En el 54.º viaje geroasistencial organizado por Inforesidencias.com en Portugal, Anna Cebrián, directora de Inforesidencias, presenta la visita a la residencia Jardins de Santo António, perteneciente al grupo internacional Emeis.
El centro, de titularidad privada y con unas 114 plazas, destaca por su diseño, obra del reconocido arquitecto portugués Manuel Aires Mateus, que integra un moderno edificio residencial con una antigua casa señorial del siglo XIX situada en la misma finca.
Durante el recorrido se pueden conocer sus habitaciones individuales y dobles, los amplios espacios comunes, los jardines y las instalaciones destinadas a la atención y el bienestar de las personas mayores.
La visita también permite descubrir algunos aspectos de su modelo de atención, como la posibilidad de personalizar las habitaciones con mobiliario propio y una política de visitas abierta las 24 horas, que favorece la presencia de las familias en la vida cotidiana de la residencia.
El centro dispone, además, como podemos en este segundo vídeo, de una unidad especializada en la atención a personas con demencia y Alzheimer. El recorrido ofrece una oportunidad para conocer cómo se integran la arquitectura, la funcionalidad y la atención centrada en la persona en un mismo espacio.
Así, durante la visita a la residencia Jardins de Santo António, Anna Cebrián presenta en este segundo vídeo la Unidad Protegida de Alzheimer y otras Demencias (UPAD), un espacio concebido para atender a personas mayores con deterioro cognitivo.
El recorrido permite conocer algunos detalles del entorno que buscan favorecer la seguridad, la orientación y la autonomía de las personas con demencia.
Entre ellos, destacan las puertas de las habitaciones, que incorporan elementos personalizados para facilitar el reconocimiento del espacio propio, y los sistemas de apertura discretos de determinadas puertas y armarios, sin cerraduras visibles. En las zonas exteriores, además, se han seleccionado plantas no tóxicas y comestibles para favorecer una deambulación más segura.
La organización de las rutinas también tiene en cuenta las necesidades individuales. Los residentes comen en el comedor de la unidad y pueden mantener sus propios ritmos: por ejemplo, desayunar en pijama antes de realizar la higiene personal, sin tener que ajustarse a un horario rígido. Asimismo, se emplean apoyos visuales para presentar los menús y facilitar la elección de los platos.
Estos detalles muestran cómo el diseño de los espacios, la organización y las rutinas pueden adaptarse a las necesidades de las personas con Alzheimer y otras demencias, en lugar de exigir que sean ellas quienes se adapten al entorno.
La visita ofrece a los profesionales del sector geroasistencial una oportunidad para conocer soluciones que contribuyen a crear espacios más seguros, comprensibles y respetuosos con las personas con deterioro cognitivo.