La Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA) valora positivamente la aprobación definitiva en el Congreso de los Diputados de la reforma de la ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. La entidad considera que la actualización era necesaria para adaptar el sistema a los nuevos retos sociales y demográficos.
Entre las medidas que ACRA destaca se encuentran la eliminación de las incompatibilidades entre prestaciones, la flexibilización del Programa Individual de Atención (PIA), la ampliación de la asistencia personal y la consolidación de la teleasistencia como derecho subjetivo.
"Es una reforma que moderniza el sistema y que ofrece más capacidad de elección a las personas usuarias y sus familias. Hacía tiempo que era necesaria una actualización de la norma para adaptarla a una realidad que ha cambiado mucho en los últimos años", señala el director general de ACRA, Antoni Vidal.
La asociación advierte, sin embargo, de que los principales problemas del sistema mantienen un carácter estructural y que los objetivos de la reforma dependerán de que se aporten los recursos necesarios.
"Las listas de espera, la falta de profesionales y la infrafinanciación continúan siendo los grandes retos de la dependencia. Una mejora de los derechos reconocidos por la ley será insuficiente si no se dota al sistema de los recursos necesarios para poder garantizarlos", afirma Vidal.
ACRA reclama la transferencia de fondos a la Generalitat
La entidad señala que Catalunya afronta esta situación con una presión añadida por el elevado envejecimiento de la población y el incremento constante del número de personas que necesitan atención y cuidados de larga duración.
Por este motivo, considera imprescindible que el aumento de recursos anunciado por el Gobierno de España se traduzca en una transferencia efectiva y ágil de los fondos a la Generalitat, de manera que puedan gestionarse con rapidez y responder a las necesidades reales de los ciudadanos.
ACRA valora positivamente el anuncio de más de 783 millones de euros adicionales para financiar el sistema de dependencia, aunque recuerda que las comunidades autónomas continúan asumiendo actualmente la mayor parte del gasto.
En el caso de Catalunya, la Generalitat financia cerca del 77% de los costes del sistema, mientras que la aportación del Estado se sitúa alrededor del 23%.
"Desde hace años reclamamos una financiación adecuada. La ley nació infrafinanciada y esta continúa siendo una de las principales limitaciones para desplegarla plenamente. El Estado debe avanzar decididamente hacia el compromiso de invertir el 2% del PIB en dependencia", destaca el director general de ACRA.
Más peso para las Prestaciones Económicas Vinculadas
ACRA considera también que una parte importante de los nuevos recursos debería destinarse a reforzar las Prestaciones Económicas Vinculadas (PEV). Según la entidad, este mecanismo permite acceder de forma más rápida a servicios acreditados y elegir el centro que mejor se adapte a las necesidades de cada persona.
"Las Prestaciones Económicas Vinculadas son una herramienta eficaz para reducir las listas de espera, aprovechar los recursos asistenciales disponibles y aumentar la capacidad de elección de las personas usuarias. Es necesario que tengan un papel central en esta nueva etapa de la dependencia", defiende ACRA.
La asociación considera finalmente que la reforma supone un paso adelante, pero insiste en que su desarrollo estará condicionado por la capacidad de las administraciones para garantizar más financiación, disponer de más profesionales y agilizar la gestión de los recursos ante el envejecimiento acelerado de la población.