acogido la segunda edición del WeMind International Forum 2025, un evento de referencia a nivel internacional en el ámbito de la salud mental, la longevidad y la neurociencia. Organizado por el WeMind Cluster en el World Trade Center Barcelona, el encuentro se consolida como un punto de reunión para expertos, innovadores y líderes globales, proyectando a la ciudad como la nueva capital europea del bienestar y la salud del futuro.
El foro ha congregado a más de 80 ponentes internacionales especializados para discutir las estrategias que transformar la manera en que vivimos, pensamos y envejecemos. El debate se ha centrado en la promoción de sociedades más resilientes, preparadas para cuidar de nuestra salud cerebral, promoviendo no solo la ausencia de enfermedad, sino también las habilidades cognitivas y emocionales.
Durante dos jornadas, el encuentro ha reunido a cientos de profesionales, investigadores y periodistas especializados, así como a 120 empresas y start-ups y 20 instituciones patrocinadoras, reafirmándose como uno de los eventos más destacados del sur de Europa en bienestar global.
Una de las propuestas centrales del foro es el concepto de la Brain Transition Economy. Este enfoque creciente reclama nuevos modelos económicos centrados en uno de los mayores retos demográficos actuales.
Marta S. Bret, directora del WeMind Cluster, ha enfatizado esta visión, afirmando que: “La Brain Transition Economy no es solo una tendencia: es el futuro de las sociedades avanzadas. En Cataluña tenemos talento, investigación y un ecosistema único para liderarla. Este Foro es su reflejo, y el sector impulsa el cambio del paradigma económico del capital humano al capital cerebral.”
Entre los temas abordados se han incluido la inteligencia artificial, robótica aplicada, MindSyst y el uso del espacio de datos en salud mental y neurociencias, junto con la presentación de un pueblo residencial con tiendas y cines diseñado para personas con demencia y un laboratorio vivencial sobre cómo la neuromodulación puede aplicarse a la arquitectura y a los nuevos modelos de vivienda para personas mayores.
El acto inaugural contó con la presencia de Lluïsa Moret (presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de Sant Boi de Llobregat), Núria Aymerich (Comisionada Especial para la Competitividad Industrial del Ministerio de Industria y Turismo) y la Consejera de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Catalunya, Mònica Martínez Bravo.
Las representantes institucionales coincidieron en la necesidad de ofrecer una respuesta integral a las personas. El desafío primordial, señalaron, es asegurar que el aumento de la esperanza de vida vaya acompañado del máximo bienestar y calidad de vida, equilibrando los desafíos económicos con las necesidades reales e incorporando la innovación como elemento clave.
La inversión de la pirámide de edad en Europa y el mundo desarrollado implica que la población envejece progresivamente y, aunque la buena noticia es que viviremos más años, el gran reto es vivirlos mejor. Este proceso trae consigo problemas intrínsecos como enfermedades físicas, soledad o pensiones precarias, que requieren una acción urgente.
Jordi Royo i Isach, presidente del WeMind Cluster y moderador de la mesa, destacó la situación en Cataluña, donde un 15% de las personas mayores de 65 años viven solas. En su intervención, señaló: “En los próximos años también aumentarán los trastornos neurológicos y los problemas de salud mental. Si sumamos todas estas adversidades, la pregunta de fondo es qué deben hacer los gobiernos (central, autonómico y local) para darles respuesta. ¿Debe potenciarse de manera prioritaria la atención domiciliaria? Este es, sin duda, un reto mayúsculo. Uno de los objetivos del clúster es precisamente afrontar la dependencia que implica vivir una vejez vulnerable, con posibles trastornos neurológicos y psicopatológicos asociados. Se trata, por encima de todo, de ganar autonomía”.
El foro se estructuró en torno a tres verticales principales:
Salud Mental: Este eje vertebrador abordó los grandes retos globales de la próxima década. Referentes internacionales como Eduard Vieta (Hospital Clínic de Barcelona), Amine Benyamina (Hospital Paul Brousse, Francia), Allan Young (Imperial College London) o Philippe Nuss (Sorbonne University) debatieron sobre los nuevos paradigmas de salud mental comunitaria, la revolución de las terapias no farmacológicas, la prevención mediante tecnología y estrategias para reducir el estigma a escala global. También se presentaron proyectos catalanes como el Proyecto de Psiquiatría de Precisión de Eurecat, nuevas líneas de investigación en neuromodulación del Hospital del Mar, programas de psicogeriatría orientados al envejecimiento mental saludable y una reflexión sobre el papel clave de las redes y del tejido asociativo en la mejora del acompañamiento comunitario. La cuestión central planteada fue: “¿cómo construir sociedades emocionalmente más saludables, resilientes e inclusivas?”
Longevidad: Esta vertical se enfocó en transformar el envejecimiento en una etapa activa, conectada y llena de propósito. Figuras como Eloy Van Hal, creador de The Hogeweyk —el primer pueblo del mundo pensado para personas con demencia—, o Cleo Valentine (Universidad de Cambridge), ofrecieron nuevas visiones sobre envejecimiento cognitivo, modelos de vivienda y comunidades intergeneracionales. También se exploró el futuro de la robótica asistencial y los servicios de apoyo a la dependencia centrados realmente en la persona y no en la estructura burocrática.
Neurociencia: Considerada una de las áreas con mayor potencial, esta vertical aplicada se concentró en la innovación. Investigadores como Kaisa Hartikainen (Universidad de Helsinki), Benjamin Rolland (Universidad de Lyon) o Guillem Alenyà (CSIC – Instituto de Robótica e Informática Industrial) mostraron adelantos en inteligencia artificial empática, robótica social y neurorehabilitación cognitiva. El objetivo claro expuesto es demostrar que el cerebro es hoy la gran frontera tecnológica y un generador de oportunidades económicas con impacto directo en la calidad de vida.