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CONTEMPLARLO SIN LAS MEDIDAS ADECUADAS PUEDE PROVOCAR LESIONES OCULARES IRREVERSIBLES

Eclipse solar: cinco recomendaciones para que las personas mayores lo observen de forma segura

Dos residentes observan un eclipse solar con gafas especiales para no dañar la visión.
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Dos residentes observan un eclipse solar con gafas especiales para no dañar la visión. (Foto: Gemini)
Por Dependencia.info
lunes 03 de agosto de 2026, 11:02h
Actualizado el: 08/05/2026 10:10h

Las administraciones públicas y los profesionales sanitarios han difundido una batería de recomendaciones para observar con seguridad el eclipse solar total del próximo 12 de agosto. Los expertos alertan de que mirar al Sol sin la protección adecuada puede provocar lesiones oculares irreversibles, como la retinopatía solar, y recuerdan que la prevención es la única forma de evitar este tipo de daños.

El eclipse solar total previsto para el próximo 12 de agosto será uno de los acontecimientos astronómicos más destacados de los últimos años y marcará el inicio de una serie de tres eclipses visibles desde España entre 2026 y 2028. Sin embargo, junto al interés científico y social que despierta este fenómeno, las autoridades sanitarias y distintas administraciones públicas insisten en un mensaje común: contemplarlo sin las medidas de protección adecuadas puede provocar lesiones oculares graves e irreversibles.

En el caso de las personas mayores, tanto si viven en una residencia como si lo hacen en el entorno familiar, los expertos recomiendan extremar las precauciones. Muchas presentan patologías oculares previas, como cataratas, degeneración macular asociada a la edad (DMAE), glaucoma o retinopatías, por lo que cualquier exposición inadecuada al Sol puede suponer un riesgo añadido para su salud visual.

Las recomendaciones difundidas por organismos públicos y profesionales sanitarios ponen el foco en la prevención. Tanto las diferentes consejerías competentes en la materia como el Consejo General de Enfermería (CGE), la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica (SEEOF) y el Hospital Ramón y Cajal advierten de que el principal riesgo es la retinopatía solar, una lesión que no produce dolor inmediato y para la que no existe tratamiento específico una vez se ha producido.

Un fenómeno excepcional que podrá verse desde gran parte de España

El eclipse solar total será visible al atardecer en el norte de España, desde Galicia hasta Baleares. Además, podrá observarse de forma parcial en toda la península ibérica y en buena parte de Europa, así como en el oeste de África y el norte de América del Norte.

Este será el primero de los tres eclipses que podrán contemplarse desde España entre 2026 y 2028, una sucesión de fenómenos que, según el Consejo General de Enfermería, constituye un "hito astronómico sin precedentes" que no volverá a repetirse en los próximos siglos.

La retinopatía solar, el mayor peligro para la visión

Los expertos coinciden en señalar que el mayor riesgo asociado a la observación de un eclipse es la retinopatía solar, una quemadura fotoquímica de la retina provocada por la exposición a la luz visible intensa y a la radiación ultravioleta.

Los síntomas no suelen aparecer de forma inmediata. Pueden manifestarse horas después o al día siguiente e incluyen:

  • Visión borrosa.
  • Aparición de una mancha oscura o punto ciego en el centro de la visión (escotoma).
  • Distorsión de las imágenes (metamorfopsia).
  • Alteración en la percepción de los colores.
  • Sensibilidad a la luz (fotofobia).

No existe un tratamiento específico capaz de reparar el daño retinal una vez se ha producido. En algunos casos la visión mejora parcialmente con el paso de las semanas o los meses, pero en otros pueden quedar secuelas permanentes. Por ello, los oftalmólogos insisten en que la prevención es la única medida realmente eficaz.

"La prevención es la única cura", afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, quien recuerda que estos fenómenos deben vivirse "desde la responsabilidad" y que las enfermeras tienen la obligación de alertar de los riesgos para evitar daños irreversibles en la salud visual.

Por su parte, Francisco Javier Gabaldón, presidente de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica, explica que los síntomas pueden aparecer horas después o incluso al día siguiente de la exposición. Entre ellos cita el escotoma —una mancha oscura o borrosa en el centro del campo visual—, la metamorfopsia, la fotofobia, la visión borrosa o las alteraciones en la percepción de los colores.

Cinco precauciones específicas para las personas mayores

1.- Utilice únicamente gafas homologadas para eclipses: Deben cumplir la norma ISO 12312-2 y disponer del marcado CE. Si usa gafas graduadas, las gafas para eclipses deben colocarse encima. Compruebe antes de utilizarlas que no presentan arañazos, roturas o desperfectos.

2.- Si padece una enfermedad ocular, extreme la precaución: Las personas con cataratas, degeneración macular, glaucoma, retinopatía diabética u otras patologías visuales no deben relajar las medidas de protección. En caso de duda, es aconsejable consultar previamente con el oftalmólogo.

3.- Limite el tiempo de observación: Incluso utilizando gafas homologadas, las observaciones deben ser breves, inferiores a un minuto, realizando pausas frecuentes. Permanecer mucho tiempo mirando hacia el Sol aumenta el riesgo de lesiones.

4.- Evite observar el eclipse si tiene dificultades de movilidad o equilibrio: Lo más recomendable es hacerlo sentado, en un lugar cómodo y seguro, especialmente si el eclipse se observa al atardecer o desde espacios concurridos, para prevenir caídas o mareos.

5.- Consulte rápidamente si nota cambios en la visión: Si después del eclipse aparecen visión borrosa, manchas oscuras, sensibilidad a la luz o deformación de las imágenes, no espere a que desaparezcan. Acuda cuanto antes al oftalmólogo y evite automedicarse con colirios.

Nunca mirar directamente al Sol

En general, las administraciones públicas recuerdan que nunca debe observarse el Sol directamente, ni siquiera durante el eclipse o cuando una parte del disco solar permanece oculta.

También desaconsejan utilizar gafas de sol convencionales, radiografías, CDs, cristales ahumados o cualquier otro método casero, ya que no ofrecen protección frente a la radiación ultravioleta e infrarroja.

Del mismo modo, advierten de que tampoco deben emplearse prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas sin los filtros específicos adecuados, ya que estos dispositivos concentran la radiación solar y aumentan considerablemente el riesgo de lesiones oculares.

Solo son válidas las gafas homologadas

La única protección considerada segura consiste en utilizar gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2 y dispongan del marcado CE.

Antes de utilizarlas conviene comprobar que se encuentran en perfecto estado, sin raspaduras ni roturas, y adquirirlas únicamente a través de canales oficiales o establecimientos especializados.

Los expertos recuerdan además que estas gafas deben emplearse durante periodos breves, inferiores a un minuto, realizando pausas frecuentes entre observaciones.

Cómo utilizar correctamente las gafas para eclipses

Las recomendaciones de los profesionales sanitarios incluyen también un protocolo básico de utilización.

En primer lugar, aconsejan mirar hacia abajo antes de colocarse las gafas y, si la persona utiliza gafas graduadas, situar las de eclipse encima de ellas. Solo entonces debe dirigirse la vista hacia el Sol.

Cuando se quiera interrumpir la observación, el procedimiento debe realizarse en sentido inverso: apartar primero la mirada del Sol y retirar después las gafas.

Si la persona mayor necesita ayuda para colocarse las gafas o presenta problemas de visión o destreza manual, es recomendable que un familiar o cuidador supervise el proceso para garantizar un uso correcto.

Cuidado con los dispositivos ópticos y los teléfonos móviles

Los especialistas alertan también del denominado "efecto lupa" que producen los instrumentos ópticos.

Utilizar gafas para eclipses delante del ocular de un telescopio, unos prismáticos o una cámara constituye, según explican, un error crítico, ya que estos dispositivos concentran la radiación y pueden destruir el filtro de las gafas, además de provocar lesiones oculares instantáneas.

En cuanto a los teléfonos móviles, recomiendan utilizar filtros solares externos si se pretende fotografiar el eclipse y evitar mirar por encima del dispositivo, priorizando siempre la seguridad visual frente a la obtención de imágenes.

Qué hacer si aparecen síntomas tras la observación

Si tras contemplar el eclipse existe sospecha de lesión ocular, los profesionales aconsejan retirar inmediatamente a la persona afectada de la luz intensa y trasladarla a un lugar con menor luminosidad.

También recomiendan proteger los ojos con gafas de sol oscuras, acudir cuanto antes al oftalmólogo y explicar con precisión el tiempo de exposición al Sol y las circunstancias en las que se produjo.

Además, insisten en no frotarse los ojos ni utilizar colirios o gotas que no hayan sido prescritos por un profesional sanitario.

Desde la Organización Colegial de Enfermería y las administraciones públicas animan a disfrutar de este acontecimiento astronómico excepcional siguiendo todas las recomendaciones de seguridad, especialmente en el caso de las personas mayores, con el objetivo de prevenir lesiones oculares irreversibles y garantizar una observación segura del eclipse.

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