Este enfoque ético, promovido por el Grupo Emera y respaldado por la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), prioriza la dignidad y autonomía del residente.
La búsqueda de un nuevo hogar para un ser querido mayor representa un desafío emocional significativo. La preocupación por la seguridad, el cariño y, sobre todo, el respeto a la dignidad de nuestros padres o abuelos se convierte en una prioridad. En este contexto, el modelo de centro libre de sujeciones surge como una respuesta ética y profesional que transforma el cuidado de los mayores.
El Grupo Emera ha adoptado este modelo, convencido de que la seguridad no debe comprometer la autonomía del individuo. Un centro libre de sujeciones se define como aquel donde no se utilizan restricciones físicas ni químicas que limiten la libertad de movimiento de los residentes.
En estos centros, se eliminan dispositivos como cinturones, muñequeras y chalecos, así como fármacos sedantes utilizados para controlar conductas. Los beneficios son evidentes: mayor movilidad, reducción de la ansiedad, mejora del estado cognitivo y relaciones más cercanas con los profesionales encargados del cuidado.
Este enfoque se basa en valoraciones individualizadas y planes personalizados que incluyen alternativas como la adaptación del entorno, ayudas técnicas y ejercicio físico. Actualmente, en España existen más de 250 centros acreditados por CEOMA, lo que demuestra la viabilidad de este modelo.
Un centro libre de sujeciones es una institución acreditada que no utiliza restricciones físicas ni químicas para controlar a sus residentes. Según la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), las sujeciones físicas limitan la libertad de movimientos y las químicas implican el uso de fármacos para restringir conductas o movilidad.
Este enfoque nace del modelo de atención centrado en la persona, donde se prioriza la dignidad y los derechos individuales. Así, el centro se adapta a las necesidades del residente en lugar de forzar al individuo a adaptarse al entorno.
A lo largo del tiempo, las sujeciones en residencias fueron justificadas como medidas necesarias para garantizar la seguridad. Sin embargo, estudios recientes demuestran que estas prácticas generan más problemas que soluciones; lejos de prevenir caídas, pueden incrementarlas.
Las restricciones eliminadas incluyen:
La transición hacia estos centros responde a principios éticos y evidencia científica que subrayan el respeto a la biografía y voluntad del anciano. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) sostiene que atar a un anciano o anular su voluntad mediante fármacos atenta contra su dignidad.
No solo se busca preservar la libertad individual; también se apunta a mejorar el bienestar físico y emocional. Al eliminar las restricciones, los ancianos experimentan menos ansiedad y agresividad, preservando así su autonomía y autoestima.
Los efectos positivos del modelo son palpables en múltiples aspectos diarios:
Apostar por un centro libre de sujeciones implica una planificación meticulosa. Cada residente es evaluado integralmente para identificar sus necesidades específicas. A partir de esta valoración se elaboran planes personalizados que respeten sus preferencias diarias.
Diversas estrategias garantizan seguridad sin limitar la libertad: desde adaptar el entorno físico hasta implementar programas específicos para fortalecer habilidades motoras. Además, unidades especializadas ofrecen terapias no farmacológicas que fomentan un ambiente positivo.
Emera cuenta actualmente con 15 centros acreditados por CEOMA como “Centro Libre de Sujeciones”.
Sí, estos centros son seguros incluso para ancianos con demencia; las contenciones pueden acelerar el deterioro cognitivo y aumentar la angustia.
El riesgo se aborda mediante prevención activa mediante evaluación continua y adaptación del entorno.
Pueden usarse solo bajo circunstancias excepcionales y siempre con justificación médica adecuada.
Bajo condiciones adecuadas, sí; más de 250 centros acreditados en España demuestran que este modelo es viable para diversos perfiles residenciales.
Apostar por un centro libre de sujeciones significa elegir un cuidado que respeta la dignidad humana. Este enfoque demuestra que seguridad y libertad son compatibles cuando se prioriza al individuo y sus capacidades sobre sus limitaciones.