La iniciativa incluye programas de envejecimiento activo que benefician a unos 225 residentes, apoyados por un equipo multidisciplinario.
Busca proteger la dignidad y derechos de los ancianos, abordando temas como protocolos de detección e intervención ante situaciones de abuso.
Una infraestructura clave del II Plan de Infraestructuras Sociosanitarias insular que combinará atención residencial, salud mental y centro de día, íntegramente con plazas públicas.