El Centre de Serveis Aitona demuestra que con gestión municipal directa es posible innovar, prevenir y fortalecer la comunidad en el medio rural. Un modelo flexible, humano y tecnológicamente adaptado que crece cada día gracias a la implicación de vecinos, profesionales y entidades locales.
En Aitona, un municipio de poco más de 2.500 habitantes en la comarca del Segrià (Lleida), se ha desarrollado un modelo pionero de atención sociosanitaria que combina proximidad, prevención y tecnología desde la gestión pública municipal.
El Centre de Serveis Aitona, inaugurado en 2021, es hoy una plataforma de innovación social que articula la atención comunitaria y la salud en el ámbito rural, ofreciendo respuestas reales a los desafíos del envejecimiento, la soledad no deseada y la falta de recursos especializados en el territorio.
Un modelo naciodo desde la escucha
El proyecto se gestó en 2017 a raíz de un diagnóstico participativo impulsado desde los servicios sociales municipales. Durante meses, el equipo técnico visitó los domicilios de las personas mayores de 70 años del municipio, escuchando sus experiencias, necesidades y propuestas.
Las conclusiones fueron claras: muchas personas vivían solas; otras renunciaban a desplazarse a Lleida para acudir a especialistas, y un número significativo padecía malestar emocional y síntomas de salud mental invisibilizados.
Ante esta realidad, el equipo de gobierno del Ayuntamiento tomó una decisión clave: rehabilitar las antiguas escuelas para transformarlas en un espacio comunitario y de servicios que ofreciera acompañamiento, prevención y apoyo sin que las personas tuvieran que abandonar su entorno, y pudieran permanecer el mayor tiempo posible en su propio domicilio, promoviendo la autonomía, la salud y el envejecimiento activo.
El proyecto nace de una convicción clara: no queríamos una institución, sino un hogar compartido con la comunidad, un recurso de proximidad que fomente el envejecimiento activo y la autonomía personal, complementando, no sustituyendo, la red pública de servicios sociales y sanitarios.
Un modelo propio, flexible y comunitario
El Centre de Serveis Aitona funciona bajo un modelo de gestión municipal directa, que garantiza autonomía organizativa, flexibilidad y capacidad de adaptación a las necesidades locales.
El centro no depende de conciertos autonómicos, lo que permite diseñar servicios y actividades ajustadas al contexto rural y a la participación de la comunidad.
Su filosofía parte de la Atención Centrada en la Persona (ACP), aplicada desde la realidad cotidiana. Cada usuario decide su nivel de participación, con programas abiertos que combinan atención, ocio, aprendizaje y prevención.
Entre sus principales ejes de trabajo destacan:
- Promover la prevención física mediante gimnasia terapéutica, zumba sénior, marcha nórdica y ejercicios de movilidad adaptados.
- Estimular la cognición con talleres de memoria, estimulación multisensorial y cursos de uso del móvil (inicial y avanzado).
- Fomentar la convivencia social a través de meriendas, bingo, tertulias, proyecciones de cine, charlas y actividades intergeneracionales con las escuelas.
- Favorecer la prevención alimentaria mediante un comedor con cocina propia y menús personalizados, que permiten flexibilidad diaria sin rigideces de catering.
El centro se ha convertido en un espacio vivo y autogestionado.
Muchas actividades nacen de las propias personas usuarias: grupos de sardanas, talleres de envasado de olivas, manualidades o el grupo de labores, donde cada persona aporta lo que sabe y enseña a los demás.
Estos espacios fomentan el intercambio de saberes, la convivencia y la cohesión, transformando el centro en una verdadera comunidad de aprendizaje y apoyo mutuo.
Tecnología al servicio de la proximidad
En 2023, el proyecto dio un paso adelante con la incorporación de tecnología aplicada a la atención sociosanitaria gracias a la financiación de la convocatoria del Departament de Drets Socials, en el marco de los fondos europeos Next Generation EU.
El objetivo no fue digitalizar por digitalizar, sino introducir soluciones tecnológicas útiles, cercanas y adaptadas al entorno rural.
Se desarrollaron tres líneas de actuación:
1.- Relojes de protección universales y gratuitos. Dirigidos a personas mayores de 65 años o con necesidades específicas, estos dispositivos operan bajo un modelo de colaboración familiar. Cada reloj se conecta directamente con un familiar o persona de referencia, no con un servicio impersonal, permitiendo activar alertas por caídas, inactividad o emergencia mediante un botón SOS. Este sistema ofrece seguridad, tranquilidad y conexión emocional, especialmente para las familias que viven fuera del municipio.
2.- Robots sociales de acompañamiento. Dos unidades, una en el centro y otra en un domicilio, acompañan, recuerdan medicaciones y facilitan la comunicación con familiares mediante videollamadas. Más allá de su función técnica, fomentan la curiosidad y el vínculo intergeneracional: los jóvenes del pueblo enseñan a las personas mayores a interactuar con ellos, integrando la tecnología en la vida comunitaria.
3.- Tabletas de autodiagnóstico. Se dispone de dos unidades: una instalada en el Centre de Serveis y otra en el consultorio médico local.
Esta doble dotación permite realizar pruebas de manera simultánea y posibilita la atención domiciliaria para personas con movilidad reducida.
Las tabletas permiten efectuar electrocardiogramas, espirometrías o mediciones vasculares, cuyos resultados en caso de riesgo, se derivan al consultorio médico.
De este modo, el centro refuerza la atención de proximidad y amplía la capacidad diagnóstica en el ámbito rural, sin sustituir al sistema sanitario.
Gestión pública y red de proximidad
El Centre de Serveis Aitona es un ejemplo de cómo la gestión municipal directa puede generar innovación real en el ámbito rural.
El equipo técnico, integrado por profesionales sociales y personal de atención directa, diseña y ajusta continuamente los servicios en función de la demanda y de los cambios sociales del municipio.
Además, el centro mantiene una estrecha coordinación con el consultorio médico local, asociaciones, residencias y entidades culturales, creando una red de colaboración estable.
En coherencia con su filosofía de territorio, el centro prioriza proveedores del propio municipio o de proximidad en alimentación, suministros y mantenimiento, asegurando que los recursos públicos reviertan en la economía local y fortalezcan la cohesión social.
Evaluación y consolidación
El proyecto se encuentra actualmente en fase de evaluación científica por parte del Institut de Recerca Biomèdica de Lleida (IRBLleida), a través del grupo GRECS (Grup de Recerca en Cures de la Salut).
El estudio medirá el impacto del modelo en salud, bienestar y red comunitaria, aportando evidencia sobre su posible replicabilidad en otros municipios rurales.
Mientras tanto, el centro sigue creciendo y consolidándose: cada día más personas participan, se implican y hacen suyo el espacio.
El Centre de Serveis Aitona se ha convertido en un referente de cómo la innovación, la prevención y la comunidad pueden integrarse desde la gestión local.
Aitona demuestra que la innovación sociosanitaria puede nacer desde lo local cuando la administración pública asume un papel activo, flexible y creativo.
El Centre de Serveis Aitona no solo ofrece servicios: acompaña procesos, genera comunidad y mejora la calidad de vida en el entorno rural.
Un modelo que demuestra que, desde la gestión municipal, la innovación social y la colaboración comunitaria pueden convertir los cuidados en un verdadero motor de desarrollo rural.
Sofía Alcaraz Fontanet es trabajadora social diplomada y graduada por la Universitat de Lleida. Referente técnica en el diseño del modelo del Centre de Serveis d’Aitona, especializada en atención comunitaria, innovación sociosanitaria y desarrollo de proyectos en el ámbito rural.